Ya entramos en agosto, hoy celebramos la fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles y en la Porciúncula de Asís lo hacen de forma especial. San Francisco escuchó allí su vocación, allí se consagró Santa Clara y fue el lugar de su encuentro con la hermana muerte. El Papa León XIV: «Sigo con preocupación la alarmante situación en la ciudad autónoma, pidiendo a Dios, por medio de la intercesión de nuestra Señora de África, que se puedan encontrar soluciones de paz de estabilidad y de justicia». La cifra oficial de muertos llega a 72 en Ceuta, pero Marruecos sigue encontrando más cadáveres en el mar, y fuentes oficiales españolas estiman que la cifra probablemente supere el centenar. Algún día se enteran que no estamos ante unos pobres menores que buscan un futuro mejor en Europa, muy legítimo teniendo en cuenta la catástrofe de sus países de origen de la que nadie habla. La inmigración es utilizada por unos y por otros para sus intereses políticos inconfesables. El jugueteo de la Iglesia y de los discursos oficiales le puede salir caro, cada día más se dan cuenta del triste juego mortal. No sabemos si hoy será posible que los sufridos fieles católicos de Ceuta asisten con normalidad a la Misa dominical, nos tememos que no. Suena a chiste que a su diócesis no se le ocurra otra cosas que «las colectas que se realicen este fin de semana en las parroquias de Ceuta se destinarán íntegramente a la Delegación Diocesana de Migraciones, con el fin de canalizar esta ayuda a través del Centro de Atención a Personas Migrantes San Antonio, en Ceuta. Ahora ponemos las colectas en manos de unos políticos definidos como «servicios competentes», cuando están demostrando su absoluta incompetencia muy bien pagada. El número de tontos es infinito y en la curia de Cádiz parece que se enseñorean. Lo de Ceuta es un acto de guerra de lo que nadie quiere hablar. Cualquier uso de la migración como forma de chantaje tendrá consecuencias europeas, no solo españolas.
El Papa León a los Jóvenes de Medjugorje.
Mensaje oficial fechado a primeros de julio al festival anual de los Jóvenes con forma de Parolin. «Con ocasión del Festival de Jóvenes de Medjugorje, el papa León XIV dirige su cordial saludo a todos los participantes y los exhorta a volver AD FONTEM, es decir, a Cristo, fuente de vida nueva y de auténtica alegría. Los invita, por tanto, a redescubrir, mediante la oración, la escucha de la Palabra de Dios y los sacramentos, la belleza del encuentro personal con el Señor, que sacia la sed de todo corazón y concede la fuerza para recomenzar siempre».
El cardenal prisionero de los comunistas.
El cardenal Ernest Simoni, de noventa y siete años, regresó para celebrar la Eucaristía en el lugar donde estuvo recluido y sometido a trabajos forzados. En el antiguo campo de prisioneros de Spaç , en el norte de Albania, el cardenal presidió una misa por el eterno descanso de las almas de quienes sufrieron y murieron en aquellos túneles mineros bajo la dictadura comunista de Enver Hoxha. Lo acompañó espiritualmente un mensaje del papa León XIV, fechado el 30 de julio, que se leyó al concluir la celebración. «Con profunda emoción, me uno espiritualmente a Su Eminencia y a todos los allí reunidos en el antiguo campo de prisioneros de Spaç, donde regresan después de tantos años para celebrar la Eucaristía, el Sacrificio de Cristo que transformó la Cruz de signo de muerte en promesa de vida». El texto reconoce ese lugar como «una de las páginas más dolorosas» de la historia del pueblo albanés. Spaç «fue un lugar donde muchos cargaron con la pesada cruz de la injusticia»: la sangre de quienes sufrieron y murieron allí «regó esa tierra, convirtiéndola en un testimonio silencioso de fidelidad, valentía y esperanza».
