El obispo Conley muestra su «tristeza» y «decepción» porque el arzobispo Chaput no haya sido creado cardenal

El obispo Conley muestra su «tristeza» y «decepción» porque el arzobispo Chaput no haya sido creado cardenal

El obispo James D. Conley celebró la misa en conmemoración del 80.° cumpleaños del arzobispo Charles J. Chaput el sábado 28 de septiembre de 2024.

Son dos figuras importantes dentro de la Iglesia en Estados Unidos. El obispo Conley, pastor de la Diócesis de Lincoln en Nebraska, es una de las voces activas del episcopado americano más formadas y es un gran defensor de la buena doctrina. Ha sido de los obispos más críticos con la transexualidad; gran activista provida y fiel defensor de la educación verdaderamente católica.

Con esta buena fama, es normal que el obispo Conley fuera quien celebrara la Misa por el 80 cumpleaños de otro buen obispo (ya emérito) de Estados Unidos, monseñor Charles Chaput, uno de los pocos obispos que se ha atrevido a corregir públicamente al Papa Francisco sobre su famosa declaración de que todas las religiones son caminos para llegar a Dios. De igual modo, durante sus años como obispo de Filadelfia también alertó del peligro del Sínodo de la sinodalidad y de la apostasía silenciosa de muchos laicos y sacerdotes.

Durante la homilía, publicada por el National Catholic Register, el obispo Conley elogió con creces a Chaput: «Si alguna vez hubo un líder moderno en la Iglesia que alentó a todos los fieles a dejarse guiar por el Espíritu Santo, ese fue el Arzobispo Chaput», dijo el obispo de Lincoln.

Conley asegura que la elección de Chaput como arzobispo de Denver cambió «la Iglesia, no sólo en Denver, ni sólo en los Estados Unidos, sino en todo el mundo».

El obispo puso en valor «su vasto legado» como los apostolados laicos, la renovación de la vida del seminario o la infusión de ideas que fluían del intelecto furtivo y la pluma prolífica del Arzobispo.

«Sabemos que el Arzobispo tiene sus detractores, pero ellos no conocen al hombre como lo conocemos nosotros. No conocen su profundo amor por sus amigos y por todos aquellos que estaban bajo su cuidado; no conocen su sencillez de vida arraigada en su amor franciscano por la pobreza; no conocen su obediencia desinteresada a la Iglesia; no conocen su amor por la verdad atemperado por una compasión genuina por los pobres espiritual y materialmente. Sabemos todas estas cosas y más, y por eso las celebramos hoy con razón», agregó el obispo en la homilía.

Además de otros muchos elogios hacia la figura de su amigo, el arzobispo Chaput, el obispo no quiso dejar pasar la oportunidad de mencionar su «decepción por no haber sido elevado al Colegio Cardenalicio. No creo que esto sea algo que preocupe al Arzobispo, ya que nunca le interesaron los títulos ni los honores individuales. Nunca lo hemos discutido, pero es una tristeza para el resto de nosotros porque hubiera sido un regalo para la Iglesia, un regalo que hubiera inspirado más coraje en la Iglesia y dado al Espíritu Santo más oportunidades para actuar de manera creativa».

«Confiamos en que el Espíritu Santo aún sacará algo bueno de esto, pero es una decepción que merece reconocimiento», añadió James Conley.

 

Ayuda a Infovaticana a seguir informando