¿Hay conexión entre el motu proprio que afecta al Opus Dei y el nombramiento del nuevo rector de Torreciudad?

¿Hay conexión entre el motu proprio que afecta al Opus Dei y el nombramiento del nuevo rector de Torreciudad?

El Opus Dei ha vuelto a vivir un verano de lo más convulso. El Papa Francisco, quien aboga por estar abierto a las sorpresas, sorprendió a la prelatura con un nuevo motu proprio en el que «asimilaba» las prelaturas personales a una mera asociación de clérigos.

Este motu proprio, a diferencia de el del año pasado, pilló a la Obra por sorpresa. El prelado se encontraba en Australia y el Opus Dei tardó varias horas en emitir un comunicado para dar su parecer sobre lo ocurrido.

Antes de este nuevo decreto papal, casi a finales del mes de julio, el obispo de Barbastro, Ángel Pérez Pueyo, decidió de manera unilateral nombrar un nuevo rector para Torreciudad. Pérez Pueyo decidió destituir a Ángel Lasheras (nombrado por el Opus Dei hace 2 años) para colocar a José Mairal, sacerdote diocesano de 86 años.

Según el obispado, este cambio se produce «en la misma línea sinodal y corresponsable también con el propósito de avanzar en la actualización normativa». En los días sucesivos al decreto del obispo, fueron saliendo distintas informaciones que mostraban que la situación es bien compleja y tensa.

Desde hace dos años, el Opus Dei estaba en negociaciones con la diócesis para convertirse en santuario diocesano con el fin de adaptarse a las necesidades actuales, pero con la condición de que el nombramiento del rector siguiera recayendo en la prelatura, cosa que Pérez Pueyo nunca ha aceptado.

El obispo de Barbastro quiso tomar la delantera y exigió al Opus Dei un cambio de rector sin motivo aparente ya que Lasheras solo lleva dos años al frente del santuario levantado por indicación de san Josemaría Escrivá. La Obra trató de persuadir al obispo de Barbastro haciéndole ver que él no era competente para hacer ese nombramiento, pero aun así siguió adelante con su plan de cambiar al rector. Ni el encuentro que mantuvo en mayo con el prelado, Fernando Ocáriz, ni la reunión de hace varios días con el vicario general del Opus Dei en España, Ignacio Barrera, dieron sus frutos, por lo que todo apunta a que José Mairal se convertirá en el primer rector de Torreciudad que no es del Opus Dei.

Hasta ahora las interpretaciones sobre lo que está ocurriendo son múltiples. En un primer momento, se señaló que existen motivaciones de índole económica detrás de esta jugada del obispo de Barbastro, lo cual desmiente la diócesis tajantemente, como la supuesta cuota anual de 600.000 euros que, según algunos medios, pedía el obispado al santuario.

Lo cierto es que existe otra interpretación de carácter jurídico que tiene más que ver con los juegos y equilibrios de poder. Distintas voces señalan que existe una conexión directa entre el nombramiento del nuevo rector de Torreciudad y el motu proprio del Papa Francisco de este mes de agosto, aunque el anuncio del nuevo rector fuese previo al decreto del Pontífice.

La conexión entre el motu proprio y el nombramiento del nuevo rector de Torreciudad

Mover la prelatura del Dicasterio de los Obispos al del Clero ha sido entendido por muchos como un intento por dejar claro que el Opus Dei no es una diócesis y carece de naturaleza jerárquica. De ahí también la decisión del Papa de dejar por escrito que el prelado nunca más será obispo. Fuentes próximas al obispo Pérez Pueyo señalan a este medio que la decisión extraña e insólita que ha tomado está coordinada y apoyada desde Roma vía Barcelona. Fuentes conocedoras de la situación señalan que además de Omella, quienes están tutelando al obispo Pérez Pueyo en esta operación son Ghirlanda, Arana y el obispo de Teruel, José Antonio Satué.

En la reciente información publicada por Religión Confidencial, con la que el obispo de Barbastro desestimaba el recurso interpuesto por la Obra ante el nombramiento del nuevo rector, Pérez Pueyo asegura que “podría deducirse que en la Prelatura del Opus Dei se encuentra esa “otra autoridad eclesiástica” a la que se refiere el canon. Sin embargo, la prelatura personal tiene el status de una estructura de carácter administrativo, no jerárquico, como ha resuelto el Papa Francisco son (sic) los sucesivos Motu proprio “Ad charisma tuendum”( de 21 de julio de 2022) y el recientísimo “Le Prelature personali” (de 8 de agosto de 2023), calificando de forma definitiva una cuestión que había sido objeto de debate”.

El obispo de Barbastro añade que «el prelado no tiene jurisdicción territorial, sino personal, y exclusivamente sobre los clérigos están incardinados (sic) en la Prelatura, presbíteros y diáconos (cfr. C. 294). Los laicos que colaboran en las obras apostólicas de la prelatura están bajo la jurisdicción del ordinario del lugar de domicilio o cuasidomicilio”. La conclusión a la que llegan algunos es que la interpretación que hace el obispo de Barbastro del último motu proprio es la más restrictiva, esto es, que el prelado tiene jurisdicción sólo sobre los sacerdotes. Con independencia de que detrás de ambas cosas (motu proprio y nombramiento del rector) estén las mismas personas, parece claro que el nombramiento toma como base jurídica el nuevo motu proprio, y lo hace interpretándolo en sentido estricto.

Parece flagrante que con esta argumentación jurídica en virtud de la cual se desestima la supplicatio de Ignacio Barrera consista, precisamente, en que “el prelado no tiene jurisdicción territorial, sino personal, y exclusivamente sobre los clérigos que están incardinados en la Prelatura”.

También llama poderosamente la atención que el obispo de Barbastro defienda su decreto publicado el 18 de julio con el motu proprio del Papa que se publicó después a la decisión de cambiar al rector, lo cual da pie a que más de uno se pregunte si Pérez Pueyo tenía conocimiento previo del estacazo que preparaba Roma a la prelatura ya que trata de justificar el nombramiento del nuevo rector con una norma dictada posteriormente.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando