Francisco insiste en pedir perdón «por el mal cometido por tantos cristianos contra los pueblos indígenas»

Papa autoridades Canadá (Vatican Media)
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El Santo Padre mantuvo en el día de ayer un encuentro con las autoridades civiles de Canadá, representantes indígenas y cuerpo diplomático.

El Pontífice señaló que, estas lecciones vitales han sido objeto de una violenta oposición en el pasado. “Pienso especialmente en las políticas de asimilación y desvinculación, que incluían el sistema de escuelas residenciales y que dañaron a muchas familias indígenas, minusvalorando su lengua, su cultura y su visión del mundo. En ese deplorable sistema promovido por las autoridades gubernamentales de la época, que separó a tantos niños de sus familias, estuvieron involucradas varias instituciones católicas locales, por lo que expreso vergüenza y dolor y, junto con los Obispos de este país, renuevo mi petición de perdón por el mal cometido por tantos cristianos contra los pueblos indígenas. Es trágico cuando algunos creyentes, como ocurrió en ese período histórico, no se adecuan al Evangelio sino a las conveniencias del mundo».

El Papa Francisco hizo hincapié en que “es nuestro deseo -expresó- renovar la relación entre la Iglesia y los pueblos indígenas de Canadá, una relación marcada tanto por un amor que ha dado grandes frutos como también, lamentablemente, por heridas que nos estamos esforzando en comprender y sanar”.

El Obispo de Roma también añadió los que para él, son «los grandes retos actuales, como la paz, el cambio climático, los efectos de las pandemias y las migraciones internacionales».

Les ofrecemos el discurso completo pronunciado por el Papa Francisco a las autoridades canadienses:

Señora Gobernadora General,
señor Primer Ministro,
distinguidas autoridades civiles y religiosas,
estimados Representantes de los pueblos indígenas,
distinguidos miembros del Cuerpo Diplomático,
señoras y señores:

Los saludo cordialmente y le agradezco a la señora Mary Simon y al señor Justin Trudeau sus amables palabras. Me complace dirigirme a ustedes, que tienen la responsabilidad de servir a los habitantes de este gran país que, “de mar a mar”, ofrece un extraordinario patrimonio natural. Entre las muchas bellezas, pienso en los inmensos y espectaculares bosques de arce, que hacen que el paisaje canadiense sea único y colorido. Me gustaría inspirarme en el símbolo por excelencia de estas tierras, la hoja del arce, que desde los escudos de Quebec se extendió rápidamente hasta convertirse en el emblema destacado en la bandera del país.

Aunque esto haya sucedido en tiempos bastante recientes, los arces custodian el recuerdo de muchas generaciones pasadas, mucho antes de que los colonos llegaran a suelo canadiense. Los pueblos nativos extraían de ellos savia con la que elaboraban nutritivos jarabes. Esto nos lleva a pensar en su laboriosidad, siempre atentos a salvaguardar la tierra y el medio ambiente, fieles a una visión armoniosa de la creación, que es un libro abierto que enseña al hombre a amar al Creador y a vivir en simbiosis con los demás seres vivos. Hay mucho que aprender de esto, de la capacidad de escuchar a Dios, a las personas y a la naturaleza. Lo necesitamos especialmente en el torbellino frenético del mundo actual, caracterizado por una constante “rapidación”, que dificulta un desarrollo verdaderamente humano, sostenible e integral (cf. Carta enc. Laudato si’, 18), terminando por generar una “sociedad del cansancio y de la desilusión”, que lucha por descubrir de nuevo el gusto por la contemplación, el sabor genuino de las relaciones, la mística de la totalidad. ¡Cuánta necesidad tenemos de escucharnos, dialogar, para alejarnos del individualismo imperante, de los juicios apresurados, de la agresividad desenfrenada, de la tentación de dividir el mundo en buenos y malos! Las grandes hojas de arce, que absorben el aire contaminado y restituyen oxígeno, nos invitan a maravillarnos con la belleza de la creación y a dejarnos atraer por los sanos valores presentes en las culturas indígenas: son una inspiración para todos nosotros y nos pueden ayudar a sanar los dañinos hábitos de explotar. Explotar la creación, las relaciones, el tiempo, y orientar la actividad humana únicamente en función de la utilidad y del beneficio.