Simoni nacido en Troshani, cerca de Shkodër, el 18 de octubre de 1928, ingresó en el colegio franciscano Illiricum a temprana edad y fue ordenado sacerdote en 1956, tras completar en secreto sus estudios teológicos durante su servicio militar. Calificado de «enemigo del pueblo» por el régimen comunista, fue arrestado en la Nochebuena de 1963 mientras celebraba la Misa del Gallo en Barbullush. Inicialmente condenado a muerte por cargos de rezar por el presidente estadounidense John F. Kennedy, su sentencia fue conmutada por trabajos forzados: dieciocho años de aislamiento, para un total de veintiocho años que pasó principalmente en las minas de Spaç y, posteriormente, en las alcantarillas de Shkodër. Liberado en 1990, tras el colapso del régimen, retomó abiertamente su ministerio sacerdotal en pueblos albaneses. En 2014, su testimonio, dado ante el Papa Francisco durante su visita a Tirana, conmovió a la asamblea; Dos años después, el 19 de noviembre de 2016, Francisco lo creó cardenal, aunque quedó exento de la consagración episcopal debido a su avanzada edad.
Parolin en Guatemala.
El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, llegó ayer a Guatemala y hoy presidirá la misa en la Catedral Metropolitana para celebrar los 90 años de relaciones diplomáticas que el Estado de Guatemala mantiene con el Vaticano.
Delpini en Brasil.
El 29 de julio, monseñor Mario Delpini cumplió 75 años, celebrándolo en Brasil junto a sus sacerdotes. Es arzobispo de Milán desde el 7 de julio de 2017, cuando el papa Francisco lo eligió como el 145.º sucesor de San Ambrosio.
Carlo Maria Martini inauguró los discursos a la ciudad el 6 de diciembre de 1980 con «Den voz a cada uno «. Desde entonces, el encuentro se ha convertido en un ritual cívico más que religioso, heredado de Tettamanzi y Scola antes de llegar a Delpini, quien lo convirtió, discurso tras discurso, en un examen de conciencia compartido con la ciudad, incluso más que una lección impuesta desde arriba. El arzobispo siempre se dirigía a las instituciones con un tono de alabanza más que de reproche, y concluía cada discurso con una bendición, un gesto que devolvía el texto del registro civil al litúrgico del que había comenzado. En su último discurso a la ciudad, Delpini eligió como imagen la casa construida sobre roca, inamovible incluso para la lluvia y el viento. Es difícil no pensar que esa casa, en última instancia, representa también su Milán de los últimos nueve años: azotada por una pandemia, por guerras lejanas y recientes, por la crisis demográfica, por el cansancio de gobernantes y gobernados, pero nunca abandonada.
Don Mazzi ha muerto.
Muy conocido en Italia por su dedicación a los drogodependientes, y fundador de la Fundación Éxodo. El funeral se celebrará hoy en Sant’Ambrogio, tras el cierre de la capilla de velatorio en Éxodo, tenía 96 años y era de Verona. Gran devoto del Papa Francisco y defensor de las «causas sin resolver» en la Iglesia: «El tema de la mujer, el del divorcio, el del aborto: se han planteado, pero aún no se han aclarado del todo. Ha llegado incluso a afirmar que haría cosas ‘hasta cierto punto’. No sería justo obligarle a decir y hacer cosas que no ha hecho. Veremos si el próximo Papa tendrá el valor de continuar con el ‘método de Francisco’.»
Cupich y la sinodalidad.
Cupich de Chicago concedió una extensa entrevista a katholisch.de . Sobre el tema litúrgico, y específicamente sobre el debate en torno a la Misa tradicional en latín, recordó que «la Iglesia, de hecho, no es un club exclusivo», explicando que es improbable que la opinión pública escuche a una institución percibida como dividida por la discordia interna. Por esta razón, según Cupich, es necesario evitar que las controversias —incluidas las litúrgicas— se vuelvan tan públicas y notorias que comprometan la autoridad de la Iglesia en cuestiones más amplias. El cardenal vinculó este discurso al principio de unidad, definido como «el primer signo distintivo de la Iglesia». Aclaró que unidad no significa uniformidad: la reforma litúrgica misma, la misa en lengua vernácula posconciliar, observó, coexiste con una pluralidad de lenguas y formas de expresión cultural que enriquecen a la Iglesia. El criterio decisivo, para Cupich, sigue siendo uno solo: toda práctica que se aparte de la práctica común debe evaluarse preguntándose si contribuye a la unidad o la perjudica.
Gran parte de la entrevista se centró en el tema de la Iglesia sinodal y dialogante que anhela el Papa Francisco. Cupich explicó que la resistencia suele surgir del temor a apartarse de la tradición, un temor que, en su opinión, debe abordarse con mayor confianza en la acción del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia y en el sensus fidelium de los fieles bautizados. Al ser preguntado sobre la posibilidad de extender a toda la Iglesia prácticas como la participación de laicos en la selección de candidatos episcopales —ya practicada en Alemania—, Cupich aclaró que ya existe una forma de consulta popular en las investigaciones realizadas por los nuncios apostólicos, y que esta práctica también involucra a laicos y religiosos del Dicasterio para los Obispos.
