El cirujano de León XIV habla sobre su viaje a América: «No hay motivos médicos que lo impidan»

Stefano Margaritora, que operó al Papa de un adenocarcinoma pulmonar en el Gemelli, describe la intervención como rutinaria y calcula diez días más para la recuperación completa

El cirujano de León XIV habla sobre su viaje a América: «No hay motivos médicos que lo impidan»

El profesor Stefano Margaritora, catedrático de Cirugía Torácica en la Universidad Católica del Sagrado Corazón y director de la Unidad Operativa Compleja de Cirugía Torácica de la Fundación Policlínico Universitario Agostino Gemelli, ha hablado por primera vez de la operación del Papa en una entrevista firmada por Andrea Tornielli y publicada este sábado por Vatican News. La conversación coincide con el alta hospitalaria de León XIV, que según los medios vaticanos regresó al Vaticano en la tarde del 17 de octubre y tiene previsto rezar el Ángelus del domingo desde la ventana de su estudio.

Preguntado por la gira latinoamericana, el cirujano fue claro: a su juicio, desde el punto de vista médico, «no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar» un viaje largo y con desplazamientos en avión como el programado para noviembre. Se trata, en todo caso, de una valoración clínica, no de una confirmación oficial del programa por parte de la Santa Sede.

Un hallazgo fortuito

Margaritora explicó que el tumor se detectó por pura casualidad. Durante unas pruebas rutinarias del abdomen apareció una pequeña mancha en las bases pulmonares, una zona que suele quedar visible en ese tipo de exploraciones por la forma del diafragma. Según el especialista, si la lesión hubiera estado algo más arriba, no se habría visto. El Papa no presentaba ningún síntoma respiratorio y se encontraba bien.

A partir de este caso, el cirujano insistió en la importancia de la prevención y defendió que las personas de riesgo se sometan periódicamente a controles para detectar tumores pulmonares, como ya ocurre con los programas de cribado de mama o colon, ya que este tipo de cáncer no suele dar síntomas en sus fases iniciales.

Una operación «rutinaria»

El médico rehusó atribuirse «gestas heroicas». La intervención consistió en extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho, el procedimiento habitual ante un tumor de cierto tamaño, y transcurrió sin complicaciones. En el momento del alta, los análisis de sangre del Papa eran normales, la función cardíaca estaba en orden y la reexpansión del pulmón seguía los plazos previstos.

Sobre la convalecencia, Margaritora estimó que un paciente necesita alrededor de dos semanas para recuperarse por completo tras una operación así. Como ya había transcurrido casi una semana, calcula que León XIV estará plenamente restablecido en unos diez días más.

«Un paciente ideal»

En el plano personal, el cirujano reconoció que operar a un Papa le produjo una emoción difícil de describir, más aún porque, hasta donde él sabe, es la primera vez en la historia moderna que un Pontífice se somete a una intervención por un tumor maligno. Por eso, admitió, «una intervención rutinaria no puede considerarse humanamente rutinaria».

Relató también que, cuando el Papa entró en el quirófano, le presentó al equipo con un «Santo Padre, este es nuestro dream team», y que León XIV respondió con una sonrisa. Lo definió como un paciente ideal: tranquilo, con muy pocas quejas pese al dolor y siempre dispuesto a hacer algo más de lo que se le pedía en la fisioterapia. Al segundo día de la operación, contó, el equipo lo sorprendió colocando él mismo las sillas de la capilla; cuando le dijeron que se ocuparían ellos, contestó: «No importa, puedo hacerlo, lo hago».

Margaritora cerró la entrevista con un agradecimiento a todo el personal del Gemelli, desde enfermeros y técnicos hasta fisioterapeutas, así como a la dirección del hospital y a la rectora de la Universidad Católica.

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