Sin embargo, estas lecciones vitales han sido objeto de una violenta oposición en el pasado. Pienso especialmente en las políticas de asimilación y desvinculación, que incluían el sistema de escuelas residenciales y que dañaron a muchas familias indígenas, minusvalorando su lengua, su cultura y su visión del mundo. En ese deplorable sistema promovido por las autoridades gubernamentales de la época, que separó a tantos niños de sus familias, estuvieron involucradas varias instituciones católicas locales, por lo que expreso vergüenza y dolor y, junto con los Obispos de este país, renuevo mi petición de perdón por el mal que tantos cristianos cometieron contra los pueblos indígenas. Por todo esto pido perdón. Es trágico cuando algunos creyentes, como ocurrió en ese período histórico, no se adecuan al Evangelio sino a las conveniencias del mundo. Si la fe cristiana ha desempeñado un papel esencial en la conformación de los más altos ideales del Canadá, caracterizados por el deseo de construir un país mejor para todos sus habitantes, es necesario, admitiendo las propias faltas, comprometerse juntos a realizar aquello que sé que todos ustedes comparten: promover los derechos legítimos de los pueblos originarios y fomentar procesos de sanación y reconciliación entre ellos y los no indígenas del País. Esto se refleja en vuestro compromiso para responder adecuadamente a los llamamientos de la Comisión para la Verdad y la Reconciliación, así como en vuestra atención en reconocer los derechos de los pueblos originarios.

La Santa Sede y las comunidades católicas locales mantienen una voluntad concreta respecto a la promoción de las culturas indígenas, con caminos espirituales específicos y apropiados, que incluyan la atención a sus tradiciones culturales, sus costumbres, sus lenguas y sus procesos educativos propios, en el espíritu de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Es nuestro deseo renovar la relación entre la Iglesia y los pueblos indígenas de Canadá, una relación marcada tanto por un amor que ha dado grandes frutos como también, lamentablemente, por heridas que nos estamos esforzando en comprender y sanar. Estoy muy agradecido por haber conocido y escuchado a varios representantes de los pueblos indígenas durante los últimos meses en Roma, y por poder afianzar, aquí en Canadá, las hermosas relaciones que hemos entablado. Los momentos que vivimos juntos han dejado en mí una huella y el firme deseo de responder a la indignación y la vergüenza por el sufrimiento que soportaron los indígenas, recorriendo un camino fraternal y paciente con todos los canadienses conforme a la verdad y la justicia, esforzándonos por la sanación y la reconciliación, animados siempre por la esperanza.

Aquella «historia de dolor y de desprecios», originada por una mentalidad colonizadora, «no se sana fácilmente». Al mismo tiempo, nos advierte que «la colonización no se detiene, sino que en muchos lugares se transforma, se disfraza y se disimula» (Exhort. ap. Querida Amazonia, 16). Este es el caso de las colonizaciones ideológicas. Si en su momento la mentalidad colonialista se desentendió de la vida concreta de los pueblos, imponiendo modelos culturales preestablecidos, tampoco faltan hoy colonizaciones ideológicas que contrastan la realidad de la existencia y que sofocan el apego natural a los valores de los pueblos, intentando desarraigar sus tradiciones, su historia y sus vínculos religiosos. Se trata de una mentalidad que, presumiendo de haber superado “las oscuras páginas de la historia”, da cabida a la así llamada cultura de la cancelación, que juzga el pasado sólo en función de algunas, de ciertas, categorías actuales. Así se implanta una moda cultural que estandariza, que vuelve todo igual, que no tolera las diferencias y se centra sólo en el momento presente, en las necesidades y los derechos de los individuos, descuidando a menudo los deberes hacia los más débiles y frágiles; los pobres, los emigrantes, los mayores, los enfermos, los no nacidos… Son ellos los olvidados por las sociedades del bienestar; son ellos los que, en la indiferencia general, son descartados como hojas secas para ser quemadas.

