Muere el obispo de Puno, Jorge Carrión: segundo prelado peruano fallecido en dos días

Carrión Pavlich, de 76 años, gobernaba la diócesis desde 1998; su muerte llega tras la del arzobispo de Cusco y a dos semanas de la llegada de León XIV al Perú

Muere el obispo de Puno, Jorge Carrión: segundo prelado peruano fallecido en dos días
Jorge Carrión Pavlich, obispo de Puno

El obispo de Puno, Jorge Pedro Carrión Pavlich, ha muerto a los 76 años en una clínica de Lima, donde llevaba varios días hospitalizado. El fallecimiento, ocurrido en la noche del sábado 31 de octubre según el diario La República y Panamericana Televisión, se anunció a los fieles el domingo 1 de noviembre durante la misa en el santuario de la Virgen de la Candelaria de Puno. Es el segundo obispo peruano que muere en dos días: el viernes 30 había fallecido el arzobispo de Cusco, Richard Daniel Alarcón Urrutia, a dos semanas de la llegada de León XIV al Perú, donde el 15 de noviembre visitará la antigua capital inca.

La Conferencia Episcopal Peruana expresó sus condolencias, se unió a la oración de la Iglesia de Puno y de la familia del obispo y dio gracias a Dios «por su vida y su entrega al servicio de la Iglesia», según la agencia EWTN News. El obispado de Puno no había difundido un comunicado propio cuando Panamericana dio la noticia. Los restos fueron velados el domingo en la capilla funeraria del santuario del Sagrado Corazón de Jesús de Monterrico, en el distrito limeño de Santiago de Surco, y serán trasladados a Puno. La misa exequial está prevista para el martes 3 de noviembre, y el entierro, para el miércoles 4 en el cementerio de Tarma, su ciudad natal, según EWTN News.

Carrión nació en Tarma, en la región de Junín, el 21 de mayo de 1950. Estudió en Alemania y fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1976. Fue secretario adjunto de la Conferencia Episcopal Peruana y comenzó su trabajo pastoral en la diócesis de Puno el 17 de abril de 1991. El 14 de febrero de 1998 fue nombrado administrador apostólico, y el 25 de marzo de 2000 Juan Pablo II lo nombró obispo de Puno. Recibió la ordenación episcopal el 7 de mayo de ese año de manos del cardenal Augusto Vargas Alzamora, entonces arzobispo de Lima. Ha estado al frente de la diócesis, primero como administrador y después como obispo, durante más de veintiocho años.

En una entrevista con Radio Onda Azul el pasado agosto, recordó que al llegar se encontró con una diócesis que tenía diecisiete sacerdotes nacionales, muchos de ellos mayores, y templos sin el mobiliario básico, y que con los años llegó a contar con unos cuarenta y cinco sacerdotes jóvenes, algo que atribuyó a la formación en el seminario y a la restauración de las iglesias, según La República. Reabrió el seminario conciliar de San Ambrosio, impulsó la atención pastoral a la población de lengua quechua y durante la pandemia buscó balones de oxígeno para los enfermos de las provincias puneñas, según el portal Exitosa, que añade que su gestión también suscitó cuestionamientos de algunos grupos vinculados a la diócesis.

En sus últimos años de gobierno, la diócesis se vio además envuelta en una investigación judicial. En febrero de 2025, la Fiscalía Provincial de Puno ordenó que el obispo fuera conducido por la fuerza pública a declarar en una investigación por presunta venta ilícita de patrimonio religioso y malversación de fondos que implicaba al canciller y portavoz de la diócesis, Alex Aníbal Cano Arce, como informó entonces esta casa. El canciller, que era a la vez policía en activo, fue relevado en marzo de ese año en medio de una investigación por presunto lavado de activos. Esta redacción no ha podido confirmar en qué quedó aquella investigación fiscal.

Con la muerte de Carrión, la diócesis de Puno queda vacante. La situación es distinta en Cusco, donde el arzobispo coadjutor, el agustino Lizardo Estrada, nombrado por León XIV el 29 de agosto, sucede a Alarcón y será quien reciba al Papa. El sur andino del Perú llega así a la visita papal con dos de sus sedes en pleno relevo y con dos funerales de obispos en la misma semana.


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