Sobre el tema de la descentralización, Cupich reconoció las medidas ya adoptadas por el Papa Francisco, haciendo hincapié en la importancia del principio de subsidiariedad: las decisiones deben tomarse al nivel más bajo posible, pero siempre en equilibrio con la solidaridad con toda la Iglesia. Aun cuando algunas conferencias episcopales parezcan más avanzadas que otras en ciertos temas, el criterio de verificación sigue siendo la fidelidad a la unidad eclesial. Finalmente, el cardenal se centró en la doctrina de la guerra justa, denunciando su uso distorsionado: nacida como principio limitante, hoy corre el riesgo de convertirse en una justificación a posteriori para intervenciones militares ya decididas. Para Cupich, la guerra solo debe considerarse como último recurso, una vez agotadas todas las vías diplomáticas posibles.
La sinodalidad en las diócesis.
Hacia las Asambleas 2027-2028: Etapas, Criterios y Herramientas para la Preparación es el título del nuevo documento preparado por la Secretaría General del Sínodo para la fase final de este largo camino, que será de carácter implementador, aunque no concluyente, hasta la asamblea de 2028. Se celebrarán asambleas a nivel diocesano, nacional y continental, y la asamblea eclesial final tendrá lugar en el Vaticano en octubre de 2028.
Es evidente que todo el proceso tiene, por un lado, un carácter de asamblea y, por otro, parece específicamente diseñado para ser manipulado, tal como sucede en las democracias modernas. Es un proceso de tipo asambleario porque todos los miembros están en igualdad de condiciones y porque lo que finalmente se vota tiene derecho a ser aceptado incluso si es erróneo, como se observa en el informe del Grupo 9 al concluir la fase sinodal anterior. La idea de una asamblea soberana se basa en una interpretación mistificante del principio del sensus fidelium. En todos los documentos sinodales, incluido este último, se habla mucho de que la base de las asambleas sinodales no es sociológica, sino más bien una escucha comunitaria al Espíritu, aunque con pocas posibilidades de convencer. Lo que dice una asamblea sinodal estructurada de esta manera carece de valor en la Iglesia, y los fieles no cometerán omisiones si no prestan atención.
Este tipo de reuniones parece diseñado para ser manipulado específicamente con el fin de lograr resultados previamente decididos. Los participantes serán muy pocos en comparación con el número total de fieles, una élite designada desde arriba. Los equipos sinodales pueden usarse para influir y ateos, representantes de otras religiones o militantes ideológicos pueden ser insertados específicamente para influir en el llamado «discernimiento». Las secretarías que, en cada nivel, redactarán los documentos finales podrían hacerlo según intereses creados, la estructura, enorme y extremadamente compleja, no ofrece garantías.
El documento, como ya se mencionó, simplemente afirma que los frutos se pondrán en manos del Papa, pero lo que el Papa hará es una incógnita. El cardenal Raymond Burke afirmó que la nueva sinodalidad carece de fundamentos teológicos. Esto es cierto si hablamos de la teología de la tradición católica. Sin embargo, sigue siendo una teología, la del modernismo contemporáneo. Arnaud John-Lambert, en «El “sello” pastoral de la teología», publicado en el último número de la revista Teologia se presenta la teología de la nueva sinodalidad: una teología práctica, contextual, inductiva, participativa y polifónica; una teología de la experimentación y la implementación; una teología de la acción según la cual «sin cambios concretos a corto plazo, la visión de una Iglesia sinodal no será creíble». No se trata de documentos doctrinales, sino de cambios concretos.
La sinodalidad y la democracia.
En su discurso de Navidad de 2020 a la Curia Romana, el Papa Francisco expuso su visión de la controvertida relación entre sinodalidad y democracia. Explicó la oposición entre ambos principios: «Sin la gracia del Espíritu Santo, incluso si se empieza a pensar en la Iglesia en clave sinodal, esta, en lugar de referirse a la comunión con la presencia del Espíritu Santo, se interpretará como cualquier asamblea democrática, compuesta por mayorías y minorías. Como un parlamento, por ejemplo: esto no es sinodalidad. Solo la presencia del Espíritu Santo marca la diferencia».