Por otro lado, el rico follaje multicolor de los árboles de arce nos recuerda la importancia de la totalidad, la importancia de promover comunidades humanas que no uniformen, sino que sean realmente abiertas e inclusivas. Y así como cada hoja es esencial para enriquecer el follaje, también cada familia, célula fundamental de la sociedad, debe ser valorada, porque «el futuro de la humanidad se fragua en la familia» (S. Juan Pablo II, Exhort. ap. Familiaris consortio, 86). Ella es la primera realidad social concreta, pero se ve amenazada por muchos factores, como la violencia doméstica, la intensificación del trabajo, la mentalidad individualista, el afán desenfrenado de hacer carrera, el desempleo, la soledad de los jóvenes, el abandono de los mayores y de los enfermos… Los pueblos indígenas tienen mucho que enseñarnos sobre el cuidado y la protección de la familia, donde ya desde niños se aprende a reconocer lo que está bien y lo que está mal, a decir la verdad, a compartir, a corregir los errores, a empezar de nuevo, a darse ánimo, a reconciliarse. Que el mal sufrido por los pueblos indígenas, y del que hoy nos avergonzamos, nos sirva de advertencia hoy, para que no se deje de lado el cuidado y los derechos de la familia en nombre de eventuales necesidades productivas e intereses individuales.

Volvamos a la hoja de arce. En tiempos de guerra, los soldados la utilizaban como venda y emplasto para las heridas. Hoy, ante la locura sin sentido de la guerra, necesitamos de nuevo calmar los extremismos de la contraposición y curar las heridas del odio. Una testigo de algunas trágicas violencias del pasado dijo recientemente que «la paz tiene su propio secreto: no odiar nunca a nadie. Si se quiere vivir no se debe odiar nunca» (Entrevista a E. Bruck, en Avvenire, 8 marzo 2022). No necesitamos dividir el mundo en amigos y enemigos, distanciarnos y armarnos hasta los dientes: no será la carrera armamentística ni las estrategias de disuasión las que traigan la paz y la seguridad. No hay que preguntarse cómo continuar las guerras, sino cómo detenerlas. E impedir que los pueblos vuelvan a ser rehenes de las garras de espantosas guerras frías que todavía se extienden. Se necesitan políticas creativas y con visión de futuro, que sepan romper los esquemas de los bandos para dar respuestas a los retos globales.

Los grandes retos actuales, como la paz, el cambio climático, los efectos de las pandemias y las migraciones internacionales, están unidos por una constante: son globales, son retos globales, afectan a todos. Y si todos ellos hablan de la necesidad del conjunto, la política no puede quedar prisionera de los intereses partidistas. Hay que saber mirar, como enseña la sabiduría indígena, a las siete generaciones futuras, no a la conveniencia inmediata, a los plazos electorales o al apoyo de los lobbies. Y también valorar los deseos de fraternidad, justicia y paz de las jóvenes generaciones. Sí, para recuperar la memoria y la sabiduría es necesario escuchar a los mayores, y para tener impulso y futuro es necesario abrazar los sueños de los jóvenes. Ellos se merecen un futuro mejor que el que les estamos preparando, se merecen participar en las decisiones sobre la construcción del hoy y del mañana, especialmente sobre el cuidado de la casa común, para el cual los valores y las enseñanzas de los pueblos indígenas son valiosos. A este respecto, me gustaría agradecer el encomiable compromiso local en favor del medio ambiente. Casi se podría decir que los emblemas extraídos de la naturaleza, como el lirio en la bandera de esta provincia de Quebec, y la hoja de arce en la del país, confirman la vocación ecológica de Canadá.

Cuando la comisión correspondiente evaluó los miles de bocetos recibidos para la realización de la bandera nacional, muchos de ellos presentados por personas comunes, sorprendió que casi todos ellos contuvieran la representación de la hoja de arce. La participación en torno a este símbolo compartido me sugiere subrayar una palabra clave para los canadienses: multiculturalismo. Este está en la base de la cohesión de una sociedad tan diversa como son los colores de las copas de los árboles de arce. La misma hoja de arce, con su multiplicidad de puntas y lados, sugiere una figura poliédrica, mostrando que ustedes son un pueblo capaz de incluir, para que los que vengan puedan encontrar un lugar en esa unidad multiforme y aportar su propia y original contribución (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 236). El multiculturalismo es un reto permanente; se trata de acoger y abrazar a los distintos componentes presentes, respetando, al mismo tiempo, la diversidad de sus tradiciones y culturas, sin suponer que el proceso esté concluido de una vez para siempre. En este sentido, expreso mi agradecimiento por la generosidad en acoger a numerosos inmigrantes ucranianos y afganos. Pero también es necesario trabajar para superar la retórica del miedo hacia los inmigrantes y darles, según las posibilidades del país, una oportunidad concreta de participar responsablemente en la sociedad. Para ello, los derechos y la democracia son indispensables. También es necesario hacerle frente a la mentalidad individualista, recordando que la vida en común se basa en premisas que el sistema político por sí solo no puede producir. También en esto, la cultura indígena es un gran apoyo al recordarnos la importancia de los valores de la socialización. Y también la Iglesia católica, con su dimensión universal y su atención hacia los más frágiles, con su legítimo servicio a favor de la vida humana en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural, se complace en ofrecer su contribución.

