Todos tenemos la impresión de que estamos viviendo momentos de gran importancia en la historia de la Iglesia. No son cosas nuevas, han estado entre nosotros desde hace decenios, pero todo apunta a que ha llegado el momento de dejar de lado las medias tintas que solo disimulan y ocultan problemas que están sin solucionar. El cisma – excomunión de obispos, porque obispos son, de la Fraternidad de San Pío X es un punto de no retorno que está haciendo correr ríos de tinta. Ahora queda por ver si este «divorcio» se limitará a la Sociedad de San Pío X o si provocará un terremoto en todo el mundo conservador. Por ahora, los cardenales Burke y Müller, se han distanciado de la decisión. El temor en los sacros palacios es que tenga un efecto multiplicador: «Esperemos que esta ola no traiga consigo a otros». Hoy tenemos muchas repercusiones a lo sucedido, intentaremos dar una visión lo más completa posible de donde estamos.
¿Por qué el cisma?
«Estamos dispuestos a pagar cualquier precio para salvar a la Iglesia», dijo el padre Davide Pagliarani, superior de la Sociedad de San Pío X, en su homilía durante la misa en Écone, Suiza, sabiendo que no recibirán un trato diferente al que recibió Lefebvre en 1988. «El sacrificio que Dios nos pide hoy es ser tratados como rebeldes, pero queremos servir a la Iglesia como una madre afligida, que sufre, una madre que a veces es traicionada, una madre que necesita y merece ser amada». A continuación, enumeró todos los problemas que llevaron a la ruptura. Habló de un «Papa humillado» y del hecho de que esta humillación afecta, en última instancia, a toda la Iglesia. «¿Por qué no nos entienden? El problema es que hablamos dos idiomas distintos», «hablamos el idioma de la fe», «el idioma de la tradición», y «ante nosotros, encontramos un idioma que habla de otras cosas, el idioma de la inclusión, el diálogo y el acompañamiento. Nosotros, en cambio, queremos fe. Entonces, por supuesto, en la fe, dialogamos con la gente para convertirla».
La reacción de Parolin.
«Se trata de un acto cismático que rompe la unidad de la Iglesia y será objeto de sanciones». «Siento un gran dolor» y «espero que, a pesar de lo ocurrido hoy, podamos reanudar el diálogo y encontrar una solución».
El procedimiento de retorno de Doctrina de la Fe.
El procedimiento , vigente desde el 1 de julio exige a los sacerdotes pertenecientes a la Sociedad de San Pío X (SSPX) que hayan decidido abandonar la orden lo siguiente:
- encontrar un obispo, un superior mayor de un instituto pontificio clerical u otro ordinario que esté dispuesto a aceptarlo ad experimentum ,
- escribir una carta al Papa León XIV solicitando la remisión de las censuras incurridas por recibir la ordenación sacerdotal de un obispo excomulgado o canónicamente irregular, y
- Adjunte la documentación de su ordenación sacerdotal, una Profesión de Fe y una Fórmula de Adhesión, así como una carta firmada por el ordinario explicando su disposición a aceptar al sacerdote.
Si se acepta la solicitud de los clérigos, entrarán en un período de prueba de 1 a 3 años bajo la tutela de su ordinario, tras el cual el sacerdote podrá ser finalmente incardinado.
Los laicos que asisten con frecuencia a las celebraciones litúrgicas de la FSSPX y comparten formalmente sus posiciones doctrinales, así como aquellos que son miembros de tercer orden de la Sociedad, también se consideran incurridos en una pena canónica y deberán firmar la Profesión de Fe y la Fórmula de Adhesión.
