Empezamos agosto y lo hacemos con un mundo muy revuelto, las terribles imágenes de la invasión de la ciudad española Ceuta están destruyendo todos los mensajes buenistas sobre la inmigración ilegal. Podemos estar hablando de una invasión de más de 60.000 personas en veinticuatro horas de una ciudad de poco más de ochenta mil. No sabemos cómo eran las invasiones del pasado, no tenemos imágenes, la presente está muy documentada y es in claro acto de guerra contra un occidente que ni puede, ni quiere defenderse. Es increíble que la diócesis de Cádiz – Ceuta este proponiendo una colecta para ayudar a los invasores, como para correrlos a palos. El mundo está lleno de tontos útiles, tantos y demasiado tontos, en la curia de Cádiz, sin duda, ganarían el primer premio. Italia a conseguido controlar gran parte de su inmigración ilegal y no está dispuesta a que le entre por la puerta de atrás, mucho nos tememos que el desgobierno español deja muy tocada una unión europea que tiene demasiadas goteras. Hoy podemos afirmar con rotundidad que «hay moros en la costa», y no pocos.
León con la abortera Patti.
La Patti es originaria de Chicago al igual que León, es cantante, compositora y poeta, a veces conocida como la «Madrina del Punk». Su fama alcanzó su punto álgido a finales de la década de 1970 con su mayor éxito, «Because the Night», una canción sensual que proclama que «la noche pertenece a la lujuria». Una de sus letras más conocidas es: «Jesús murió por los pecados de alguien, pero no por los míos». No se identifica con ninguna religión y ha apoyado públicamente el aborto legal, afirmando en 2018 que « salvar la vida de las mujeres jóvenes es más importante que cualquier ideología». Hizo referencia a su creencia de que el aborto legal, que mata a los bebés no nacidos, «salva la vida» de las madres al evitar que mueran al practicarse ellas mismas los abortos. En 2022, Smith calificó de «terrible» la revocación del fallo Roe v. Wade por parte de la Corte Suprema de Estados Unidos y dijo que le rompió el corazón.
En 2014, Smith fue invitada por el Papa Francisco a tocar en un concierto de Navidad en el Vaticano, y volvió a actuar en el Vaticano en 2021. Spadaro dice que se «encendió una chispa» cuando Smith se reunió con el Papa León: «Cuando se abrió esa puerta, algo sucedió… se encendió una chispa, una chispa que trajo consigo algunos momentos desenfadados, pero también una profunda sensación de emoción y de una misión compartida en este mundo desafiante». “Dos estadounidenses. Dos habitantes de Chicago. Dos figuras extraordinarias cuyas voces infunden esperanza a un mundo dividido: la “sacerdotisa del rock”, como se suele llamar a #PattiSmith , y el Santo Padre, #PapaLeoXIV «. John-Henry Westen, destacó el hecho de que León si tiene tiempo para reunirse con la «madrina del punk», pero «no pudo reunirse con la FSSPX». León tiene la oportunidad de mostrar a artistas del rock que promueven la fe católica, como la banda «post-punk» Hallowed , que fomenta la ortodoxia y la buena moral al tiempo que atrae a los jóvenes aficionados a la música.
El balance del APSA.
Uno de los más absurdos que publica la Santa Sede y su conglomerado de órganos financieros. Es el balance de los ingresos dejando fuera el pequeño detalle de los gastos y todo queda muy bien. La Santa Sede tiene un déficit crónico irresoluble pero su administración va muy bien. « La principal preocupación de la APSA es proteger su patrimonio, la segunda, inseparable de la primera, es garantizar los servicios que apoyan a la Santa Sede» y afirman que aportó «22,7 millones de euros» a la Curia Romana con un beneficio operativo del año anterior fue de 46 millones de euros. Curioso que todo muy positivo pero el beneficio operativo de este año asciende a 22,8 millones de euros, frente a los 66,2 millones del año anterior. «La comparación con los 62,2 millones de euros de 2024 debe interpretarse con la perspectiva adecuada». «El año anterior fue extraordinario y singular, caracterizado por unos ingresos vinculados a la reorganización de la cartera financiera. 2025, en cambio, representa una vuelta a la normalidad operativa y, en este contexto, las perspectivas son positivas».