En estos últimos días, he sabido de numerosas personas necesitadas que llaman a las puertas de las parroquias. Incluso en un país tan desarrollado y avanzado como Canadá, que dedica mucha atención a la asistencia social, no son pocos los indigentes que dependen de las iglesias y los bancos de alimentos para obtener la ayuda y el apoyo básicos, que —no lo olvidemos— no son sólo materiales. Estos hermanos y hermanas nos llevan a considerar la urgencia de trabajar para remediar la radical injusticia que contamina nuestro mundo, a causa de la cual la abundancia de los dones de la creación se distribuye de forma demasiado desigual. Es escandaloso que la riqueza generada por el desarrollo económico no beneficie a todos los sectores de la sociedad. Y es triste que sea precisamente entre los nativos donde se registran a menudo muchos índices de pobreza, a los que se unen otros indicadores negativos, como la baja escolarización, el no fácil acceso a la vivienda y a la asistencia sanitaria. Que el emblema de la hoja de arce, que aparece habitualmente en las etiquetas de los productos del país, sea un incentivo para que todos tomen decisiones económicas y sociales encaminadas al compartir y al cuidado de los necesitados.

Sólo trabajando juntos, mano a mano, es como podemos hacer frente a los apremiantes retos de hoy. Les agradezco su hospitalidad, su atención y su estima, diciéndoles con sincero afecto que llevo a Canadá y su gente muy cerca de mi corazón.

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Comentarios
63 comentarios en “Francisco insiste en pedir perdón «por el mal cometido por tantos cristianos contra los pueblos indígenas»
  1. Qué sarta de mamarrachadas es capaz Pacus de soltar seguidas!

    Por qué no se aplica las aseveraciones propias y advierte que va desnudo? Ni hoja de arce ni mísera hoja de parra.

    1. Hace unos meses en Grecia Bergoglio se lió también a pedir perdón por la actitud de la pequeñas comunidades católicas en el proceso decimonónico de independencia del país heleno. No tenía ni idea del período histórico, pedía los perdones al dictado de popes ortodoxos fanáticos que le acompañaban en los actos oficiales.
      ¡Piedad, compasión, justicia para nuestros hermanos del pasado!

    2. Como ese sujeto me resulta de lo más aburrido, prefiero leer la síntesis que se hace arriba.
      Lo que me resulta muy llamativo es que al nombrar a todas las autoridades allí presentes, no les haya dado ni los buenos días, ni las buenas tardes.
      ¡Cómo se ha alejado de la sana doctrina! Los tontos e ingenuos debieran darse cuenta de que él está sirviendo a los intereses del mundo.
      Jamás, el jefe de cualquier religión, va a hablar mal de la religión de la cual es jefe, pero éste sí.

    3. Yo pediría perdon al mundo por tener a Bergoglio un corrupto moral que enseña que se puede comulgar en pecado y sin arrepentimiento, y que cada dos por tres suelta una majadería. En realidad Bergoglio MIRDAS, es de profesión sus majaderías, cuando no sus corrupciones.

  2. Los indígenas de Canadá asesinaron a los mártires San Juan de Brebeuf, San Isaac Jogues, y a muchos otros, por lo que si alguien tuviera que pedir perdón son ellos.
    La Iglesia no es deudora en Canadá, sino benefactora. Llevó a los indios la Salvación.
    El error del Papa es inadmisible.
    Recemos para que el Señor nos envíe pronto un pontífice fiel.

      1. Quizá es el justo precio por los males que Ratzinger hizo en el CV2.
        Si BXVI dice que ni le obligaron a irse ni le tienen secuestrado, tiendo a creerle

        1. No se dan cuenta de que da igual quién sea el Papa, el problema sigue siendo la revolución contra Dios del Vaticano II.
          Ninguno de los dos piensa bajarse del burro sino que piensan seguir con la rebelión hasta el final.

          1. Fruta: eso es lo que usted necesita, mucha fruta. No va a curarle (lo suyo no se cura), pero mientras la tenga en las manos no tecleará idioteces (ya le he dicho que no hay premio para el más idiota, pero la idiotez tiene éso: que no lo capta).

