Siete muertos en un ataque contra una iglesia ortodoxa en Jordania

Hombres armados abrieron fuego durante un funeral en Hamoud, en la provincia de Karak, y el rey Abdalá II prometió «la represalia más dura»

Siete muertos en un ataque contra una iglesia ortodoxa en Jordania

Al menos siete personas murieron y otras 34 resultaron heridas el viernes 23 de octubre cuando varios hombres armados abrieroon fuego contra los asistentes a un funeral en la iglesia greco-ortodoxa de San Jorge, situada en la localidad de Hamoud, en la provincia de Karak, al sur de Jordania. Las autoridades del país han calificado lo ocurrido de atentado terrorista y mantienen una operación de búsqueda para detener a los responsables.

El balance fue confirmado por la Dirección de Seguridad Pública de Jordania durante una rueda de prensa celebrada el viernes por la tarde. Su director, Obaidullah al-Maaytah, informó de siete fallecidos y 34 heridos, varios de los cuales permanecían hospitalizados.

Los atacantes abrieron fuego durante un funeral

El ataque se produjo cuando decenas de personas se encontraban reunidas en el templo y sus inmediaciones para participar en una ceremonia fúnebre. Según los testimonios recogidos por la televisión jordana, los agresores llegaron en un vehículo, abrieron fuego contra los asistentes y huyeron después del lugar.

Las imágenes difundidas por los medios locales muestran a tres hombres armados, dos de ellos con pistolas y un tercero con un arma larga, disparando desde las inmediaciones de la iglesia. Uno de los testigos aseguró que el tiroteo se prolongó durante unos cinco minutos.

En el momento del atentado había numerosas personas dentro del templo y en sus alrededores. Los disparos provocaron escenas de pánico entre los asistentes, mientras los servicios de emergencia trasladaban a los heridos a distintos centros sanitarios.

Las fuerzas de seguridad desplegaron un amplio dispositivo en la zona e iniciaron una operación para localizar a los responsables. El ministro del Interior, Mazen al-Faraya, atribuyó el atentado a un grupo de extremistas, aunque no identificó a ninguna organización concreta.

Por el momento, las autoridades jordanas no han confirmado públicamente la autoría del ataque ni los motivos que llevaron a los agresores a actuar contra la iglesia.

El rey Abdalá II promete perseguir a los responsables

El rey Abdalá II condenó el atentado y aseguró que sus autores recibirán la respuesta más contundente de las autoridades jordanas.

«La sangre de los jordanos es preciosa y golpearemos con puño de hierro a cualquiera que se atreva a amenazar a nuestro país», afirmó el monarca, quien insistió en que los responsables no conseguirán quebrar la unidad nacional.

El ministro del Interior también condenó la matanza durante su comparecencia pública y aseguró que el país no permitirá que el terrorismo y el extremismo alteren la convivencia entre sus ciudadanos.

Las autoridades han reforzado las medidas de seguridad mientras continúa la investigación. El Gobierno jordano ha decretado tres días de luto por las víctimas.

El atentado ha conmocionado a Jordania, un país de mayoría musulmana suní que cuenta con comunidades cristianas de larga tradición histórica. Aunque los ataques contra iglesias son poco frecuentes, la provincia de Karak ya sufrió en diciembre de 2016 una serie de atentados terroristas que dejaron diez muertos, entre ellos varios agentes de seguridad.

El Patriarcado de Jerusalén y Ayuda a la Iglesia Necesitada condenan la matanza

El Patriarcado Greco-Ortodoxo de Jerusalén, al que pertenece la comunidad atacada, expresó su condena por el atentado y trasladó sus condolencias a las familias de los fallecidos y a todo el pueblo jordano.

En su comunicado, el Patriarcado manifestó su confianza en que las fuerzas de seguridad consigan detener a los responsables y aseguró que este crimen no logrará destruir la unidad de la sociedad jordana.

También pidió a los fieles que permanezcan firmes en la oración durante estos momentos de dolor y recordó la importancia de preservar la convivencia entre cristianos y musulmanes.

Por su parte, la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada expresó su «profunda tristeza» por el ataque y manifestó su solidaridad con los cristianos de Jordania, especialmente con la comunidad greco-ortodoxa, las víctimas y sus familias.

La organización señaló que se encuentra en contacto con la Iglesia local para conocer las circunstancias del atentado y recordó que las comunidades cristianas forman parte esencial del patrimonio religioso y cultural del país.

En su mensaje, pidió por el eterno descanso de los fallecidos, la recuperación de los heridos y el consuelo de sus familiares, al tiempo que invitó a rezar por la paz en Oriente Medio.

La matanza ha golpeado a una de las comunidades cristianas históricas de Jordania, cuyos fieles se encontraban reunidos para despedir a un difunto cuando fueron atacados. Siete personas perdieron la vida en un lugar de culto, durante una ceremonia religiosa, mientras las autoridades continúan buscando a los responsables de un atentado que ha vuelto a poner de manifiesto la vulnerabilidad de las comunidades cristianas de Oriente Medio.

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