La Profesión de Fe comienza afirmando que el clérigo o laico cree en cada artículo del Credo Niceno y luego declara:
Con fe firme, creo también todo lo que contiene la palabra de Dios, ya sea escrita o transmitida por la Tradición, que la Iglesia propone como divinamente revelado, ya sea por juicio solemne o por su Magisterio ordinario y universal. Asimismo, acepto y sostengo firmemente todas y cada una de las enseñanzas propuestas definitivamente por la Iglesia en materia de fe y moral. Además, con sumisión religiosa de voluntad e intelecto, me adhiero a las enseñanzas que proclaman tanto el Romano Pontífice como el Colegio Episcopal al ejercer su auténtico Magisterio, aunque no tengan la intención de proclamarlas mediante un acto definitivo.
La fórmula de adhesión establece, en parte:
Acepto la doctrina enseñada en el nº 25 de la Constitución Dogmática Lumen Gentium del Concilio Vaticano II sobre el Magisterio de la Iglesia y la adhesión debida al mismo.
Con respecto a ciertas doctrinas enseñadas por el Concilio Vaticano II, o reformas posteriores en la Sagrada Liturgia o el Derecho Canónico, que a algunos les pueden parecer difíciles de conciliar con declaraciones previas del Magisterio, me comprometo a seguir un enfoque positivo en su interpretación bajo la guía del Magisterio de la Iglesia, para que ninguna de estas enseñanzas pueda separarse del resto del sagrado patrimonio doctrinal de la Iglesia. Declaro además que acepto la validez del Sacrificio de la Misa y de los Sacramentos celebrados con la intención de hacer lo que hace la Iglesia, y de acuerdo con los ritos contenidos en las ediciones típicas del Misal Romano y los libros rituales promulgados por los Sumos Pontífices Pablo VI y Juan Pablo II . Finalmente, prometo adherirme a la disciplina común de la Iglesia y a sus leyes, especialmente a las contenidas en el Código de Derecho Canónico promulgado por el Papa Juan Pablo II .
El bajo nivel de Doctrina de Fe.
Todo apunta que hasta cuando excomulgan lo hacen mal. Lo tienen, y no repetimos, en Infovaticana «La fórmula empleada por Tucho para excomulgar sacerdotes y laicos carece de eficacia penal» «Los dos documentos publicados el 2 de julio por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe —un Decreto y una Nota Explicativa (Prot. N. 99/2009), ambos firmados por el cardenal Víctor Manuel Fernández y los secretarios Armando Matteo y John J. Kennedy— presentan defectos de técnica canónica que limitan drásticamente su alcance real. Analizados conforme al Libro VI del Código de Derecho Canónico, su efecto jurídico se reduce a la declaración de seis excomuniones. Respecto de los más de setecientos sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y de sus fieles, la fórmula empleada carece de eficacia penal». «La fórmula jurídica elegida por el prefecto —declarar por decreto a seis y por nota a todos los demás— deja sin efecto, en derecho, la excomunión de los sacerdotes y laicos de la Fraternidad: donde había forma penal no hay más que seis destinatarios, y donde se nombra a los demás no hay forma penal. Si la Santa Sede pretendía extender las consecuencias del cisma al conjunto de la Fraternidad, el derecho vigente le exigía otra vía: ley o precepto penal, decretos declaratorios individuales previo procedimiento del can. 1720, y revocación expresa, con aprobación pontificia en forma específica, de las concesiones de Misericordia et misera y de 2017. Por el momento, nada de ello se ha hecho».
El próximo cisma: los transalpinos.
Excomuniones recientes y famosas.
Los tiempos cambian y los motivos de las excomuniones también. Un somero repaso nos hace reflexionar sobre la llamativa pena canónica. En el siglo XX fueron excomulgados varios obispos en China que se unieron a la Asociación Patriótica y ordenaron obispos sin aprobación papal. Se relata que Juan XXIII excomulgó a Fidel Castro en 1962 por afiliarse a un partido comunista, predicar el comunismo y apoyar un gobierno comunista; la base de la excomunión está en el decreto contra el comunismo de 1949, de Pío XII. A Romolo Murri , un líder de los Demócratas Católicos Italianos, por dar discursos contra las políticas papales. a Francois Duvalier por por expulsar a los obispos extranjeros de Haití. No olvidamos , que tiempos a Alfred Loisy, un clérigo francés asociado al modernismo en 1908. Se le fue aplicada la excomunión vitandus por la cual debía ser aislado de toda la comunidad católica a excepción de sus familiares cercanos. El sacerdote español Luis López Dóriga diputado del Partido Republicano radical Socialista excomulgado en 1933 por Pío XI por su apoyo a la Constitución y leyes de la Segunda República en especial aludiendo a la ley del divorcio de 1932. A Clente Domínguez y Manuel Alonso por fundadores de la Iglesia Palmariana. A Juan Domingo Perón por la expulsión del obispo de Buenos Aires durante los hechos que llevaron al derrocamiento del Presidente argentino.
Müller y las consagraciones.
Lo titulares son muy claros: «Pido una respuesta teológica a los errores que denotan herejía en la práctica»; «Acoger a quienes se marchan, suprimir la Ecclesia Dei fue un error». «Hay ideología en Traditionis custodes, la tradición requiere atención pastoral». «Es más que un cisma, es una herejía en la práctica. Ahora debemos responder sistemáticamente a estos errores y prepararnos para acoger a quienes abandonen la Sociedad de San Pío X».
A la pregunta «¿tienen el mandato?», la respuesta fue evasiva. «Una herida, sin duda. Recuerdan a los donatistas, que se sentían superiores, creyendo tener autoridad para juzgar al Magisterio y decidir qué era católico y qué no». Su discurso en el Consistorio tuvo el mérito de plantear el tema ante el Papa. ¿Cómo reaccionaron los cardenales? «Me asombró la cantidad de hermanos que acogieron positivamente mis propuestas. Es nuestra responsabilidad como cardenales de la Santa Iglesia Romana defender la ortodoxia. San Ireneo ya afirmó que todas las iglesias deben armonizar con la Iglesia de Pedro y Pablo. Y lo dijo en contra de los gnósticos. Es más, el gnosticismo es la base de toda rebelión. Es cuando la razón humana pretende ser superior a la razón de Dios. Detrás de todas las herejías se encuentra el gnosticismo, porque presupone una concepción superior de la revelación presentada en la Iglesia visible». ¿Hay más herejía o más gnosticismo en la Fraternidad? «Hay herejía en la práctica. Aquí, no se puede distinguir entre cisma y herejía. La negación de la primacía del Papa en la práctica, que aceptan en teoría, es una forma práctica de herejía. Recuerdan a los liberales y masones de la Alemania del siglo XIX, que solo habrían aceptado el absolutismo del rey si este hubiera aceptado sus propuestas». ¿Cómo reaccionó el Papa León a sus propuestas? «No reaccionó directamente, pero conoce mi postura». «Estoy pensando en una respuesta estructurada y sistemática. En una comisión teológica internacional que abordaría todos los errores de la Sociedad para llegar al fundamento de su oposición. Ahora es esencial brindar una respuesta teológica científica, que permita clarificar definitivamente la Doctrina de la Fe». «La Compañía de Jesús siempre habla de la primacía del Papa del Concilio Vaticano I, pero luego no acepta esta doctrina. Quieren ser católicos sin respetar el papel fundamental del Papa. Les recomendaría leer lo que Santo Tomás de Aquino dijo sobre la primacía del Papa. Es el mismo comportamiento que el de Lutero, quien dijo que besaría la zapatilla del Papa si aceptaba su interpretación del Evangelio. Inaceptable».
«La ordenación de un obispo es un acto de la Iglesia; en su ausencia, se convierte en una secta. Nadie puede decir: «Tengo derecho a ser obispo». La doctrina de la primacía es evangélica; afirmar que es mero legalismo supone una ruptura con el Papa y la destrucción de la estructura sacramental de la Iglesia. Incluso Lutero lo hizo. Quieren ser supercatólicos con una hermenéutica protestante. Como Enrique VIII, que dijo: «Soy más católico que el Papa». Respondo con San Agustín, quien replicó a las sectas donatistas, que se proclamaban la única iglesia pura frente a la iglesia pecadora: la Iglesia es un corpus permixtum donde pecadores y santos conviven. Todos somos pecadores y todos somos santos. En todo caso, son los fieles quienes se dejan seducir por esta afirmación, quienes ponen en riesgo sus almas. ¡El estado de necesidad no puede autorizar a ir en contra de lo que Jesucristo estableció! ¿Acaso la sabiduría divina no lo había previsto ya? Lo cierto es que el estado de necesidad se malinterpreta. Solo existe en su imaginación».
Reacción de Atanasius Schneider.
¿Que es la Sociedad Sacerdotal de San Pío X?
La red más desarrollada se encuentra en Francia, con 46 prioratos, 186 capillas y 63 escuelas. Le sigue Estados Unidos, con 22 prioratos, 131 capillas y 32 escuelas. Alemania cuenta con 11 prioratos y 51 capillas; Suiza, donde se ubican la sede general y el seminario de Écône, tiene nueve prioratos y 28 capillas. Sumando las estructuras de los 14 distritos que figuran en el sitio web oficial, el número total de prioratos asciende a 147, 764 capillas y 138 escuelas.
¿Quién financia a los lefebvristas?
Según la documentación disponible públicamente, no existe evidencia de un único financiador principal de la Fraternidad ni de una fundación internacional que apoye exclusivamente sus actividades. El sistema económico se basa principalmente en las comunidades locales y los benefactores. El distrito italiano declara explícitamente que la Fraternidad «vive exclusivamente gracias a las donaciones de sus benefactores». Los métodos de apoyo indicados incluyen transferencias bancarias, giros postales, PayPal, donaciones con ventajas fiscales, contribuciones de los contribuyentes del 5% y legados.
Los estados financieros franceses permiten comprender mejor el peso de las diversas fuentes. En 2023, la asociación religiosa Fraternité Sacerdotale Saint-Pie X recaudó:
- 2,22 millones de euros procedentes de las recaudaciones;
- 2,13 millones de euros procedentes de donaciones;
- 1,97 millones procedentes del llamado fondo propio;
- 422 mil euros destinados a adquisiciones y obras;
- 9,28 millones procedentes de legados, donaciones y pólizas de seguro de vida.
Las ofertas manuales generaron por sí solas 6,76 millones de euros, mientras que las herencias y las pólizas de seguro de vida representaron la partida más importante.
El documento financiero más detallado disponible corresponde a la organización francesa. Las cuentas de 2023, certificadas por KPMG, incluyen la sede nacional, los prioratos y el seminario Flavigny, pero no la organización global en su conjunto. Durante el año, la asociación registró ingresos por valor de 20,63 millones de euros, frente a gastos de 18,77 millones de euros. El resultado final fue un superávit de 1,86 millones de euros. En 2022, el superávit fue aún mayor, alcanzando los 2,44 millones de euros. A finales de 2023, el total de activos ascendía a 67,91 millones de euros. Esta cifra no representa el efectivo disponible de inmediato: incluye terrenos, edificios, estructuras religiosas, valores, cuentas por cobrar, liquidez y bienes heredados. La estructura francesa declaró aproximadamente 41,13 millones de euros en activos fijos netos, 13,65 millones de euros en liquidez, 8,65 millones de euros en valores financieros y un patrimonio neto superior a 51 millones de euros.
Las cuentas británicas también confirman el papel fundamental de las donaciones, las herencias y los bienes inmuebles. La Sociedad de San Pío X, registrada como organización benéfica en Inglaterra y Gales, declaró ingresos de 1,89 millones de libras y gastos de poco más de 2 millones de libras en 2024. De sus ingresos totales, 1,26 millones de libras procedían de donaciones y herencias, aproximadamente 430.000 libras de actividades comerciales y 154.000 libras de inversiones.
A finales de 2024, la entidad poseía:
- 14,15 millones de libras esterlinas en bienes inmuebles y otros activos utilizados directamente;
- inversiones a largo plazo de 3,07 millones;
- liquidez y otros activos por 2,81 millones;
- Pasivos por un monto aproximado de 74 mil libras esterlinas.
¿Cuánto reciben en Italia del 5 por mil?
En Italia, la Fraternidad también opera a través de la Fundación Fraternidad de San Pío X Está inscrita en el Registro Nacional del Tercer Sector. Esto le permite percibir el 5% del impuesto sobre la renta de las personas físicas. Para el ejercicio económico de 2024, la fundación recogió 1.266 preferencias. Las opciones nominativas generaron 39.902,87 €, a los que se sumaron los importes procedentes de firmas genéricas y la redistribución de cantidades menores. El importe total desembolsable fue de aproximadamente 41.931 €. En 2023, se recibieron 942 preferencias, por un total de 31.254 €.
¿Dónde están los lefebvristas en Italia?
El centro del distrito italiano se encuentra en Albano Laziale, a las afueras de Roma. La casa alberga a sacerdotes, monjas, hermanos, una residencia para religiosos ancianos, actividades de formación y ejercicios espirituales. El sitio web internacional de la Fraternidad atribuye al distrito italiano un total de cuatro prioratos (Albano Laziale, en la provincia de Roma; Montalenghe, cerca de Turín; Rimini; y Silea, en la provincia de Treviso), 23 capillas, tres centros de ejercicios espirituales y siete escuelas o iniciativas educativas.
Entre los lugares donde se celebran misas o se organizan actividades se encuentran Roma, Turín, Seregno, Verona, Bassano del Grappa, Bolonia y su provincia, Lucca, Nápoles, Corato, Brindisi, Palermo, Ravanusa y Olbia. Algunos lugares son capillas permanentes, mientras que otros son visitados periódicamente por sacerdotes de los prioratos.
La fortaleza financiera de la Fraternidad.
Radica en su capacidad para mantener a lo largo del tiempo una comunidad muy motivada, dispuesta a apoyar directamente a sacerdotes, seminarios, escuelas y edificios religiosos. Las colectas garantizan el funcionamiento diario. Las donaciones financian nuevas iniciativas y renovaciones. Las herencias les permiten adquirir propiedades y acumular medios. Las inversiones generan ingresos adicionales. Es un modelo descentralizado, difícil de cuantificar en su totalidad, pero lo suficientemente sólido como para haber permitido a la Sociedad de San Pío X expandirse durante más de medio siglo, a pesar de su conflicto constante con Roma.
Con el tiempo, la Sociedad de San Pío X también ha construido una vasta red educativa, considerada esencial para transmitir a las nuevas generaciones su interpretación de la doctrina católica y una educación arraigada en la tradición anterior al Concilio Vaticano II. Operan aproximadamente 140 escuelas, la red más extensa se encuentra en Francia, con 63 instituciones registradas, seguida de Estados Unidos con 32. Estas instituciones pueden incluir escuelas primarias y secundarias, internados e instituciones donde la instrucción religiosa, la disciplina y la vida diaria se organizan según los principios tradicionalistas de San Pío X. Estos centros se sustentan principalmente gracias a las contribuciones de las familias y las donaciones.
El Papa León y Petro en Vaticano.