            Siga con su «caca-pedo-culo-pis» y no intente hacer alardes de elocuencia, que no es lo suyo. Apreciamos sus intentos de trollear y esas cosas, pero tampoco es que resulte usted demasiado competente, pese a poder hacerlo hasta el tonto del pueblo. ¡Huy, perdón: que en su pueblo es usted el tonto! Bueno, la excepción confirma la regla, ya me entiende.

          2. MENSAJE PARA EL BECARIO TONTO DE INFOVATICOÑA
            Si borras todos los mensajes del suplantador de JUAN NADIE, deberías borrar los comentarios del simple de CATHOLICUS, que le contestan, porque si no parece que en vez de contestar al troll , esta contestando a UNO de mala manera. Que torpe eres.

          3. «Moderador, moderador: que me suplantan…» ¡Qué cosas que las suplantaciones son siempre a usted y a Uno! Se lo dije una vez: intente usted suplantarme a mí, a ver si puede. Y es que el sistema no permite dos usuarios con el mismo nick (cosas de la técnica). Mejor no haga recomendaciones a los responsables de la página para que borre a los «simples», no vaya a ser que se quede usted sin la cuentas, «compuesto».

  3. Tendría que pedir perdón por el daño que hizo y hace a la Iglesia y al Mundo desde cismas por el camino sinodal, acuerdos secretos con China, divisiones, promociones de los peores gobiernos, etc.

  4. Que hay de Cristo ,,que hay de la conversión ,,que hay de él arrepentimiento,, que hay de presentar le salvación ????,,
    Y digo yo , esos presuntos indígenas eran ya Santos ?no cometían pecado, no mataban robaban,maldecian ,ofendian,..o ¿¿solo meaban colonia? ACASO ERAN INOCENTES NO HABIA EN ELLOS PECADO¿¿,,no eran idolatras ..? ¿¿NO NECESITABAM CONOCER AL DIOS REVELADO? cuanto buenísimo mitológico, cuanta demagogia , que pena que el vicario de Cristo se hay vuelto una suerte de hippie,chamanico ,
    Más le valdría volverse a dat una vuelta el y sus consejeros por el seminario y repasarse catecismo ,biblia y teología sana, Y dejarse de alucinógenos místicos ideológicos, vaya tela

  5. Este discurso de Francisco ante las autoridades, demuestra que está plegado a las conveniencias del nuevo orden mundial, y es deplorable en muchos puntos de los que destaco estos:
    1- No exhorta a la conversión a la fe a sus oyentes, y en cambio anima a “dejarnos atraer por los sanos valores presentes en las culturas indígenas.”
    2- No da argumentos para defender la vida ni la familia ante unas leyes canadienses que en estos temas defienden el aborto y la ideología de género.
    3- Se entretiene en cuestiones del pasado como forma de distracción frente a los problemas actuales que son los que debería abordar.
    4- Asume un relato falso de la Historia que difama a la Iglesia injustamente (como han demostrado historiadores serios de la talla de Jacques Rouillard).

    1. 5- Impone su perspectiva ideológica (en vez de enseñar doctrina) en temas como el clima, las pandemias o la inmigración.
      6- Defiende lo que coincide con un panteísmo nativo anticristiano cuando habla de su “visión armoniosa con la creación” y utiliza expresiones como lo de “aprender a escuchar la naturaleza” y “la mística de la totalidad.”
      7- A lo que era un honesto esfuerzo de evangelizar y civilizar, lo llama despectivamente “políticas de asimilación y desvinculación.”
      8- Pide perdón por cosas del pasado cuando la Iglesia no tiene que pedir perdón de nada del pasado. Quien haya fallado, si vive, que pida perdón.

    2. 9- Si Francisco cree que hay que pedir perdón por lo malo del pasado, los que deberían hacerlo son los indígenas por las persecuciones a que sometieron a los misioneros.
      10- Don Jorge pide perdón de lo que no debiera, pues lo que él llama errores del pasado no fueron tales.
      11- Critica las colonizaciones ideológicas del presente, cuando Francisco es el primero que se ha dejado colonizar por la ideología del NOM y la está inoculando.
      12- Critica lo que llama “cultura de la cancelación” cuando Francisco se está dedicando a cancelar la Tradición en la Iglesia.