La democracia se entiende aquí en un sentido puramente formal. Sin embargo, cuando está en juego el núcleo fundamental de la fe, no hay lugar para la coexistencia democrática.
Es cierto que muchas cuestiones relativas a la organización y estructura de la Iglesia pueden regularse democráticamente. No siempre se trata de cuestiones de fe o de asuntos inseparables. Pero cuando se trata de cuestiones de fe, al final solo los obispos deciden; e incluso ellos no simplemente por mayoría, sino en unidad con el colegio episcopal, visiblemente representado por el Papa».
Karl Lehmann en 1971 publicó su ensayo «Zur dogmatischen Legitimation einer Demokratisierung der Kirche» . Según el análisis de Lehmann, la democracia está «inspirada por la herencia de las ideas cristianas» Que Lehmann comenta el ejemplo de la Orden Dominicana. Durante más de 800 años, sus miembros han practicado una forma de vida democrática, tanto formal como éticamente. La constitución democrática de los dominicos tiene una doble orientación: ad intra , en relación con la vida comunitaria de los miembros de la Orden entre sí, y ad extra , en relación con la misión pastoral, sociopolítica y científica común.
Los okupas del Esquilino.
La vivienda en un grave problema en Europa y nuestros gobiernos anuncian la construcción de miles de viviendas sociales, pero nunca se realizan, Roma, la diócesis del Papa, no es una excepción. En la noche del 29 al 30 de julio, debido a un pequeño incendio, el edificio de Spin Time Labs, ubicado en Via Santa Croce, Gerusalemme 55, en el barrio del Esquilino, fue evacuado. El edificio fue declarado temporalmente inhabitable y embargado judicialmente, impidiendo el regreso de los 400 residentes que lo ocupaban. Desde el 1 de agosto, con el apoyo del Departamento de Protección Civil de Roma y el Municipio I, así como de numerosas asociaciones y administraciones locales, se han habilitado carpas, comedores y alojamientos temporales de emergencia en las inmediaciones de Spin Time para muchos de los residentes del centro. Los más vulnerables, niños y ancianos, han sido alojados en instalaciones más adecuadas o con familiares y amigos.
La historia es bien conocida: el edificio, antigua sede del INPDAP, fue abandonado en el año 2000 y puesto a la venta. En 2013, fue ocupado por Acción , el movimiento por el derecho a la vivienda, y desde entonces ha dado cobijo a 150 familias, más de 400 personas. En diciembre de 2025, el Tribunal de Roma dictó sentencia ordenando al Ministerio del Interior el pago de más de 21 millones de euros al propietario por no desalojar a los ocupantes.
Los aliados y la Santa Sede.
La correspondencia inédita entre la Secretaría de Estado del Vaticano y el obispo de Como, descubierta en los Archivos Apostólicos Vaticanos, arroja luz sobre la búsqueda de doce cajas atribuidas a Benito Mussolini. El 13 de enero de 1946, a última hora de la mañana, el capitán del ejército estadounidense John Norton —de quien no se sabe nada más sobre este asunto— fue recibido en audiencia privada por Pío XII. Tres días después, monseñor Giovanni Battista Montini, secretario personal del Papa, escribió al obispo de Como, Alessandro Macchi: un oficial aliado había informado de la presencia, en el Colegio Gallio, de doce cajas con documentos de Benito Mussolini. Los comandantes aliados podían reclamarlos por su propia cuenta, pero preferían proponer su traslado al Vaticano, reservándose copias fotográficas de lo que les interesara. Cuatro semanas después, el obispo respondió que no había nada en el Colegio.
El Vaticano ha sido una potencia de inteligencia extraordinaria durante siglos: canaliza enormes cantidades de información, a menudo exclusivas, a Roma, y por esta misma razón, es el objetivo de las actividades de los servicios de inteligencia que analizan su comportamiento. Pero aquí sucede algo diferente. Una potencia militar que acaba de ganar una guerra y está ocupando territorio recurre a la Santa Sede no para que la supervise o la informe, sino para solicitarle datos que no puede verificar por sí misma. Esto constituye el reconocimiento implícito de una capacidad de acceso.
