Una nota del Culto Divino alerta de «extremismos» por la comunión de rodillas y el velo

La reseña de la visita ad limina de los obispos de Panamá habla de grupos que «tienden a suscitar división y confusión» al plantear cómo recibir la comunión o el uso del velo

Una nota del Culto Divino alerta de «extremismos» por la comunión de rodillas y el velo

El Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que preside el cardenal Arthur Roche, ha publicado en su web una reseña de la reunión que mantuvo el 21 de octubre con los obispos de la Conferencia Episcopal de Panamá, en visita ad limina, en la que se advierte del «peligro de los extremismos en el ámbito litúrgico y de la instrumentalización de la celebración eucarística». Según el texto, ese peligro procede de ciertos grupos de fieles que plantean cuestiones como recibir la comunión de rodillas o en la mano, o el uso del velo por parte de las mujeres. «Tales grupos tienden a suscitar división y confusión», afirma la nota, en palabras traducidas del italiano por esta redacción, como las siguientes.

Frente a esas actitudes, la reseña reafirma que «la Eucaristía es el sacramento de la unidad y no puede convertirse en objeto de contraposición». El texto, publicado en italiano y en inglés, atribuye la advertencia al diálogo entre los obispos y el dicasterio, sin precisar quién sacó el asunto. Tampoco identifica a los grupos a los que se refiere ni explica en qué consiste la instrumentalización que denuncia.

La nota recoge otras preocupaciones de la reunión. Los obispos panameños informaron de algunas prácticas no correctas en la adoración eucarística, que la convierten en una forma de culto demasiado individual y desligada de la celebración de la misa, y de una tendencia a alargar las celebraciones con gestos, oraciones y respuestas añadidos que, según el texto, «comprometen la sobriedad propia del rito romano». Sobre el canto litúrgico, la reseña pide que responda a los criterios de la música sacra, que evite el individualismo, la mera emoción o el folclore local, y que sus letras sean doctrinalmente correctas.

En materia de formación, el texto señala la dificultad que supone «la información paralela que circula a través de blogs y opiniones de diverso tipo» y destaca el valor del directorio litúrgico-pastoral para que las celebraciones sean uniformes. Se habló también de las celebraciones dominicales en ausencia de sacerdote y de los llamados Delegados de la Palabra, de la preparación al matrimonio, que debe protegerse de la lógica comercial, y de la confesión, amenazada por el individualismo y el psicologismo. El dicasterio explicó, por último, el procedimiento que debe seguir la conferencia episcopal si quiere adoptar traducciones del Misal ya aprobadas por otros episcopados.

La reseña no menciona las normas vigentes sobre la forma de recibir la comunión. La instrucción Redemptionis Sacramentum, publicada en 2004 por la entonces Congregación para el Culto Divino, establece en su número 90 que los fieles comulgan de rodillas o de pie, según lo establezca la conferencia episcopal, y en el 91 que no se puede negar la comunión a un fiel solo porque quiera recibirla arrodillado o de pie. El número 92 dispone que «todo fiel tiene siempre derecho a elegir si desea recibir la sagrada Comunión en la boca», y que, donde la conferencia episcopal lo haya permitido con la confirmación de la Santa Sede, también puede recibirla en la mano.

El portal estadounidense LifeSiteNews, que informó de la nota el miércoles 28, ha replicado que la forma de comulgar es una cuestión de reverencia que merece debatirse y ha recordado la larga tradición de la comunión en la boca y de rodillas. La advertencia llega en plena polémica con el mundo tradicional. Roche ha recibido estos días las críticas públicas del obispo auxiliar de Bolduque, Rob Mutsaerts, por su trato al rito romano antiguo, y la peregrinación Ad Petri Sedem no pudo entrar en procesión en San Pedro el pasado sábado 24.

El dicasterio que regula la liturgia incluye entre los riesgos de «extremismo» plantear cuestiones como la comunión de rodillas, una forma de comulgar que su propia instrucción de 2004 protege.

 

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