    3. 13- Defiende “comunidades inclusivas” lo que implica el lgtbi.
      14- Censura la tenencia de armas como medio disuasorio para conseguir la paz.
      15- Promociona un modelo globalista (al estilo de la gobernanza mundial del NOM)
      16- Plantea como retos urgentes y actuales las mismas falacias del pensamiento global: “la paz (frente a las guerras pues no incluye el aborto), el cambio climático, los efectos de las pandemias y las migraciones internacionales.”

      ¡Francisco dimisión!

  6. Salve a «Sacerdote católico» me adhiero a todo lo que ha escrito, asumo cuanto dice porque creo que es verdad todo ello, es más, estoy convencido de todo lo que dice sobre el actual pontífice romano de origen argentino.
    Después de otra «perfornance» más, ahora en Canadá, país ejemplarmente amoral, otra más como las que ya son su costumbre tras diez años como obispo de Roma, que eso dice ser, me pregunto y lanzo la interrogación: ¿Adónde quiere llevar la Iglesia este hombre y su equipo político de masones, progresistas y comunistas revestidos con la púrpura y el alzacuellos? ¿Adónde intenta conducirnos como comunidad de creyentes todavía católicos este pobre pastor que habla como cualquier políticucho profesional progre, balbuceando sobre todos mantras del globalismo mundialista? ¿Qué pretende? ¿Habla de Cristo, del Evangelio,, de la
    labor evangelizadora de la Iglesia en ese país de aborto, eutanasia… es que todo lo hecho por la Iglesia ha sido malo? Cada día que pasa, mucho peor

  7. Qué boca tan sucia y corazón tan negro al pedir perdón por evangelizarlos, porque este cura (que lo es) no convierte a nadie y así llegó a Papa

  8. El humo de Bergoglio para que no miren el cisma alemán y los cismas que se vienen se parece mucho al humo que vino después del Concilio.

  9. No se ve interés de un porcentaje ponderable de los católicos del mundo en seguir tanta babosera que sigue emanando del personaje en cuestión.
    Intenta echar lodo y no enaltecer el valor de apóstoles y mártires católicos; se aleja ostensivamente de la Santa Iglesia y sigue queriendo dar propaganda a la «iglesuela que promueve» no es la Iglesia Santa a la que él representa, intenta pero no convence. Es un fracasado.

  10. La única matanza programada de indios en la América Española fue la patrocinada por las repúblicas sedicentes masónicas para mas inri. Sin ir mas lejos, en Argentina se hicieron expediciones de exterminio de comunidades indígenas por todo el país en pleno siglo XIX, lugares donde habían estado viviendo siglos los indios en el Virreinato del Rio de la Plata bajo el amparo de las Leyes de indias españolas. Y sobre eso no dice el papanatas ni mu.

    1. Busque por indios patagones, y Ali tiene un rosario d artículos de como las autoridades argentinas y por militares argentinos; se hizo y protagonizó una auténtica masacre

  11. Es un discurso respetuoso hacia lo que es importante para culturas ajenas, desde un símbolo que les representa, de las cuales valora lo bueno, pero no exento de evangelización ya que menciona en varias ocasiones los valores cristianos: el respeto a la vida desde la concepción, la ayuda al necesitado etc.Recuerda también la importancia de intentar recuperar la relación armónica que Adán y Eva tenían con la creación, antes del pecado ( aún dentro de nuestras limitaciones, evidentemente).

    Es una forma de evangelización centrada en «proponer sin imponer». Se respeta y valora lo ajeno elegido por el prójimo en su derecho a la libertad q Dios nos dió, mientras se da a conocer lo nuestro.

    Estoy segura de que esta es la evangelización q propone el Papa cuando desaconseja el proselitismo, q entiende como evangelización impositiva.

    1. Debes ser el único que ve esto. Toda tu perorata buenista, repelente y grotesca no hace más que afirmar lo que algunos venimos diciendo de tu narcisismo patológico ACS. Que ASCo

      1. Idaspes,

        «Proponer no imponer» no es una frase mia sino una enseñanza de la Iglesia desde Gaudium et Spes la cual mencionaba también S.Juan Pablo II.

        Que es una » chorrada» es su opinión personal pero desde luego no es mia sino de la Iglesia

        1. Puntualizo el ùltimo párrafo que ha quedado un poco confuso:

          Que es una » chorrada» es su opinión personal, que no comparto, pero lo que està claro es que » la frase» no es mia sino de la Iglesia.