El Papa León XIV recibió ayer en el Vaticano al presidente de Colombia, Gustavo Petro, en uno de los últimos compromisos internacionales de su Gobierno antes de abandonar la Presidencia el próximo 7 de agosto. Posteriormente mantuvo un encuentro con el secretario de Estado del Vaticano y con el subsecretario para el Sector Multilateral de la Sección para las Relaciones con los Estados, Mons. Daniel Pacho, según informó la Santa Sede. Durante la reunión en la Secretaría de Estado «se expresó satisfacción por las buenas relaciones entre Colombia y la Santa Sede», de acuerdo con el breve comunicado difundido por la Oficina de Prensa del Vaticano. Se destacó «la colaboración positiva y constante entre la Iglesia y el Estado en favor de la promoción de la paz, la reconciliación y la unidad nacional». Durante las conversaciones también «se abordó la situación sociopolítica de Colombia y de la región, prestando especial atención a las repercusiones de los conflictos, de la delincuencia organizada internacional y al cambio climático». Es la segunda ocasión en que León XIV recibe a Petro. La anterior tuvo lugar en mayo del año pasado en el Vaticano, con motivo de la Misa de inicio de su pontificado.
Rasgar la túnica de Cristo.
León XIV: «Rasgar la túnica inmaculada de Cristo es un pecado de suma gravedad. Que el Señor ilumine vuestras conciencias y despierte vuestros corazones». El llamamiento que no surtió efecto, dado que las consagraciones tuvieron lugar, a pesar de que Don Davide Pagliarani reiteró su deseo de permanecer en comunión con Roma y agradeció al Papa su solicitud paternal. Se repitió el escenario de 1988 que todos esperaban evitar, cuando Marcel Lefebvre fue excomulgado por Juan Pablo II junto con los obispos que había consagrado ilegítimamente, a pesar de los intentos de Joseph Ratzinger por evitar la ruptura y encontrar un compromiso.
Al Papa no se le puede acorralar diciéndole «o esto o aquello» o «acepten las consagraciones o seguiremos adelante de todos modos», porque el pontífice es el sucesor de Pedro. Algunos se han quejado de que León se negó a reunirse con miembros de la Fraternidad, pero también es cierto que los lefebvrianos no mostraron ninguna señal de humildad. ¿Cómo podía el papa recibir en audiencia a alguien que se preparaba, casi como un acto de desafío, para proceder con las consagraciones, sin expresar ningún deseo sincero de reconsiderar su decisión?
Afirmar que se desea la comunión con Roma mientras se viola el imprimátur papal en los nombramientos episcopales es una contradicción objetiva que no puede tolerarse ni justificarse de ninguna manera. Del mismo modo que fue imposible justificar a Lefebvre en su tiempo, a pesar de que muchas de sus críticas al Concilio eran ampliamente compartidas dentro de la Iglesia. Benedicto XVI, no Francisco, dejó claro que la Fraternidad solo podía considerarse en plena comunión con la Iglesia mediante la firma de los documentos conciliares. Aceptar el Concilio, tal como lo interpretó correctamente Ratzinger, es decir, en perfecta continuidad con la tradición, era, por lo tanto, una condición esencial a la que los lefebvrianos debían adherirse. El fracaso del intento del Papa Benedicto XVI ha demostrado sin lugar a dudas cuán difícil resulta, de hecho, la reconciliación plena con los seguidores de Lefebvre, considerando que el propio Ratzinger fue el papa más cercano.
Si bien Lefebvre tenía entonces muchas razones de peso para rechazar el Concilio, sus sucesores parecen persistir en una hostilidad puramente ideológica e instrumental, cuando ya es momento propicio para una lectura objetiva de los textos conciliares, precisamente a la luz de las enseñanzas de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Al igual que Juan Pablo II, León XIII debe revisar las normas del Vetus Ordo, siguiendo quizás el ejemplo de su ilustre y santo predecesor, adoptando el modelo de la Ecclesia Dei y devolviendo a los obispos la potestad de decidir si conceder o no la Misa Tridentina. Se trata de evitar que el cisma lefebvriano empuje a muchos católicos apegados al rito antiguo y atraídos por la tradición a buscar refugio en una Iglesia que consideran la verdadera.
¿Quién excomulga a quién?