«Hunky Jesus», un documental blasfemo que sexualiza a Jesucristo y se burla de la fe católica

«Hunky Jesus», un documental blasfemo que sexualiza a Jesucristo y se burla de la fe católica

Un concurso para elegir al Jesucristo «más sexy», hombres disfrazados de religiosas y espectáculos de cabaré que utilizan la Pasión de Cristo como objeto de burla. Este es el contenido de Hunky Jesus, un documental de la directora estadounidense Jennifer M. Kroot que convierte en producto cinematográfico las representaciones blasfemas de las Sisters of Perpetual Indulgence, un colectivo activista que lleva décadas utilizando los símbolos de la Iglesia católica para sus espectáculos de provocación.

La película acaba de exhibirse en Ginebra, donde su programación provocó protestas de católicos que exigieron su retirada y solicitaron rezar públicamente el Rosario en reparación por las ofensas a Jesucristo. Pese a la controversia, el documental continuará su recorrido internacional y será presentado en noviembre en el festival de cine LGBTQIA+ Chéries-Chéris de París.

La Resurrección de Cristo convertida en un espectáculo de burlas

El documental recoge la celebración que las Sisters of Perpetual Indulgence organizan cada Domingo de Resurrección en San Francisco, Estados Unidos. Mientras millones de cristianos celebran la Pascua, el colectivo organiza un espectáculo en el que la figura de Jesucristo es utilizada para actuaciones sexualizadas, parodias religiosas y números de cabaré.

Uno de los actos centrales es el concurso Hunky Jesus, en el que los participantes compiten por representar al Jesús «más sexy». Para ello utilizan coronas de espinas, cruces y otros elementos vinculados a la Pasión de Cristo, combinados con disfraces provocativos y actuaciones de contenido sexual.

La película, de aproximadamente 85 minutos, se centra especialmente en la celebración de 2023 y presenta el espectáculo junto con entrevistas a integrantes del colectivo y testimonios sobre su trayectoria.

El carácter blasfemo de las representaciones no es una interpretación exclusiva de quienes han denunciado la película. La propia presentación del festival suizo Everybody’s Perfect anunciaba el documental destacando sus «números de cabaré blasfemos».

Lejos de examinar críticamente estas representaciones, la película las presenta como una expresión de creatividad y reivindicación social. La parodia de Jesucristo y de la vida religiosa queda así revestida de celebración cultural, mientras la ofensa que supone para los católicos pasa a un segundo plano.

La producción convierte la imagen de Cristo crucificado y resucitado en un recurso para el entretenimiento y la provocación sexual. La celebración de la Pascua, centro de la fe cristiana, pasa a ser el escenario de un espectáculo construido sobre la burla de sus símbolos más sagrados.

Falsas religiosas y décadas de ataques a los símbolos católicos

Los protagonistas del documental son las Sisters of Perpetual Indulgence, una organización fundada en San Francisco en 1979 cuyos integrantes utilizan versiones caricaturizadas de los hábitos de las religiosas católicas, maquillaje teatral y nombres que parodian la vida conventual.

El colectivo se presenta como una organización de activismo LGBT y desarrolla también actividades benéficas. Sin embargo, sus actuaciones públicas han incluido durante décadas representaciones blasfemas de Jesucristo, la Virgen María, los papas y las religiosas consagradas.

Entre sus antecedentes figura una actuación presentada como un exorcismo del papa Juan Pablo II en 1987.

El hábito religioso, signo de una vida consagrada a Dios, se convierte en sus actuaciones en un disfraz de cabaré. Los nombres conventuales, las imágenes sagradas y las referencias a la liturgia son utilizados para construir parodias que desfiguran elementos centrales de la fe católica. El colectivo presenta estas actuaciones como humor y reivindicación, pero su contenido constituye una burla pública de aquello que los católicos veneran.

La provocación religiosa no es, por tanto, un elemento accidental de sus espectáculos, sino uno de sus rasgos más reconocibles. Las controversias protagonizadas por la organización tampoco son nuevas: sus representaciones han suscitado reiteradas protestas de católicos que denuncian la ridiculización de las personas consagradas y la utilización ofensiva de los símbolos cristianos.

