León XIV continúa aprovechando su descanso estival en Castel Gandolfo para visitar algunos de los lugares más emblemáticos de la espiritualidad italiana. Tras sus desplazamientos a la abadía de Montecassino y al santuario de la Santísima Trinidad de Vallepietra, el Papa se trasladó este miércoles a Subiaco, donde recorrió los dos grandes monasterios benedictinos de la localidad y compartió el almuerzo con la comunidad monástica.
La visita, comunicada por la Santa Sede, constituye la tercera salida del Pontífice desde que comenzó su período de descanso y vuelve a poner el foco en algunos de los principales centros vinculados a san Benito, patrono de Europa.
Oración en el Sacro Speco y veneración a san Benito
Durante su estancia en Subiaco, León XIV visitó en primer lugar el monasterio de San Benito construido en torno al llamado Sacro Speco —la «Santa Gruta»—, donde, según la tradición, san Benito de Nursia vivió como ermitaño durante varios años en el siglo VI antes de fundar las comunidades que darían origen al monacato benedictino.
En el monasterio, el Papa rezó ante el célebre fresco del siglo XIII considerado la representación más antigua conservada de san Francisco de Asís. También realizó uno de los gestos tradicionales de los peregrinos que visitan el lugar al besar la rodilla de la estatua de san Benito.
Posteriormente, el Santo Padre se desplazó al cercano monasterio de Santa Escolástica, principal abadía benedictina de Subiaco, donde compartió el almuerzo con la comunidad monástica.
Tres salidas durante el descanso estival
La visita a Subiaco se suma a las otras dos salidas realizadas por León XIV desde que comenzó su estancia veraniega en Castel Gandolfo.
El mismo miércoles por la mañana, el Pontífice había visitado el santuario de la Santísima Trinidad de Vallepietra, situado entre las regiones italianas del Lacio y Abruzos, donde permaneció en oración ante el antiguo fresco venerado por los peregrinos.
Dos días antes, el lunes, el Papa se desplazó hasta la histórica abadía benedictina de Montecassino, cuna de la Orden de San Benito y uno de los monasterios más importantes de la tradición cristiana occidental.
León XIV permanecerá en Castel Gandolfo hasta el próximo 27 de julio, desde donde continúa alternando el descanso con estas visitas de carácter espiritual a algunos de los principales santuarios y monasterios de Italia.