Ortega recrudece la persecución contra la Iglesia: detienen dos veces en un día al obispo Abelardo Mata

Ortega recrudece la persecución contra la Iglesia: detienen dos veces en un día al obispo Abelardo Mata
Managua, Nicaragua. 26/04/2019. Entrevista con Monseñor Abelardo Mata sobre la partida de Monseñor Silvio Baez a Roma y la situacion socio politica de NIcaragua. Oscar Navarrete/ LA PRENSA.

La persecución contra la Iglesia católica en Nicaragua ha sumado un nuevo episodio. Apenas un día después de haber sido detenido y posteriormente liberado, el obispo emérito de Estelí, mons. Abelardo Mata, de 80 años, fue arrestado nuevamente por la Policía nicaragüense el pasado 30 de junio y permanece desde entonces bajo arresto domiciliario.

La nueva detención se produjo cuando el prelado acudía a una clínica para una revisión de su marcapasos. El arresto llegó apenas veinticuatro horas después de que hubiera presidido una Misa en la que oró por la Iglesia perseguida en Nicaragua, una celebración que diversas fuentes consideran el detonante de la reacción del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

La ofensiva no se limitó al obispo. También fueron detenidos el párroco Francisco Morales, de la parroquia de la Santa Cruz del Calvario de Estelí —donde Mata celebró la Eucaristía—, y el diácono Wilfred Arauz Rodríguez. Ambos fueron posteriormente puestos en libertad, aunque permanecen sometidos a restricciones impuestas por las autoridades.

Estelí, uno de los principales focos de la persecución

La investigadora nicaragüense Martha Patricia Molina, autora del informe Nicaragua: una Iglesia perseguida, explicó a ACI Prensa que monseñor Mata ya no ejerce responsabilidades de gobierno en la diócesis de Estelí, aunque continúa colaborando pastoralmente cuando se le solicita.

Precisamente por esa razón acudió el pasado domingo a celebrar la Misa en Estelí. Sin embargo, según Molina, la dictadura sandinista le había prohibido expresamente permanecer en ese departamento del país.

La investigadora recuerda que la diócesis de Estelí ha sido uno de los principales objetivos de la represión contra la Iglesia desde el inicio de la crisis política en 2018, debido a la animadversión del régimen hacia monseñor Rolando José Álvarez, administrador apostólico de la diócesis y uno de los rostros más visibles de la resistencia eclesial frente a la dictadura.

Álvarez fue condenado a 26 años de prisión antes de ser expulsado del país en enero de 2024 y actualmente reside en Roma, donde continúa siendo obispo de Matagalpa y administrador apostólico de Estelí.

Una persecución que cambia de rostro

Según Molina, la estrategia represiva del régimen ha evolucionado en los últimos meses. Tras un periodo en el que disminuyeron las detenciones de sacerdotes, las autoridades han retomado esta práctica junto con otras formas de hostigamiento.

Entre ellas figuran las citaciones policiales, los interrogatorios, la vigilancia permanente sobre sacerdotes y parroquias y el control constante de la actividad pastoral.

La investigadora sostiene que solo llega a conocerse alrededor del diez por ciento de los ataques contra la Iglesia, ya que el miedo a represalias impide que muchos sacerdotes y laicos denuncien públicamente lo que ocurre. En su opinión, si existiera plena libertad para informar, podrían registrarse hasta 400 denuncias diarias relacionadas con la persecución religiosa.

Una diócesis sin obispo y con menos de la mitad de su clero

La situación de la diócesis de Estelí refleja el impacto que la persecución ha tenido sobre la vida eclesial en Nicaragua.

Según Molina, la diócesis funciona actualmente con apenas el 42 % de su clero, debido al exilio forzado de numerosos sacerdotes, al fallecimiento de otros y a las restricciones impuestas por el régimen. Los presbíteros que permanecen en el país deben asumir la atención pastoral de parroquias que anteriormente estaban atendidas por varios sacerdotes.

A ello se suma la prohibición de celebrar ordenaciones sacerdotales y diaconales en Estelí, una medida que también afecta a las diócesis de Matagalpa, Jinotega y Siuna. Ninguna de estas cuatro jurisdicciones eclesiásticas cuenta actualmente con su obispo residente, ya que todos han sido expulsados del país o viven en el exilio.

Preocupación por la salud del obispo Mata

La nueva detención de monseñor Mata ha despertado una especial preocupación debido a su delicado estado de salud. El obispo, de 80 años, necesita controles médicos periódicos por el marcapasos que lleva implantado.

Arturo McFields, exembajador de Nicaragua ante la Organización de los Estados Americanos, pidió a la comunidad internacional mantenerse vigilante ante la situación del prelado y advirtió del riesgo que supone mantener bajo custodia a una persona de avanzada edad con problemas de salud.

También el sacerdote nicaragüense exiliado consultado por ACI Prensa aseguró que la actuación del régimen refleja el temor que sigue despertando la figura de un pastor que, pese a su edad y a las limitaciones impuestas, continúa siendo un referente para numerosos fieles.

Llamamiento a la comunidad internacional

Tras conocerse la nueva detención, Félix Maradiaga, presidente de la Fundación Libertad para Nicaragua, reclamó la liberación inmediata de monseñor Mata y del resto de miembros del clero detenidos arbitrariamente.

Maradiaga instó asimismo a los organismos internacionales, a las democracias occidentales y a las organizaciones de defensa de los derechos humanos a denunciar la nueva escalada represiva contra la Iglesia católica.

«Nicaragua no puede normalizar una dictadura que encarcela sacerdotes, silencia los púlpitos y persigue la fe», afirmó, al tiempo que recordó que la Iglesia ha representado históricamente una de las principales voces de defensa del pueblo nicaragüense frente a los abusos del poder.

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