Kwasniewski tilda de «mezquinas» las trabas a la peregrinación Summorum

El profesor enumera cuatro restricciones de última hora y advierte de que alejan y radicalizan a los tradicionalistas

Kwasniewski tilda de «mezquinas» las trabas a la peregrinación Summorum

El profesor Peter Kwasniewski calificó este domingo, en un mensaje publicado en X, de «mezquinas y vengativas» las decisiones del personal vaticano sobre la peregrinación Summorum Pontificum, celebrada en Roma del 23 al 25 de octubre. Según escribió, tras haber concedido los permisos, las autoridades los retiraron en el último momento. «Entre lo más mezquino y vengativo que he visto jamás», sostuvo el escritor y conferenciante católico, que enumeró cuatro medidas concretas.

La primera, según Kwasniewski, fue obligar a adelantar las Vísperas «para que muchos se las perdieran». La segunda, impedir que los peregrinos entraran en procesión en la Basílica de San Pedro para profesar su fe católica y su comunión con el sucesor de Pedro. La tercera, comunicar a última hora que la Misa en Santa María la Mayor podía durar «solo una hora», lo que, añadió, desbarató la Misa pontifical solemne cuidadosamente planificada. La cuarta, la prohibición de fotografías oficiales, que el profesor relacionó con la norma atribuida al cardenal Arthur Roche de no incluir la Misa tradicional en los boletines parroquiales.

Kwasniewski advirtió además de las consecuencias de estas decisiones. A su juicio, hacen que el Vaticano parezca «desesperado y fuera de la realidad», alejan y radicalizan a los tradicionalistas y fortalecen retóricamente los argumentos de la Fraternidad San Pío X. «Si el deseo del Vaticano es crear más división, polarización y resentimiento mientras alimenta el fuego tradicionalista, han hecho un trabajo brillante», concluyó.

El mensaje de Kwasniewski cita otra publicación en X sobre la peregrinación, que pretendía aclarar «teorías» circulantes en internet. Según ese texto, los organizadores pidieron permiso para la Misa en el Vaticano mediante una carta que el obispo Athanasius Schneider entregó en mano a León XIV en diciembre. La peregrinación cumple su decimoquinta edición y se celebra siempre en la misma fecha. No recibieron respuesta hasta agosto, cuando la Secretaría de Estado comunicó que no podía haber Misa en el Vaticano. Los organizadores anunciaron entonces que no se celebraría y que los peregrinos entrarían en procesión a la 1 de la tarde del sábado para acudir después a la Misa de las 3 en Santa María la Mayor; el permiso para esa procesión se había concedido en abril de 2026.

La misma publicación relata que en septiembre San Pedro anunció un acto a las 15:30 en el Altar de la Cátedra, el lugar donde la peregrinación celebró su Misa el año pasado. Esta semana, «ayer mismo» según el autor, los organizadores recibieron otra carta de la Secretaría de Estado en la que se les comunicaba que no podían entrar en procesión en el Vaticano. El texto subraya que los actos de la basílica no competen a la Secretaría de Estado, sino al arcipreste y a la Fábrica de San Pedro, lo que hace «extraña» su intervención.

El sábado, siempre según ese relato, los peregrinos caminaron por las calles hasta el obelisco de la plaza de San Pedro, acompañados por la policía italiana, y allí fueron detenidos por el Vaticano, al ser ese el límite de la jurisdicción policial italiana. Después se les informó de que solo podrían permanecer una hora en Santa María la Mayor, de modo que la Misa pontifical solemne autorizada debía convertirse en una Misa rezada, y de que no se permitían fotografías oficiales.

InfoVaticana ya informó de la prohibición de entrar en San Pedro y, en septiembre, de que Roma vetó la Misa tradicional en San Pedro y la trasladó a Santa María la Mayor.

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