El Vaticano ha rechazado la petición de la Conferencia Episcopal Alemana para permitir que fieles laicos pudieran pronunciar la homilía durante la celebración de la Misa en determinadas circunstancias excepcionales. La decisión, comunicada por el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, supone un nuevo revés para algunas de las propuestas impulsadas desde sectores de la Iglesia alemana en los últimos años.
Lea también: Los obispos alemanes pedirán al Vaticano autorizar la predicación de laicos en la Misa
Según una nota difundida este 23 de junio por el dicasterio presidido por el cardenal Arthur Roche, la solicitud había sido presentada el pasado 30 de marzo y buscaba obtener un indulto que permitiera a un laico debidamente autorizado predicar en lugar de la homilía durante la celebración eucarística.
La homilía no es una simple norma disciplinar
En una carta fechada el 17 de junio y dirigida al presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, monseñor Georg Bätzing, el prefecto del dicasterio, monseñor Heiner Wilmer, comunicó que no era posible conceder la dispensa solicitada.
La razón principal esgrimida por Roma es de carácter litúrgico y teológico. El documento afirma que la reserva de la homilía al sacerdote o al diácono «no es una mera norma disciplinar, sino que deriva de la propia naturaleza de la liturgia».
El Vaticano recuerda que la homilía forma parte integrante de la Liturgia de la Palabra, está intrínsecamente vinculada a la proclamación del Evangelio y constituye un ejercicio del munus docendi —la misión de enseñar— confiado a los ministros ordenados mediante el sacramento del Orden.
Por ello, sostiene que esta disciplina no puede ser modificada mediante un simple indulto o excepción administrativa.
Un nuevo límite a las propuestas de reforma alemanas
La petición se enmarca en un contexto más amplio de debates dentro de la Iglesia en Alemania sobre el papel de los laicos y la estructura de los ministerios eclesiales.
Durante los últimos años, diversos obispos y organismos vinculados al llamado Camino Sinodal han promovido reformas orientadas a ampliar las responsabilidades de los fieles laicos en ámbitos tradicionalmente reservados al clero.
La posibilidad de que laicos pronunciaran la homilía durante la Misa figuraba entre las cuestiones planteadas en algunos de esos debates, especialmente ante la escasez de sacerdotes que afecta a numerosas diócesis alemanas.
Sin embargo, la respuesta del Dicasterio para el Culto Divino cierra expresamente esa vía, al considerar que la cuestión afecta a la naturaleza misma de la celebración litúrgica.
Otras formas de predicación sí son posibles
La nota vaticana subraya, no obstante, que la legislación actual de la Iglesia ya contempla numerosas formas de anuncio y predicación que pueden ser confiadas a los laicos fuera de la homilía y fuera de la celebración eucarística.
En este sentido, Roma recuerda que los fieles pueden desempeñar un papel relevante en la evangelización, la catequesis y otras formas de proclamación de la Palabra de Dios, siempre respetando la naturaleza propia de cada ministerio dentro de la Iglesia.
El documento concluye insistiendo en la importancia de promover una adecuada formación permanente de sacerdotes y diáconos para que la homilía pueda desarrollar plenamente su eficacia pastoral y espiritual.

Traducción:
DICASTERIO PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS
COMUNICADO DE PRENSA – 23 DE JUNIO DE 2026
En una carta fechada el 17 de junio de 2026 y dirigida al presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, monseñor Dr. Heiner Wilmer SCJ, el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha comunicado que no es posible conceder el indulto solicitado el 30 de marzo de 2026 para permitir, en circunstancias excepcionales, que un fiel laico debidamente autorizado predique en lugar de la homilía durante la celebración de la Eucaristía.
Si bien expresa su aprecio por las preocupaciones pastorales que inspiraron la solicitud, el Dicasterio reafirma que no es posible dispensar de la disciplina actualmente vigente mediante un indulto, ya que la reserva de la homilía al sacerdote o al diácono no es una mera norma disciplinaria, sino que deriva de la propia naturaleza de la liturgia.
La homilía forma parte integrante de la Liturgia de la Palabra, está intrínsecamente vinculada a la proclamación del Evangelio y constituye un ejercicio del munus docendi (ministerio de enseñar) confiado a los ministros ordenados mediante el sacramento del Orden.
La proclamación de la Palabra dentro de la celebración litúrgica es inseparable de la misión recibida sacramentalmente y de la unidad que vincula la Palabra y el Sacramento en la celebración eucarística.
La carta subraya asimismo la importancia de promover la formación permanente de los ministros ordenados para que la homilía pueda expresar plenamente su eficacia pastoral y espiritual.
Por último, el Dicasterio recuerda que la disciplina actual de la Iglesia ya prevé numerosas formas de proclamación de la Palabra y de predicación que pueden ser confiadas a fieles laicos fuera de la homilía y fuera de la celebración de la Eucaristía, de acuerdo con el derecho canónico y con la naturaleza propia de estas distintas formas de anuncio del Evangelio.