De Dick Durbin a Michael Sacks: Cupich reconocerá a un donante de fondos abortistas en una gala para futuros sacerdotes

De Dick Durbin a Michael Sacks: Cupich reconocerá a un donante de fondos abortistas en una gala para futuros sacerdotes

El cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago, participará el próximo 29 de octubre en una gala en la que la archidiócesis concederá el premio Nostra Aetate al empresario Michael J. Sacks, presidente y director ejecutivo de GCM Grosvenor, quien ha destinado 600.000 dólares a financiar iniciativas destinadas a facilitar el acceso al aborto en Illinois.

El reconocimiento tendrá lugar durante la gala anual Seminary Salutes Rerum Novarum, organizada por el Seminario de Mundelein, perteneciente a la Universidad de Saint Mary of the Lake, con el objetivo de recaudar fondos para la formación de futuros sacerdotes. Según el programa oficial del encuentro, Cupich y el rector del seminario, John Kartje, encabezarán la ceremonia, que se celebrará en las instalaciones del sindicato IBEW Local 134, en Chicago.

Un empresario que financia el acceso al aborto

Michael J. Sacks es un multimillonario estadounidense con una destacada trayectoria en el sector financiero y estrechos vínculos con el Partido Demócrata. Además de dirigir GCM Grosvenor, ha participado en numerosas iniciativas empresariales, políticas y filantrópicas en Chicago.

El pasado 29 de septiembre, Crain’s Chicago Business informó de que Sacks había aportado 600.000 dólares a una iniciativa destinada a reforzar la infraestructura de acceso al aborto en Illinois y compensar los recortes federales a la financiación de los denominados servicios de salud reproductiva.

Entre las organizaciones beneficiarias de estas iniciativas se encuentran Planned Parenthood of Illinois y Chicago Abortion Fund, entidades dedicadas a facilitar el acceso al aborto. El Prairie State Access Fund, impulsado con la participación del Michael Reese Health Trust, anunció en marzo de este año la distribución de su primer millón de dólares en subvenciones.

Pese a estos antecedentes, Sacks figura entre los homenajeados con el premio Nostra Aetate de la Archidiócesis de Chicago, una distinción que se entregará durante una velada destinada precisamente a apoyar la formación de los futuros sacerdotes de la diócesis.

Las directrices de los obispos estadounidenses

La decisión de la archidiócesis vuelve a poner sobre la mesa las directrices aprobadas por la Conferencia Episcopal de Estados Unidos en 2004 sobre los reconocimientos concedidos por instituciones católicas.

En el documento Católicos en la vida política, los obispos establecieron que «la comunidad católica y las instituciones católicas no deben honrar a aquellos que toman acciones que desafían nuestros principios morales básicos», ni concederles premios o distinciones que puedan interpretarse como un respaldo a sus actuaciones.

La enseñanza de la Iglesia sobre el aborto es inequívoca. El Catecismo de la Iglesia Católica, en su número 2271, recuerda que «desde el siglo primero, la Iglesia ha afirmado la malicia moral de todo aborto provocado» y que esta enseñanza «no ha cambiado; permanece invariable».

El precedente de Dick Durbin

La concesión del premio a Sacks se produce poco más de un año después de otra controversia protagonizada por el cardenal Cupich, cuando la Archidiócesis de Chicago anunció su intención de distinguir al senador demócrata Dick Durbin por su labor en favor de los inmigrantes, pese a su prolongado historial de apoyo al aborto.

La decisión provocó una oleada de críticas entre los obispos estadounidenses. Thomas Paprocki, obispo de Springfield, en cuya diócesis Durbin tenía prohibido recibir la comunión, cuestionó públicamente el reconocimiento. A sus críticas se sumaron los arzobispos y obispos Salvatore Cordileone, James Conley y David Ricken, quienes pidieron a Cupich que reconsiderara su decisión.

El arzobispo de Chicago, sin embargo, defendió el homenaje al senador y sostuvo que su trayectoria debía valorarse también por su trabajo en favor de los inmigrantes. La polémica volvió a poner de relieve la estrecha relación entre Cupich y Durbin, mantenida durante años en el ámbito político e institucional de Illinois.

Finalmente, Durbin renunció al premio ante la controversia suscitada. El episodio llegó también al Vaticano, donde León XIV fue consultado por la prensa sobre el reconocimiento. El Pontífice señaló que debía considerarse el conjunto de la trayectoria de un político y recordó que la defensa de la vida comprende también otras cuestiones, como la pena de muerte y el trato a los inmigrantes.

Ahora, un año después de esta polémica, la archidiócesis vuelve a conceder un reconocimiento a una figura vinculada a la promoción del aborto, esta vez durante una gala destinada a financiar la formación de futuros sacerdotes.

Los vínculos políticos de Michael Sacks

Sacks mantiene también una prolongada relación con destacadas figuras del Partido Demócrata estadounidense. Forma parte del entorno político del expresidente Barack Obama y ha estado vinculado a la Obama Foundation desde sus comienzos.

En 2012, junto con su esposa, participó en la recaudación de más de 200.000 dólares para la campaña de reelección de Obama. También presidió la Convención Nacional Demócrata celebrada en Chicago en 2024 y formó parte del consejo económico del entonces alcalde Rahm Emanuel entre 2011 y 2019.

Su relación con el entorno del cardenal Cupich se remonta al menos a 2016, cuando viajó a Roma como integrante de una delegación de Chicago que asistió a la ceremonia en la que el papa Francisco elevó a Cupich al cardenalato.

Diez años después de aquel encuentro, Sacks recibirá un reconocimiento de la Archidiócesis de Chicago durante una gala dedicada a financiar la formación sacerdotal, pese a su aportación económica a iniciativas que facilitan el aborto.

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