Müller contradice a Fernández y sostiene que las confesiones de la FSSPX son válidas

Müller contradice a Fernández y sostiene que las confesiones de la FSSPX son válidas

El cardenal Gerhard Ludwig Müller, prefecto emérito del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, ha contradicho públicamente uno de los aspectos más controvertidos de la Nota Explicativa publicada por ese mismo dicasterio el pasado 2 de julio sobre la situación canónica de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX). Frente a la afirmación del documento vaticano de que las confesiones administradas por sacerdotes de la Fraternidad son inválidas, Müller sostiene que dichos sacramentos son «válidos, pero ilícitos».

Las declaraciones fueron realizadas el 6 de julio durante una entrevista concedida a la televisión católica alemana K-TV, apenas cuatro días después de la publicación del Decreto y de la Nota Explicativa firmados por el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal Víctor Manuel Fernández.

La discrepancia no es menor. Mientras la Nota Explicativa advertía expresamente de que «el sacramento de la penitencia administrado por ellos y los matrimonios que asisten son inválidos», Müller ofreció una interpretación completamente distinta sobre la situación jurídica de esos sacramentos.

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«Las confesiones son válidas, pero ilícitas»

Preguntado directamente por la validez de las confesiones administradas por sacerdotes de la Fraternidad San Pío X, el antiguo prefecto de Doctrina de la Fe respondió sin titubeos:

«Las confesiones son válidas, pero ilícitas. La potestad de perdonar o retener los pecados se confiere mediante el sacramento del Orden. Su ejercicio sólo puede ser restringido por el obispo o por el Papa, conforme a lo previsto por el derecho canónico».

La afirmación supone una contradicción directa con la interpretación sostenida por el actual prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y coincide, en su conclusión práctica, con las objeciones formuladas por diversos canonistas, quienes han sostenido que la Nota Explicativa no revoca expresamente las facultades concedidas por el papa Francisco para que los sacerdotes de la Fraternidad puedan absolver válidamente.

Müller tampoco hizo suya la afirmación de la Nota respecto a la invalidez de los matrimonios celebrados por la Fraternidad. Recordó que el matrimonio nace del consentimiento de los contrayentes y mencionó situaciones excepcionales en las que puede suplirse la forma canónica. Aunque desaconsejó acudir a sacerdotes de la FSSPX para la celebración del matrimonio por no encontrarse en plena comunión con la Iglesia, evitó afirmar que dichos matrimonios sean inválidos.

Benedicto XVI buscó la reconciliación

Durante la entrevista, Müller lamentó las recientes consagraciones episcopales realizadas por la Fraternidad sin mandato pontificio y las calificó como una herida para la Iglesia.

Al mismo tiempo, recordó los esfuerzos de Benedicto XVI para restaurar la plena comunión con la Fraternidad. El cardenal alemán afirmó que el Pontífice actuó con «gran generosidad» cuando en 2009 levantó las excomuniones de los cuatro obispos consagrados por Marcel Lefebvre, con la esperanza de superar el bloqueo existente y favorecer la reconciliación.

«Benedicto XVI tomó la sabia decisión de permitir que la misma liturgia latina pudiera celebrarse tanto en su forma ordinaria como en su forma extraordinaria», señaló también Müller al referirse al motu proprio Summorum Pontificum, que liberalizó el uso del Misal de 1962.

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El rito antiguo «no está prohibido»

El prefecto emérito defendió igualmente la vigencia de la liturgia tradicional y rechazó la tesis de que hubiera sido abolida.

«El llamado rito antiguo no está prohibido. Está permitido en determinadas condiciones y, naturalmente, es válido», afirmó.

Asimismo, reconoció que la aplicación de la reforma litúrgica posterior al Concilio Vaticano II estuvo acompañada de numerosos abusos.

«La aplicación de la reforma litúrgica estuvo marcada por muchos abusos porque muchos no comprendieron el espíritu de la liturgia renovada y descuidaron sus elementos esenciales: el culto a Dios, la comunicación de la salvación y la reverencia ante Dios», explicó.

No obstante, insistió en que esos abusos no justifican una ruptura con la Iglesia.

La unidad de la Iglesia pasa por el Papa

Aunque admitió que muchos fieles se sienten atraídos por la Fraternidad porque consideran que allí se conserva con mayor fidelidad la doctrina católica y la tradición litúrgica, Müller sostuvo que ese hecho no basta para justificar una situación de separación respecto de Roma.

«Muchos pueden sentir simpatía por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X porque creen que allí se conservan la fe católica y la liturgia frente a muchos abusos presentes en ambientes modernistas. Pero eso no constituye una justificación», afirmó.

El cardenal insistió en que la unidad eclesial no depende de las preferencias litúrgicas, sino de la comunión con el Sucesor de Pedro.

«Puede haber errores en la Iglesia, pero no existe unidad católica al margen del Papa», declaró.

En ese contexto defendió expresamente la legitimidad del pontificado de León XIV.

«No se puede corregir un abuso utilizando medios falsos. Que León XIV existe y es el verdadero y legítimo Papa es algo que nadie puede poner realmente en duda sin poner en cuestión su propia fe católica», concluyó.

Un debate canónico que sigue abierto

Las declaraciones de Müller ponen de manifiesto que la Nota Explicativa publicada el 2 de julio no ha cerrado el debate sobre la situación canónica de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. La coexistencia de dos interpretaciones incompatibles sobre la validez de las confesiones administradas por sus sacerdotes abre un escenario de incertidumbre jurídica que difícilmente podrá quedar sin una aclaración oficial. En ese contexto, no se descarta que en el futuro el Dicasterio para los Textos Legislativos o el propio papa León XIV deban pronunciarse para precisar el alcance jurídico de la Nota y su relación con las facultades concedidas por el papa Francisco para la administración de determinados sacramentos.

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