El patrimonio neto ascendió a 2.686 millones de euros, un incremento de aproximadamente 89 millones de euros con respecto a los 2.597 millones de euros de 2024. No estamos en épocas de crecimiento y este dato se debió principalmente a la revalorización del oro físico en la cartera (+40,8 millones de euros), al aumento del valor de los bienes inmuebles (+39,2 millones de euros) y a la contribución positiva de las valoraciones de valores (+16,3 millones de euros), compensada solo parcialmente por otros componentes negativos. La Administración gestiona 4.281 inmuebles en Italia, además de aproximadamente 1.200 en el extranjero, en Londres, París, Ginebra y Lausana.
El nuevo observador de las Naciones Unidas.
El Papa León XIV nombró al arzobispo libanés Christophe-Zakhia El-Kassis como nuevo observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas en Nueva York, anunció el Vaticano este 25 de julio. El Vaticano no es un Estado miembro pleno de las Naciones Unidas, pero cuenta con el estatus de observador permanente. Según la organización internacional, los observadores permanentes “tienen libre acceso a la mayoría de las reuniones y a la documentación pertinente”. Nacido en Beirut, el arzobispo El-Kassis se desempeñó anteriormente como nuncio apostólico en los Emiratos Árabes Unidos y Yemen. También fue delegado apostólico para la Península Arábiga. El-Kassis trabajará junto al arzobispo Ettore Balestrero, quien es el observador permanente de la Santa Sede ante la oficina de las Naciones Unidas en Ginebra. La Santa Sede obtuvo el estatus de observador no miembro en las Naciones Unidas en 1964. Palestina es la única otra entidad política que goza del estatus de observador permanente en el organismo internacional.
A Cordileone no le gusta Roche.
Y a nosotros tampoco, anoche con Raymond Arroyo en el programa “The World Over” de EWTN afirma que la restricción impuesta por el Vaticano a la Misa Tradicional «no es realista» porque el amor de los jóvenes católicos por la tradición es «imparable». “Para ser honesto, no creo que sea realista. Si nos fijamos en la generación más joven, todos adoran la tradición”, “Les encanta la forma más clásica en que la Iglesia celebra su culto, la Misa tradicional”, dijo, citando también el interés por la Misa del Novus Ordo celebrada “de una manera más tradicional, con el sacerdote de pie , la música sacra y gran solemnidad y reverencia”. “Anhelan esta profunda tradición. Los transporta a un lugar muy profundo”. “Esto es imparable. Es lo que atrae a los jóvenes y seguirá haciéndolo.”
Pone muy en duda que Roche conozca lo que piensa León XIV: “No sé hasta qué punto conoce la mente del Santo Padre, pero creo que algo que está claro para todos es que el Santo Padre quiere unir a todos. Para él, la unidad es fundamental”. «Me preocupa que, si estas restricciones se mantienen, como ya he dicho en mi declaración, la gente sienta que no tiene más remedio que buscar dónde recibir alimento espiritual de la forma más tradicional en que la Iglesia celebra su culto; tendrán que salir de las instituciones y comunidades oficialmente aprobadas», dijo el arzobispo. «Y lo harán».
Roche declaró el miércoles al semanario The Tablet que el Papa León «no va a cambiar Traditionis Custodes , y no va a volver a Summorum Pontificum «, el documento de 2007 del Papa Benedicto XVI que otorgaba a los sacerdotes un permiso casi ilimitado para celebrar la Misa en latín. «Lo que las generaciones anteriores consideraban sagrado, sigue siendo sagrado y grandioso también para nosotros, y no puede prohibirse de repente por completo ni considerarse perjudicial», dijo Benedicto XVI en una carta que acompañaba a Summorum Pontificum .
