La visita apostólica que el papa León XIV realizará a Francia a finales de septiembre tendrá uno de sus momentos más significativos el domingo 27, cuando el Pontífice celebre la Santa Misa en el santuario de Lourdes, ante la gruta de las apariciones donde la Virgen María se manifestó a santa Bernardita Soubirous en 1858.
Los obispos franceses han comenzado a difundir los primeros detalles del viaje papal, confirmando que la etapa de Lourdes ocupará un lugar destacado dentro de una agenda que también incluirá París y Metz. Según el programa adelantado por el episcopado, León XIV presidirá una Misa en la explanada situada frente a la gruta, uno de los lugares de peregrinación más importantes del mundo católico.
Un santuario unido a la historia de los papas
La elección de Lourdes posee además un fuerte significado simbólico. El santuario mariano ha sido visitado por varios pontífices a lo largo de las últimas décadas y constituye uno de los principales centros internacionales de peregrinación, especialmente para los enfermos.
La última visita papal a Lourdes tuvo lugar en septiembre de 2008, cuando Benedicto XVI acudió al santuario con motivo del 150 aniversario de las apariciones. La presencia de León XIV supondrá por tanto el regreso de un Papa a la gruta de Massabielle dieciocho años después.
Francia se prepara para recibir al Papa
El viaje de León XIV se desarrollará entre el 25 y el 28 de septiembre. Según los datos difundidos hasta ahora, comenzará en París con unas vísperas solemnes en Notre-Dame y un encuentro con los jóvenes franceses. El sábado celebrará una gran Misa en la capital y el lunes concluirá su visita con una celebración eucarística en la catedral de Metz.
Sin embargo, para muchos católicos franceses el corazón espiritual del viaje estará en Lourdes. El próximo 27 de septiembre, León XIV se postrará ante la Virgen en el mismo lugar donde millones de peregrinos han acudido durante más de siglo y medio para rezar, pedir consuelo y renovar su fe.