68 eurodiputados cuestionan que los chatbots remitan a webs provida

ADF International califica de «censura» la iniciativa, que plantea si ChatGPT o Grok suponen un «riesgo sistémico» por orientar a embarazadas hacia centros de ayuda

68 eurodiputados cuestionan que los chatbots remitan a webs provida

Sesenta y ocho eurodiputados han presentado a la Comisión Europea tres preguntas escritas en las que cuestionan si los chatbots de inteligencia artificial que dirigen a las mujeres embarazadas hacia sitios web provida deben ser regulados. Así lo publicó The Epoch Times el 23 de octubre, y la organización jurídica ADF International ha denunciado la iniciativa como un intento de censura contra los contenidos favorables a la vida.

Según el diario, las preguntas fueron respaldadas por grupos de izquierda y centroizquierda, por miembros del grupo centrista Renew Europe y por un eurodiputado del Partido Popular Europeo. En la primera, los firmantes piden a la Comisión que aclare si los chatbots de uso general, como ChatGPT o Grok, podrían suponer un «riesgo sistémico» con arreglo a la Ley de Inteligencia Artificial y, en el caso de ChatGPT, a la Ley de Servicios Digitales. La segunda interroga al Ejecutivo comunitario sobre si conoce el informe de la organización AlgorithmWatch y qué medidas ha adoptado al respecto, y la tercera, sobre qué otros pasos prevé para garantizar la fiabilidad de la información que ofrecen estos sistemas y frenar una posible influencia extranjera a través de ellos.

El punto de partida es precisamente ese informe de AlgorithmWatch, que sostiene que los chatbots «difuminan la línea entre la información sanitaria oficial y la defensa antiabortista» cuando se les consulta por un embarazo no deseado. ADF International resumió en la red social X que los eurodiputados pretenden que se restrinja que la inteligencia artificial recomiende información «antiabortista», y advirtió de que no se debe censurar a estas herramientas para presentar el aborto como la única «elección».

Adina Portaru, directora para Europa de ADF International, declaró a The Epoch Times que «este último intento de censura es alarmante». En una declaración difundida por la organización, añadió que, cuando las mujeres recurren a los chatbots para informarse sobre su embarazo y los recursos disponibles, «las respuestas que reciben no deberían estar sesgadas para mostrar solo contenido proaborto». Portaru consideró además preocupante que se excluyan los recursos provida de ChatGPT, Grok y programas similares, porque «impide que las mujeres descubran opciones de atención que realmente podrían ayudarlas», como los centros de ayuda al embarazo, los profesionales médicos provida y las organizaciones que prestan asistencia económica a las futuras madres.

Por su parte, Andrea Trudden, de Heartbeat International, afirmó al mismo diario que quienes impulsan la iniciativa «simplemente no están contentos de que los centros de embarazo aparezcan como respuestas a las mujeres». Según Trudden, lo que desean es ocultarlos para que las mujeres no los vean como una opción.

The Epoch Times recabó también la respuesta de la Comisión Europea. Una portavoz, de la que no se facilita el nombre, explicó que las obligaciones de la Ley de Servicios Digitales y de la Ley de Inteligencia Artificial «operan de forma complementaria». La portavoz no confirmó que el Ejecutivo comunitario tenga intención de utilizar sus competencias contra la información provida, pero tampoco descartó de forma explícita una actuación reguladora sobre las recomendaciones de los chatbots.

El diario realizó además sus propias pruebas con ChatGPT, Grok, Claude y Gemini. Al preguntarles qué hacer ante un embarazo no deseado, los cuatro sistemas ofrecieron tres opciones: continuar con el embarazo, la adopción o el aborto. Las preguntas parlamentarias deberán ser contestadas por escrito por la Comisión, cuya respuesta sigue pendiente.

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