León ha manifestado su apoyo al acceso a la Misa Tradicional en Latín, incluso en una carta enviada en marzo a los obispos franceses. Al mismo tiempo, hasta ahora ha mantenido vigente la doctrina Traditionis Custodes y ha permitido que obispos de todo el mundo continúen reprimiendo la Misa en Latín y las prácticas litúrgicas reverentes, como el obispo Michael Martin de Charlotte, quien ha prohibido la Misa Tradicional en Latín en las iglesias parroquiales y ha vetado los comulgatorios del altar y los reclinatorios. Cordileone ha pedido reiteradamente que se ponga fin a las restricciones del rito tradicional y ha fomentado la recepción de la Sagrada Comunión de rodillas y el uso de reclinatorios en el altar.
La Iglesia en la redes sociales.
Tenemos casos todos los días del escándalo que numerosos religiosos y sacerdotes que difunden en las redes todo tipo de barbaridades, mientras sus respectivas órdenes y obispos observan en completo silencio. Durante años, la Iglesia ha publicado numerosos documentos, conferencias y declaraciones sobre el uso consciente de las redes sociales, la responsabilidad de la palabra y la necesidad de interactuar adecuadamente con internet. Sin embargo , a la hora de pasar de la teoría a la práctica, suele ser el peor ejemplo de los principios que dice enseñar.
Los religiosos y sacerdotes se ven cada vez más implicados en procesos por difamación y ofrecen públicamente testimonios demoledores, mientras que superiores y obispos prefieren hacer la vista gorda. El caso del padre Alberto Ravagnani es solo uno de los ejemplos más evidentes. Basta con leer los comentarios de sus publicaciones para comprender hasta qué punto esta lacra se ha extendido dentro de la Iglesia. La agresión, el desprecio, el fanatismo y el abuso verbal se infiltran precisamente en el mensaje de quienes deberían enseñar responsabilidad, verdad y la caridad de la palabra.
El problema no radica únicamente en lo que publican directamente los sacerdotes y religiosos, sino también en las comunidades digitales que crean, fomentan y permiten que proliferen sin ningún tipo de control. Se forman audiencias en torno a ciertas figuras clericales que transforman cualquier disidencia en un ataque personal, cualquier crítica en un insulto y cualquier interlocutor en un enemigo al que atacar. El sacerdote se convierte en una figura pública en las redes sociales, sus seguidores en una base de fans y el lenguaje eclesiástico se reduce a una herramienta para deslegitimar al adversario.
Un sacerdote, como todo creyente, conserva el derecho a expresar públicamente su opinión sobre asuntos que atañen al bien de la Iglesia y la sociedad. Este derecho no autoriza los insultos. Calificar a un orador de «despreciable» o «miserable» e invocar a Satanás para denigrar a los oponentes políticos es abandonar el ámbito de la crítica legítima. En estos casos, la forma tiene tanta importancia como el contenido. La proliferación de incidentes que involucran a miembros del clero pone de manifiesto una clara deficiencia en la formación sacerdotal. Los seminarios imparten teología, liturgia, filosofía y derecho canónico, pero rara vez prestan la debida atención a la educación digital y la comunicación pública. Los rectores de los seminarios están acostumbrados a decirles simplemente a los jóvenes que no usen demasiado sus teléfonos móviles.
Los obispos vigilan constantemente la vida de los sacerdotes, sus conocidos, amistades, movimientos e incluso los aspectos más insignificantes de su vida cotidiana. Sin embargo, cuando un sacerdote comete un delito en perjuicio de otros, su repentina preocupación resulta chocante. Su vigilancia se vuelve implacable cuando sirve para defender su propio poder o para derrocar a un sacerdote indeseado; sin embargo, desaparece cuando deben responder por la conducta pública de uno de sus propios clérigos, o cuando ese clérigo es temido por ser impredecible y albergar información comprometedora incluso sobre el obispo.
Responsabilizar solidariamente a las diócesis y a los superiores en demandas por daños y perjuicios produce resultados mucho más rápidos que las cartas, los informes y las solicitudes de intervención. Cuando alguien se involucra económicamente, la prudencia desaparece y el despertar es inmediato. En algunos casos, adquiere la apariencia de una verdadera complicidad institucional: el superior está al tanto, guarda silencio, protege y deja que la persona afectada afronte sola las consecuencias de la conducta del sacerdote. Afortunadamente, este comportamiento no se aplica a todo el clero. Siguen siendo casos aislados, pero su recurrencia y el silencio que sistemáticamente los acompaña hacen imposible descartarlos como meros incidentes individuales.
