El nuevo misal alemán tendrá lenguaje inclusivo y podría mantener el «por todos» en la consagración

Los obispos de lengua alemana abren a consulta pública la revisión del misal de 1975, que prevén introducir en 2033; el «pro multis» que Benedicto XVI pidió traducir «por muchos» sigue sin decidir

El nuevo misal alemán tendrá lenguaje inclusivo y podría mantener el «por todos» en la consagración

Los obispos de lengua alemana han abierto a la consulta pública la revisión del misal que se usa en Alemania, Austria y Suiza desde 1975, y el responsable técnico del proyecto anuncia que el nuevo texto incorporará lenguaje inclusivo y dejará abierta la traducción de las palabras de la consagración. El director del Instituto Litúrgico Alemán de Tréveris, Marius Linnenborn, explicó en una entrevista con katholisch.de publicada el martes 3 de noviembre que, donde hasta ahora solo aparece la forma masculina, se añadirá a las mujeres, y que «también se tratarán con cuidado las imágenes de Dios de marcado carácter masculino». Sobre el cáliz, cree que los obispos votarían mantener el «für alle» («por todos») en lugar del «für viele» («por muchos») que pidió Benedicto XVI.

La Conferencia Episcopal Alemana anunció el lunes 2 de noviembre que comienza la fase de participación pública. Hasta el 30 de junio de 2027, especialistas y personas dedicadas a la pastoral litúrgica podrán enviar a través de un formulario en línea propuestas concretas de cambio sobre pasajes determinados del misal; las críticas generales no se tendrán en cuenta. Paralelamente, entre el Miércoles de Ceniza y el final de junio de 2027 se probarán los textos nuevos en parroquias y comunidades religiosas escogidas por las diócesis. La introducción del nuevo misal está prevista, según el calendario actual, para 2033. Antes, el texto deberá ser aprobado por los obispos de la zona de lengua alemana y recibir la recognitio del Dicasterio para el Culto Divino.

El proyecto lo dirige desde 2024 la Conferencia para la Liturgia de la Iglesia en el ámbito de lengua alemana, por encargo de las conferencias episcopales de Alemania, Austria y Suiza y de los obispos de Luxemburgo, Vaduz, Estrasburgo, Bozen-Brixen y Lieja. Se presenta como una revisión moderada: no habrá una nueva traducción completa desde el latín. Se traducirán los textos de la tercera edición típica del Missale Romanum que aún no tienen versión alemana oficial, entre ellos, según Linnenborn, otra plegaria eucarística de la reconciliación que no se tradujo en 1975 y oraciones sobre el pueblo para cada día de Cuaresma, y se añadirán oraciones colecta alternativas inspiradas en las lecturas de cada domingo.

La cuestión más delicada es la del cáliz. El canon romano dice en latín que la sangre de Cristo se derrama pro vobis et pro multis, y el misal alemán vigente lo traduce «por vosotros y por todos». El 14 de abril de 2012, Benedicto XVI escribió al entonces presidente de los obispos alemanes, el arzobispo Robert Zollitsch, para comunicar que la Santa Sede había decidido que en las nuevas traducciones del misal el pro multis se tradujera literalmente, «por muchos», y pidió una catequesis previa para evitar una división. Catorce años después, Linnenborn dice que la cuestión no está decidida, pero que una votación de los obispos de lengua alemana se inclinaría, a su juicio, por conservar el «für alle». Las citas de la entrevista son traducción de esta redacción.

No es el primer intento de revisar el misal de 1975. Un primer proyecto, de los años noventa, se abandonó tras la instrucción Liturgiam authenticam, de 2001, que exigía una fidelidad estricta al texto latino. Un segundo borrador, más cercano al latín, no obtuvo la aprobación de los propios obispos de lengua alemana, que no lo consideraron mejor que el vigente. Linnenborn sostiene que las traducciones inglesa y francesa hechas según aquella instrucción provocaron fuertes controversias y que eso demuestra que no era la solución. El nuevo intento fue posible después de que Francisco, con el motu proprio Magnum principium de 2017, devolviera a las conferencias episcopales la responsabilidad principal sobre las traducciones litúrgicas.

El director del instituto de Tréveris defiende que la traducción actual está en general bien hecha, aunque contiene expresiones que hoy no se formularían igual. Las nuevas colectas, añade, deberían facilitar que la asamblea se una a la oración, porque las actuales son a menudo densas y de fuerte contenido teológico. El misal que la Iglesia alemana quiere tener en 2033 se escribe con lenguaje inclusivo, con oraciones más ligeras y, si se cumple el pronóstico de su principal responsable técnico, sin la corrección que Benedicto XVI pidió para el cáliz.


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