León XIV regresó al Vaticano en la noche del lunes después de concluir el periodo de descanso estival que había pasado en Castel Gandolfo desde el pasado 5 de julio. Según informaron los medios vaticanos, el Pontífice abandonó el Palacio Apostólico a las 20:34 horas y, antes de partir, saludó a los fieles congregados ante la residencia pontificia y bendijo a varios niños que se acercaron junto a sus familias para despedirle.
Con este regreso concluye un paréntesis de tres semanas que llegó después de un intenso mes de junio. El verano del pontificado de León XIV estuvo precedido por una agenda especialmente exigente, marcada por su viaje apostólico a España (entre el 6 y el 12 de junio) y por la crisis abierta antes, durante y después de las consagraciones episcopales de los cuatro sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, que desembocó en su excomunión por parte de la Santa Sede.
Un descanso marcado por la oración y algunos compromisos públicos
Durante su permanencia en Castel Gandolfo, León XIV alternó los días de descanso con varios actos públicos. Los domingos 12, 19 y 26 de julio presidió el rezo del Ángelus desde el Palacio Apostólico, congregando a numerosos fieles en la plaza de la Libertad.
El 11 de julio compartió además un almuerzo con 200 personas en situación de vulnerabilidad social, entre ellas 35 niños, procedentes de la diócesis de Roma, en los jardines de las Villas Pontificias.
La estancia también incluyó varias salidas privadas. El Papa visitó la abadía benedictina de Montecassino y, posteriormente, el santuario de la Santísima Trinidad de Vallepietra y los monasterios de San Benito y de Santa Escolástica, en Subiaco, lugares especialmente vinculados a la tradición benedictina.
Una agenda cargada para los próximos meses
Concluido el descanso estival, el Pontífice retomará una agenda que volverá a intensificarse durante las próximas semanas.
El 6 de agosto viajará a Asís para participar en el encuentro con los jóvenes con motivo del octavo centenario del tránsito de san Francisco y presidir la celebración de la Santa Misa. Posteriormente, el 22 de agosto realizará una visita pastoral a la República de San Marino y, esa misma jornada, se desplazará a Rímini para participar en el 47.º Meeting por la Amistad entre los Pueblos y celebrar la Eucaristía con los fieles de la diócesis.
A finales de septiembre tendrá lugar su viaje apostólico a Francia, previsto entre los días 25 y 28. Entre París, Lourdes y Metz, León XIV visitará también la sede de la UNESCO tras la invitación del director general, Khaled Ahmed El-Enany Ali Ezz.
Ya en octubre, del 7 al 14, León XIV presidirá en el Vaticano el Encuentro Mundial sobre la implementación de Amoris laetitia, convocado con motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica de Francisco. El Pontífice recibirá a los jefes de las Iglesias católicas orientales sui iuris y a los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo para abordar los retos actuales de la pastoral familiar.
Finalmente en noviembre, se espera la visita a Perú. Aunque la Santa Sede aún no ha hecho público el anuncio oficial, las autoridades eclesiásticas y civiles peruanas trabajan ya en los preparativos de la que será la primera visita de León XIV al país donde desarrolló buena parte de su ministerio episcopal.