El aborto con bendiciones.
Andorra vive, casi sin que se note desde fuera, uno de los procesos diplomáticos más singulares de Europa. Un Gobierno democrático negocia con la Santa Sede, año tras año y sin apenas ruido público, el alcance de una reforma penal. La razón es única en el continente: uno de los dos jefes de Estado del Principado es, por definición, el obispo de Urgell. Cualquier ley que toque el aborto no solo necesita mayoría parlamentaria; necesita también, en la práctica, no hacer estallar el singularísimo sistema del Coprincipado. Siete años después de que empezara todo, el Ejecutivo andorrano confirmó que llevará una propuesta de reforma del Código Penal al Consell General en septiembre. Andorra es, junto con Malta y el Vaticano, uno de los pocos territorios europeos donde el aborto está completamente prohibido, sin excepciones ni siquiera en casos de violación o de inviabilidad del feto.
El Gobierno encargó a los juristas Manuel Pujadas y Tomás Gui Mori un estudio sobre la viabilidad de modificar la legislación penal sin poner en riesgo el equilibrio constitucional del país. El documento resultante, La interrupción voluntaria del embarazo en el Principado de Andorra, no se limitó a un análisis penal: entró también en la compatibilidad de una eventual reforma con el papel institucional del copríncipe episcopal. El objetivo es buscar una fórmula jurídica asumible tanto para la sociedad andorrana como para la Iglesia, sin invadir terrenos que pusieran en jaque la continuidad del sistema.
El papa Francisco trasladó en su etapa final que no se opondría a una reforma limitada orientada a retirar el castigo penal a las mujeres, en línea con la orientación pastoral que caracterizó su pontificado. Ese giro de tono —doctrina intacta, pero acompañamiento pastoral más abierto— fue el que permitió que el debate con Andorra dejara de plantearse en términos teológicos y pasara a discutirse como un problema de ingeniería jurídica e institucional. En septiembre de 2023, Parolin viajó a Andorra y visitó el santuario de Meritxell junto al jefe de Gobierno. Compareció entonces ante los medios y fue explícito sobre la dificultad del asunto: calificó la reforma como una cuestión muy delicada y compleja que requería discreción y prudencia, y recordó que, para la Santa Sede, la defensa de la vida en todas sus etapas es un principio irrenunciable, aunque acompañado del deseo de estar cerca de las mujeres en dificultad. En esa misma visita advirtió de que cualquier cambio en la consideración penal del aborto planteaba también un problema constitucional, al comprometer directamente la figura del copríncipe episcopal.
El texto que se preveía presentar en noviembre de 2025 no se limitaba a retirar las penas de prisión e inhabilitación profesional: contemplaba también un sistema para derivar a las mujeres a clínicas en Francia o España, con acompañamiento médico coordinado desde Andorra, y mecanismos de compensación económica —vía CASS, la seguridad social andorrana— para las personas en situación de vulnerabilidad. La Santa Sede pidió más tiempo y discreción antes de cualquier paso público, y el texto nunca llegó a entrar en el Consell General en la fecha prevista.
En septiembre de 2025, en fechas cercanas a la reunión que Espot y Baró mantendrían con Parolin en el Vaticano en octubre, el propio Baró trasladó a un medio de comunicación que el texto de despenalización estaba listo para entrar en trámite parlamentario en noviembre. Esa filtración afirmaba directamente que el Vaticano había cedido a la despenalización del aborto y esto hizo saltar todas las alarmas dentro de la Santa Sede. Comunicar el calendario de forma pública y precipitada rompió la discreción institucional que hasta entonces se había mantenido en las negociaciones con el copríncipe episcopal, con el Papa y con el nuncio apostólico, y provocó un cambio inmediato de actitud entre las autoridades eclesiásticas implicadas.
