El viaje de León XIV a Perú se prepara con Chiclayo como protagonista y el relevo en Lima sobre la mesa

El viaje de León XIV a Perú se prepara con Chiclayo como protagonista y el relevo en Lima sobre la mesa

La visita de León XIV a Perú, prevista para la primera quincena de noviembre aunque todavía pendiente de confirmación oficial por parte de la Santa Sede, comienza a perfilarse con un marcado trasfondo eclesial. Según diversas fuentes consultadas por The Pillar, el Papa ha decidido que Chiclayo, la diócesis que gobernó entre 2015 y 2023, tenga un protagonismo muy superior al de Lima, una decisión que coincide con el proceso abierto para la futura sucesión en la archidiócesis de la capital y con el complejo momento que atraviesa la Iglesia peruana.

Aunque ya se había adelantado que León XIV deseaba regresar a Chiclayo, las fuentes revelan ahora que el Pontífice permanecerá allí durante tres o cuatro jornadas completas, mientras que Lima quedará reducida prácticamente al inicio y al final del viaje, evitando así que la visita quede centrada en la sede primada del país.

Chiclayo será el corazón del viaje

El presidente de Perú, José María Balcázar, ya había adelantado tras reunirse con León XIV en el Vaticano que el Pontífice deseaba viajar al país durante la primera quincena de noviembre y visitar varias ciudades, entre ellas Chiclayo, donde desarrolló buena parte de su ministerio episcopal.

De acuerdo con los preparativos que se manejan actualmente, el Papa recorrerá también Cusco y Pucallpa, además de mantener diversos actos en el área metropolitana de Lima. En la capital está prevista una gran celebración eucarística en la base aérea de Las Palmas, el mismo lugar donde el papa Francisco presidió la Misa durante su viaje apostólico de 2018, así como un encuentro con las autoridades civiles.

Durante su estancia en Chiclayo, León XIV podría visitar además comunidades del norte peruano, incluidas poblaciones de mayoría indígena, retomando el contacto con una región en la que dejó una profunda huella pastoral.

La sucesión en Lima sigue pendiente

El diseño del viaje coincide con otro asunto de gran importancia para la Iglesia peruana: la futura sucesión del cardenal Carlos Castillo, arzobispo de Lima desde 2019, que ya superó la edad canónica de jubilación.

La Nunciatura Apostólica habría comenzado a recabar consultas sobre posibles candidatos, aunque no se espera que el relevo se produzca antes de la visita papal. Entre los nombres que se mencionan figuran el obispo auxiliar de Cusco y secretario general del CELAM, mons. Lizardo Estrada; el arzobispo de Arequipa, mons. Javier del Río; el obispo de Tacna y Moquegua, mons. Marco Cortez; el obispo del Callao, mons. Luis Alberto Barrera; y el actual obispo de Chiclayo, mons. Edinson Farfán.

Tal parece que el menor protagonismo previsto para Lima responde también al deseo del Papa de centrar el viaje en su regreso a Chiclayo y no en las circunstancias que rodean actualmente a la archidiócesis limeña.

Una Iglesia marcada por varios frentes abiertos

La visita de León XIV se producirá, además, en un momento especialmente delicado para la Iglesia peruana. A la inminente sucesión en la archidiócesis de Lima se suma la necesidad de cerrar varias heridas que han marcado la vida eclesial del país durante los últimos años, desde la supresión del Sodalicio de Vida Cristiana hasta diversos casos de abusos todavía presentes en la memoria de los fieles.

Entre ellos ocupa un lugar destacado el denominado caso Chiclayo, sobre el que InfoVaticana ha informado ampliamente. Este martes se supo de fallecimiento de Ricardo Yesquén, uno de los sacerdotes denunciados por presuntos abusos ante el entonces obispo Robert Prevost, sin haber llegado a ser investigado ni en el ámbito canónico ni en la jurisdicción civil. El otro sacerdote denunciado en ese mismo expediente, Eleuterio «Lute» Vásquez, fue reducido al estado laical sin que se celebrara un proceso penal canónico que permitiera esclarecer los hechos denunciados.

A ello se añade la reciente aceptación por parte de León XIV de la renuncia de Antonio Santarsiero al gobierno de la diócesis de Huacho, después de que este medio sacara a la luz las denuncias por presuntos abusos que pesaban sobre el prelado. Con la sede ahora vacante, el relevo se suma a los numerosos movimientos episcopales que afronta actualmente la Iglesia peruana.

En ese contexto, el regreso del Papa no solo tendrá un profundo significado personal por volver a la diócesis donde desarrolló buena parte de su ministerio episcopal. También estará inevitablemente acompañado por situaciones que siguen reclamando verdad, justicia y credibilidad.

Perú ya tiene un himno para la visita del Papa

Los preparativos del viaje avanzan también en el ámbito pastoral. La canción «León, hermano del camino», compuesta por Jaime Montoya e interpretada por el Coro Aguchita, fue elegida como himno oficial de la visita apostólica tras imponerse en el concurso nacional «León de la Esperanza», organizado por el Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú (IRTP) junto con la Conferencia Episcopal Peruana.

Tras conocerse el resultado, el cardenal Carlos Castillo reveló que hizo llegar la composición a León XIV, quien respondió con un breve mensaje de felicitación a sus autores: «Felicidades a los ganadores, muy bonita canción». La obra acompañará los actos preparatorios de una visita que la Iglesia peruana espera con gran expectación.

A la espera del anuncio oficial de la Santa Sede, todo indica que el viaje de noviembre estará marcado tanto por el regreso de León XIV a la diócesis donde dejó una profunda huella pastoral como por el complejo escenario eclesial que encontrará en Perú, con la sucesión en Lima aún pendiente y varios desafíos que seguirán reclamando la atención del Pontífice.

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