Los obispos estadounidenses ya denunciaron las burlas del colectivo

En junio de 2023, las Sisters of Perpetual Indulgence protagonizaron una importante polémica cuando el equipo de béisbol Los Angeles Dodgers decidió homenajear a una sección del grupo durante una celebración del Orgullo LGBT.

La decisión provocó el rechazo de numerosos fieles y de varios obispos estadounidenses, que denunciaron las burlas a Jesucristo, la Virgen María y las religiosas.

El arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, se pronunció contra el reconocimiento público al colectivo. También lo hicieron otros prelados, entre ellos Timothy Broglio, presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.

Ante la controversia, los Dodgers retiraron inicialmente la invitación, aunque posteriormente rectificaron y mantuvieron el homenaje.

Los obispos estadounidenses convocaron entonces una jornada de oración y reparación coincidiendo con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.

Aquella reacción episcopal dejó constancia del rechazo que las representaciones del grupo suscitan entre los católicos. La polémica no se limitaba a los disfraces o al carácter provocador de sus actuaciones, sino a la utilización de imágenes sagradas y de la vida religiosa como instrumentos de burla pública, ahora difundidos también mediante un documental que presenta favorablemente la trayectoria de sus protagonistas.

En Ginebra se permitió la película, pero se rechazó una concentración para rezar el Rosario

La exhibición de Hunky Jesus en el festival Everybody’s Perfect, celebrado en Ginebra del 9 al 18 de octubre, ha provocado una nueva controversia.

La película fue programada para los días 10, 14 y 17 de octubre en los Cines del Grütli. Ante su inclusión, la asociación católica Civitas Suiza solicitó que fuera retirada por considerar que constituía una grave ofensa contra Jesucristo y las convicciones religiosas de los fieles.

Los organizadores rechazaron la petición y mantuvieron las proyecciones.

Posteriormente, Civitas solicitó autorización para organizar una concentración frente al cine y rezar públicamente el Rosario como acto de reparación por las blasfemias representadas en el documental.

Sin embargo, las autoridades cantonales denegaron el permiso, invocando las restricciones establecidas para las manifestaciones religiosas en el espacio público ginebrino.

El resultado fue una llamativa contradicción: la proyección de una película que presenta a Jesucristo como objeto de parodia sexual siguió adelante, mientras los católicos que pretendían reunirse para rezar el Rosario en reparación no obtuvieron autorización para hacerlo. La libertad artística invocada para defender el documental contrastó así con las restricciones aplicadas a una manifestación pública de oración.

La controversia resulta especialmente significativa porque los propios organizadores del festival habían descrito las actuaciones como blasfemas. Pese a ello, defendieron su exhibición como una manifestación de libertad artística, mientras que la iniciativa de los católicos para expresar públicamente su rechazo quedó impedida por una decisión administrativa.

El presidente de Civitas Suiza, Alain Späth, anunció su intención de recurrir la prohibición y planteó la posibilidad de presentar una denuncia penal por ofensa a las convicciones religiosas.

Por su parte, los responsables del festival defendieron la proyección de la película apelando a la libertad de expresión artística y rechazaron las acusaciones formuladas por la asociación católica.

La película llegará a París pese a las protestas

La controversia de Ginebra no ha interrumpido la difusión internacional de Hunky Jesus.

El documental ha sido seleccionado para la 32.ª edición del festival Chéries-Chéris, que se celebrará en París del 14 al 24 de noviembre y está dedicado al cine de temática LGBTQIA+.

La película también ha formado parte de la programación del festival BFI Flare de Londres.

Su selección en festivales internacionales no solo amplía la difusión de las actuaciones de las Sisters of Perpetual Indulgence, sino que les proporciona un escaparate cultural. Las parodias de la Pasión, la sexualización de la figura de Cristo y la caricatura de las religiosas consagradas dejan de ser un espectáculo local de activismo para presentarse ante nuevos públicos como una propuesta cinematográfica digna de celebración.

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