El papa León XIV ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Huacho (Perú) presentada por monseñor Antonio Santarsiero Rosa, O.S.I., según ha informado este martes la Oficina de Prensa de la Santa Sede. La decisión se produce poco más de un mes después de que el prelado cumpliera 75 años, el pasado 13 de junio, edad en la que el derecho canónico establece que los obispos deben presentar su renuncia al Papa. El comunicado vaticano no ofrece explicación alguna sobre la aceptación de la renuncia ni hace referencia a las denuncias conocidas en los últimos meses.
Una renuncia tras meses de polémica
La aceptación de la renuncia se produce tres meses después de que InfoVaticana revelara una denuncia por presuntos abusos sexuales a un menor y a un diácono contra el prelado. Tras hacerse pública la información, la Conferencia Episcopal Peruana anunció que Santarsiero dejaba temporalmente su cargo como secretario general del episcopado para facilitar el esclarecimiento de los hechos y confirmó la activación de los procedimientos previstos por la legislación canónica y civil.
El obispo rechazó entonces las acusaciones y aseguró que los hechos denunciados eran incompatibles con su trayectoria sacerdotal y episcopal.
Más de dos décadas al frente de Huacho
Nacido en Italia el 13 de junio de 1951, Antonio Santarsiero Rosa llegó a Perú en 1973 como miembro de los Oblatos de San José. Fue ordenado sacerdote en 1980 y san Juan Pablo II lo nombró obispo prelado de Huari en 2001. Tres años más tarde fue trasladado a la diócesis de Huacho, que ha gobernado desde 2004.
Además de su labor al frente de la diócesis, desempeñó diversos cargos dentro de la Conferencia Episcopal Peruana, culminando con su elección como secretario general del organismo.
La diócesis queda vacante
Con la aceptación de la renuncia por parte del Santo Padre, la diócesis de Huacho queda en sede vacante hasta el nombramiento de un nuevo obispo.