La consecuencia fue un frenazo que se prolongó durante prácticamente un año: la Santa Sede pidió expresamente más tiempo y más discreción, y el texto que ya estaba redactado quedó en suspenso mientras el Gobierno recomponía el canal de confianza con el Vaticano. El punto de inflexión de todo el proceso llegó con el fallecimiento del papa Francisco. La elección de León XIV trajo consigo una sensibilidad distinta dentro del Vaticano: desde el arranque de su pontificado, el nuevo Papa ha situado la defensa de la vida como uno de los ejes centrales de su magisterio, con un tono doctrinal más firme frente al aborto que el de su predecesor.
A comienzos de 2026, el ministro Baró admitió públicamente que el cambio de pontificado había complicado las conversaciones con la Santa Sede y anunció que la propuesta ya no incluiría el reembolso a través de la CASS. El modelo quedó reducido, en esencia, a eliminar la responsabilidad penal de la mujer que abortara fuera de Andorra, sin financiación pública ni cobertura para los profesionales sanitarios. El propio ministro portavoz, Guillem Casal, ha insistido en que las declaraciones de León XIV en defensa de la vida no han sorprendido al Ejecutivo, por responder a la doctrina constante de la Iglesia, y ha subrayado que el objetivo del Gobierno sigue siendo avanzar en los derechos de las mujeres sin traspasar el marco institucional.
El nuevo obispo – copríncipe, Serrano Pentinat apostó por el diálogo y el apoyo a quienes sufren, especialmente a las mujeres en situaciones difíciles, un cambio de registro que numerosos observadores interpretaron como una señal de mayor apertura al entendimiento con el Gobierno. El obispo ha evitado en general pronunciarse de forma directa sobre el fondo del debate: preguntado por los medios en octubre de 2025, llegó a responder que no le correspondía a él tomar decisiones ni hablar al respecto.
Mientras la Santa Sede frenaba el ritmo, el otro copríncipe empujaba en sentido contrario. En su visita oficial a Andorra de abril de 2026, Emmanuel Macron volvió a poner sobre la mesa la despenalización del aborto, esta vez con un tono más decidido que en su anterior viaje de 2019. Por ahora, quizá se pueda despenalizar, pero se ha descartado que se vaya a legalizar el aborto, lo que en la práctica significa que la interrupción del embarazo seguirá sin poder practicarse dentro del territorio andorrano. La paradoja del proceso es que ninguno de los actores implicados admite haber cambiado de posición. El Gobierno andorrano sostiene que nunca ha pretendido legalizar el aborto, sino avanzar en los derechos de las mujeres sin romper el marco institucional. La Santa Sede mantiene intacta su doctrina sobre la defensa de la vida desde la concepción, reforzada públicamente por León XIV desde el inicio de su pontificado.
Y sin embargo, el resultado de siete años de conversaciones apunta a una conclusión difícil de discutir: el Vaticano ha aceptado, o al menos no ha bloqueado, que Andorra retire del Código Penal la persecución de las mujeres que abortan, algo que hace apenas un lustro parecía políticamente inviable en un país con un obispo como jefe de Estado. Francisco abrió esa puerta con una estrategia de diálogo discreto y gestos pastorales; León XIV, pese a endurecer el discurso doctrinal y reducir sensiblemente el alcance final de la reforma, no la ha cerrado.
Las profanaciones de Medjugorje.
La historia de las profanaciones en Medjugorje no puede considerarse cerrada, pues donde Dios se manifiesta, el diablo también interviene, queriendo frustrar los planes divinos. No es casualidad que los sucesos ocurrieran justo antes de la Fiesta de la Juventud, a la que la Virgen María ha dirigido repetidamente palabras de salvación. No puede reducirse a la mera consideración humana o terrenal del acto criminal cometido por el individuo que, hasta la fecha, es el único responsable de lo ocurrido en Medjugorje. Muchos recuerdan estos días un mensaje que Nuestra Señora entregó a Medjugorje a través de los videntes el 7 de agosto de 1986: «Queridos hijos, saben que les prometí un oasis de paz, pero saben que junto al oasis hay un desierto, donde Satanás acecha y trata de tentar a cada uno de ustedes. Queridos hijos, solo a través de la oración podrán vencer toda influencia de Satanás en el lugar donde viven. Estoy con ustedes, pero no puedo quitarles su libertad. ¡Gracias por responder a mi llamada!»
«Dame aquí, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista».
Buena lectura.