El Tribunal Supremo de Estados Unidos celebrará el próximo 3 de noviembre la vista oral de «St. Mary Catholic Parish v. Roy», el caso que debe decidir si el estado de Colorado puede excluir a las escuelas infantiles católicas de su programa público de preescolar por razón de su fe. Lo recordó la organización jurídica ADF Legal en la red social X, donde subrayó que los abogados de Becket, aliados suyos, defenderán la posición de los demandantes ante los magistrados.
El litigio enfrenta a varias parroquias de la archidiócesis de Denver con el programa de preescolar «universal» que el Departamento de Primera Infancia de Colorado puso en marcha en 2023. Según la web de Becket, el programa cubre quince horas semanales y supone unos 6.300 dólares por niño. Los centros católicos quedaron fuera porque no aceptan someterse a una norma de no discriminación que, en la práctica, les obligaría a admitir a niños de familias o con identidades contrarias a la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio y la sexualidad. Los centros habían pedido una exención que el estado no les concedió.
Becket, que representa a los demandantes, sostiene que «Colorado is punishing families who choose to send their kids to Catholic preschools», es decir, que el estado castiga a las familias que eligen un preescolar católico. Entre ellas figuran Dan y Lisa Sheley, feligreses de St. Mary, en Littleton, y padres de siete hijos, cinco de los cuales estudian ya en el colegio parroquial. La organización afirma además que más de 1.500 niños han sido declarados inelegibles por la afiliación religiosa de su centro, que dos escuelas católicas, Wellspring Catholic Academy y Guardian Angels Catholic School, han cerrado y que la matrícula de preescolar en la archidiócesis ha caído cerca de un 20 %.
Los tribunales inferiores han dado la razón a Colorado. Según SCOTUSblog, el Décimo Circuito rechazó el argumento del preescolar al considerar que las condiciones del estado eran neutrales y se aplicaban de manera general a todos los centros, y lo hizo aplicando el precedente «Employment Division v. Smith» (1990). La petición de revisión se presentó el 13 de noviembre de 2025 y el Supremo la admitió el 20 de abril de 2026.
Un aspecto relevante del caso es que, según el mismo medio, el Alto Tribunal rechazó las peticiones de reconsiderar el propio precedente «Smith». La decisión, por tanto, se centrará en si la exclusión de un preescolar católico del programa constituye discriminación religiosa conforme a la Primera Enmienda, y no en revisar la doctrina general sobre las exenciones religiosas. El fallo no se conocerá hasta después de la vista, pero puede fijar criterio sobre la relación entre las ayudas públicas a la educación y la libertad de las instituciones religiosas para mantener su identidad.
En su mensaje, ADF Legal enmarcó el asunto en una serie de victorias ante el Supremo contra Colorado. Recordó que ha representado ante el Tribunal a Jack Phillips, Lorie Smith y Kaley Chiles, con resultado favorable a la Primera Enmienda en los tres casos, y deseó que el de las escuelas católicas sea el cuarto: «First Amendment: 4, Colorado: 0».