Esto plantea dos cuestiones. La primera es un cálculo político. En enero de 1946, Italia se encontraba en vísperas del referéndum institucional y un año después de la firma del Tratado de Paz; la Iglesia emergía como uno de los baluartes de la política anticomunista, y los servicios de inteligencia estadounidenses estaban a la vanguardia en ese frente. Un acto de autoridad sobre la Santa Sede habría costado, en aquel momento, mucho más que doce cajas de contenido incierto. Renunciar a la fuerza no es un acto de cortesía: es la administración de una relación a largo plazo.
El 12 de diciembre de 2025, al recibir a los jefes de la inteligencia italiana, León XIV instó a mantener una vigilancia rigurosa para garantizar que la información clasificada no se utilizara para intimidar, manipular, chantajear o desacreditar a políticos, periodistas u otros actores de la sociedad civil. En 1954, fabricar una carta creíble requería experiencia, membrete auténtico, tiempo y dinero. Hoy, producir documentos falsificados, indistinguibles de los originales, cuesta prácticamente nada y se difunde al instante. El tema más urgente para la inteligencia del siglo XXI es que la mente se ha convertido en el campo de batalla definitivo para la conquista del poder. Benedicto XVI citó repetidamente a Arnold Toynbee: «la transición de una civilización moribunda a una naciente se confía a las minorías creativas y es necesario formarlas.
El mártir gitano.
A principios de agosto de 1936, Ceferino Giménez Malla, el primer gitano beatificado, fue martirizado en Barbastro. Fue asesinado por revolucionarios motivados por el odio a su fe. Murió con un rosario en la mano. Su martirio fue la culminación de una vida cristiana ejemplar. En estos días de agosto se conmemora el 90 aniversario del martirio de Ceferino, apodado El Pelé, vinculado a una de las mayores persecuciones contra los cristianos de todos los tiempos, ocurrida durante la Guerra Civil Española (17 de julio de 1936 – 1 de abril de 1939). Está particularmente ligado a los mártires de Barbastro, la sede episcopal de la diócesis que pagó el precio más alto por las persecuciones en España: entre el clero, el porcentaje de víctimas alcanzó el 80%. Pero entre los laicos también hubo muchos mártires, incluido el propio Ceferino.
Su memoria litúrgica se celebra el 2 de agosto , posible fecha de su martirio. Decimos «posible» porque, debido al caos y el terror de aquellos días de 1936, en los que anarquistas, comunistas y socialistas cometieron numerosas ejecuciones sumarias y colectivas, la fecha exacta del asesinato de Ceferino es incierta. San Juan Pablo II el 4 de mayo de 1997 en su homilía durante la misa de su beatificación, ee «un modelo a seguir y un ejemplo significativo del llamado universal a la santidad». Ceferino era analfabeto y había tenido «una infancia muy pobre»: ‘Al volver a casa después de la venta, si veía humo, me alegraba porque había algo de comer; si no había humo, las mujeres no habían cocinado'». A los 18 años, se casó con una gitana llamada Teresa , dos años mayor que él: fue un matrimonio según las costumbres romaníes, es decir, sin ritos religiosos. Mucho después, el 9 de enero de 1912, cuando el futuro beato ya tenía 50 años, se casaron en la iglesia de San Lorenzo, en Lérida. Se da por sentado que recibió la Primera Comunión y la Confirmación de niño y es probable que aprendiera a rezar desde pequeño, pues su sobrina Maruja explicó que su tío rezaba en privado en catalán. En 1920 comenzó a asistir a misa diariamente, y seis años después se convirtió en terciario franciscano. Se confesaba semanalmente y amaba la adoración eucarística. Su devoción a la Virgen María era grande, a quien honraba con peregrinaciones y el rezo del Rosario. Un gitano, conocido como El Bomba, testificó: «Vi a algunos mendigos ir a su casa a pedir ayuda. Pelé los recogía, les daba de comer, los vestía si estaban maltrechos e incluso les daba dinero».
La noche del 18 al 19 de julio de 1936, unas 200 personas, entre anarquistas, comunistas y socialistas, ocuparon el ayuntamiento de Barbastro y constituyeron un comité revolucionario. El 20 de julio, los revolucionarios cerraron todas las iglesias y prohibieron todos los servicios religiosos. El 22, comenzaron a arrestar sacerdotes y tres días después, Ceferino también fue encarcelado, «culpable» de defender a uno o dos sacerdotes detenidos ante sus ojos. El Pelé murió con el rosario en la mano.
«…concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús».
Buena lectura.