Un tribunal de Bielorrusia ha condenado a tres años de prisión al sacerdote católico Anatoly Parakhnevich, de 66 años, párroco de Alkovichy, en el distrito de Vileika, al noroeste del país. La sentencia, dictada en octubre en un juicio a puerta cerrada, se conoció el pasado jueves 5 de noviembre y le impone además una sanción económica, según informa Vatican News. El sacerdote fue hallado culpable de «extremismo» y de «insultar a las autoridades», y ha anunciado que recurrirá el fallo.
El Centro de Derechos Humanos Viasna, la principal organización de defensa de los derechos humanos del país, ha reconocido a Parakhnevich como preso político. Según Viasna, el religioso se había opuesto públicamente a la invasión rusa de Ucrania, había condenado el papel de Bielorrusia en ella y había pedido paz y arrepentimiento, además de participar en la recogida de ayuda para refugiados ucranianos. En una homilía llegó a preguntar a sus feligreses si su propia conciencia podría perdonarles alguna vez.
Detenido en marzo y con un infarto en prisión
Parakhnevich permanece detenido desde su arresto el pasado mes de marzo, practicado por hombres enmascarados, presuntamente de los servicios de seguridad bielorrusos. El sacerdote sufrió un infarto durante su detención. Rechaza todas las acusaciones y las autoridades no han hecho públicas las motivaciones detalladas de la condena.
Pavel Sapelka, abogado de Viasna, afirmó que las autoridades persiguen y amenazan de forma agresiva a quienes influyen en la opinión pública. Por su parte, la líder opositora en el exilio Sviatlana Tsikhanouskaya calificó la sentencia de «desgarradora» y de «motivación política». Viasna cifra en 884 los presos políticos que hay actualmente en el país.
Una presión creciente sobre el clero
La condena se suma a la presión que sufre desde 2020 el clero bielorruso. Decenas de clérigos católicos, ortodoxos y protestantes han sido encarcelados, silenciados u obligados al exilio, y en especial los que apoyaron las protestas posteriores a las elecciones de aquel año o dieron refugio a manifestantes en sus templos. Una nueva ley obliga además a todas las comunidades religiosas a volver a registrarse, prohíbe usar símbolos cívicos en los servicios y impide que personas catalogadas como «extremistas» dirijan parroquias.
InfoVaticana informó en noviembre de 2025 de que el Gobierno de Lukashenko indultó a dos sacerdotes católicos tras gestiones directas con el Vaticano. La sentencia contra Parakhnevich llega, además, pocas semanas después de que León XIV nombrara a Liavoncij Tumouski administrador apostólico de los católicos de rito bizantino residentes en el país.