          1. ACS, es una chorrada porque la evangelización católica en Canadá no se impuso a nadie. Por tanto, de premisas inventadas salen frases chorradescas, en contextos chorradescos.

    2. «Es una forma de evangelización centrada en ‘proponer sin imponer'»

      Da igual que se le diga mil veces que es IMPOSIBLE imponer a alguien creer lo que no cree. Se le mete una idea en la cabeza, aunque sea absurda y contraria a la lógica y la evidencia, y lo repite como un mantra, en sesión continua, como si no hubiera un mañana.

      «Se respeta y valora lo ajeno elegido por el prójimo en su derecho a la libertad q Dios nos dió»

      ¿Cómo osaron los rígidos evangelizadores españoles acabar con los sacrificios humanos de los cultos idolátricos indígenas, a los que tenían derecho por la libertad que Dios les dio para hacer el mal? Hay que aceptarlo, naturalmente, no les ofenda la verdad o se salven.

      Evangelizar según ACS: «Dios es amoooor, no le importa que peques, porque el amor está por encima del sábado. ¿Que te da igual? Bueno, pues sigue con tus sacrificios humanos y hablándole a un pedrusco o a la luna, que hay que respetarte con mucho amooor».

      1. Este individuo empalagoso y repelente que se hace llamar ACS nos desborda con sus comentarios pueriles y repletos de autobombo, como digo: un narcisista patológico

      2. «ACS: «Dios es amoooor, no le importa que peques, porque el amor está por encima del sábado.»

        YO jamàs he dicho esto!!! ¿ por qué siempre inventa y me cuelga sambenitos falsos? Eso le perjudica a usted más que a mí.

        Han creado con sus tergiversaciones y suposiciones falsas, q dan por ciertas, una imagen de mi fe caricaturizada y fea.

        De verdad q a mí poco daño me hace , o nada, sólo descrédito ante el mundo, pero a ustedes puede hacerles mucho.

        En fin, que Dios les guarde.

          1. Haz el favor de no ignorarme, que para eso te dedico esas bellas palabras en contestación a tus comentarios buenistas y estúpidos……..yo también merezco tu respuesta y tu compasión. O es que soy menos que Catholicus???

    3. ACS, la única evangelización que se impone, y por medios coactivos crecientes, es la del evangelio LGTBI, la del evangelio del apocalipsis climático y la del evangelicio multicultural.

      La cristiana no se impuso a nadie. Ni antes ni ahora.

    4. ACS,usted respeta y valora lo que lleva almas al infierno??
      Usted respeta y valora que una persona viva ajena a la Fe y a la Verdad,que es Jesucristo y se condene?
      Y la Fe,NADIE LA IMPONE, pero respetar y valorar camin9s que no son los queridos por Dios para la salvación del hombre???
      Usted está fatal y no es católica.

      1. Maria,

        «ACS,usted respeta y valora lo que lleva almas al infierno??»

        ¿ donde he dicho yo eso? En ninguna parte!

        Me he limitado a analizar lo que dice el Papa. La única conclusión mía es donde digo q creo que el Papa quiete este tipo de evangelización.

        Así que antes de erigirse jueza para decidir si soy católica o no sería conveniente q aprendiera a leer ya que ni siquiera menciono valorar lo q lleva al infierno sino » valorar lo bueno». Y siempre dentro del anàlisis del discurso del Papa. Sin pronunciarme al respecto

        Así q dedíquese a cortar el pelo, que es su profesión q lo de juzgar le queda grande.

        Por su bien eh…no vaya a ser q el único y verdadero juez le recuetde la paràbola del fariseo y el publicano y la q se quede fuera sea usted.

    5. Parece que todavía tienes bastante rollo. ¿Cuánto te queda?
      ¿Sabes lo que significa ser insoportable?
      Te asemejas muchísimo a esas criaturas que van a un jardín de infancia.
      Tú no eres católica. Y cuando nos dices que vives la fe de manera distinta, o algo así, nos estás mintiendo.
      ¡Puaj!

  12. Y los que tienen poder o potestad para amonestar a Bergoglio, callan: obispos, cardenales, sacerdotes, medios católicos. En Radio María es patético escuchar cómo defienden esto que hace Bergoglio en Canadá, dando explicaciones sobre «el perdón», blablabla… ¿En serio? Actúan como una secta papólatra, les da igual que Bergoglio mienta y dé pie al bulo canadiense ¡¡incumpliendo el Mandamiento de»No mentirás» !! Bergoglio quiere crear la Iglesia a su imagen y semejanza, la Iglesia del NOM. Veo paralelismo en la destrucción de España y la destrucción de la Iglesia Católica, todo empezó casi a la par (12 años de diferencia, CVII y Constitución Española) y los personajes siniestros que han alcanzado el poder en la Iglesia y en España, ambos con el mismo sentido de servilismo al NOM, vanagloria y egocentrismo.

  13. Paco Jorge al servicio de las Satánicas Majestades del Nuevo Orden Mundial. Yo no sé si este hombre es el Papa o no, pero cada día imploro al Cielo para que esté señor se vaya de Roma y se haga la Restauración de la Iglesia, que si bien no merecemos si la necesitamos

    1. Es preciso llegar a la gran apostasía para oír que un sucesor de San Pedro, pida perdón en nombre de la Iglesia de Cristo, por haber evangelizado a Cristo. Llegamos. Recemos para estar a la altura de este apocalíptico momento, en que Dios nos puede dejar de desatar su justa ira sobre tanta infamia.

  14. A mis 74, observando alucionado las ChamaOgliadas, pido a Dios me conceda:
    1.- No caer en las trampas de Satanas.
    2.- No hacer el Indio.
    3.- Que la senilidad por la edad, no me haga llegar a esos extremos.

  15. Yo era tan bueno y tan aplicado en los colegios donde fui recayendo y saliendo expulsado. Me arrearon las monjas dominicas, con castigos tan inhumanos de ponerme de rodillas de cara a la pared, lo de las orejas de burro no llegue a conocerlo, lástima, pero lo mejor era cuando me enviaban con el mamarracho de cartilla atado a la camisa a la clase de las niñas. Qué verguenza, todavía no lo he superado. En los agustinos la cosa fue peor, buenos castigos y muchos, guantazos, el padre superior tenia una vara de palma con la que nos daba varetazos en las palmas de las manos, solución echarse ajo, Pero pese a esta tremenda represión también conseguí que me echaran los agustinos, no pudieron conmigo ni con otros cuantos proscritos. El siguiente paso fue un correccional cuyos detalles omito. Y oh sorpresa acabé siendo abogado. He pensado llamar al Santo Padre y pedir le daños y perjuicios por las torturas que sufrí. Es justo y necesario.

    1. Si ironía no la van a entender los políticamente correctos y buenistas comentaristas habituales: El PEDU, el ASCo y demás comparsas

    2. SANTA CRUZ
      Perdone, pero no le creo, salvo que este en modo ironía. Yo he oido testimonios de alguien que si ha estado en reformatorios, y allí en aquella epoca pegaban unas tortas imponentes. Resulta muy extraño que cite solo los castigos de los colegios y no los del reformatorio. En aquella epoca se pegaba en todas partes, pero donde mas y con mas afición sin duda era en los reformatorios. Y aunque no he tenido la oportunidad de ir a ninguno, lo se de buena tinta.

  16. Me pierdo entre tanta hoja de arce.¿Habla el “santo” padre en algún lugar acerca de Jesucristo, del que tiene que dar testimonio?

  17. Ber.gog.lio en realidad tendría que pedir perdón por los crímenes de los mas.ones, entre otros, el geno.cidio minucioso de los pieles Rojas, planeado y ordenado por los más.ones de Washington DC en el siglo XIX

  18. Deplorable y horrendo el tratamiento pontificio que se ha dado a la heroica y santificadora evangelización católica en el Canadá. Sobredimensionando hasta lo grotesco lo malo y omitiendo en todo momento lo grandioso que aquella empresa tuvo. Desvirtuando el contexto, como si hubiera sido un plan preconcebido desde la Iglesia para oprimir a unos pobres nativos, ocultando que la responsabilidad principal de los abusos demostrados recayó sobre instituciones gubernamentales, bajo cuyas leyes actuaban las residencias católicas, que siempre procuraban dulcificar el trato a los nativos.

    Y lo que es peor, todo ello al socaire del perdón cristiano, que nada tiene que ver con el espectáculo grotesco que hemos visto en la visita pontificia al Canadá.

  19. Ánimo, Jorge Mario, hay miles de pueblos indígenas, y pidiendo perdón un millón de veces por tribu, aún te faltan 5.000.000.000 de peticiones de perdón… La máquina de pedir perdón, el Perdonator…

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