De 46.000 a 168.000 católicos: el obispo Varden describe la «primavera» de la fe en la Noruega luterana

El obispo trapense, que predicó los ejercicios de Cuaresma a León XIV, constata el crecimiento de la Iglesia en un país donde casi la mitad de la población no cree en Dios

De 46.000 a 168.000 católicos: el obispo Varden describe la «primavera» de la fe en la Noruega luterana
El obispo prelado de Trondheim, Erik Varden.

El obispo prelado de Trondheim, Erik Varden, asegura que Noruega vive una «primavera» católica y que la Iglesia, durante largo tiempo marginal, debe asumir ahora «su papel en el corazón de la sociedad». Lo afirma en una entrevista con Aleteia, mientras los católicos registrados en el país se han más que triplicado desde 2009.

Varden es monje cisterciense de la Estricta Observancia y está al frente de la prelatura de Trondheim desde 2019. Habla de «muchas gracias y muchos desafíos» y advierte de que esta primavera «trae también muchas responsabilidades». «Vemos realmente la gracia en acción. Muchas personas buscan la verdad, la comunión y la vida verdadera con diligencia, seriedad y sinceridad», afirma.

A su juicio, el catolicismo permaneció mucho tiempo como una parte muy marginal de la sociedad y solo regresó modestamente a Noruega en el siglo XIX, pero hoy «ya no es tan marginal». «Ahora debe asumir su papel en el corazón de la sociedad para ayudar a formarla, guiarla y sostenerla», sostiene.

Un crecimiento que triplica las cifras

Los datos acompañan ese diagnóstico. Religion Watch, publicación del Institute for Studies of Religion de la Universidad de Baylor, resumió en enero un reportaje de Pierre Jova en el semanario francés La Vie. Según ese texto, los católicos registrados pasaron de unos 46.000 en 2009 a 168.000 en 2025, en torno al 3 % de la población. La cifra real podría situarse entre 250.000 y 300.000, porque muchos inmigrantes no llegan a inscribirse. Eso haría del catolicismo la segunda religión del país, por detrás de la Iglesia luterana (62 %) y por delante del islam (3,5 %).

La inmigración es el principal cauce de ese crecimiento, pero no el único. El reportaje recoge que algunos luteranos practicantes se han sentido atraídos por la estabilidad doctrinal, la liturgia y la tradición histórica del catolicismo. Entre los conversos recientes figuran varones de 15 a 35 años, muchos sin formación religiosa previa, que descubrieron la fe a través de voces norteamericanas en YouTube como Jordan Peterson o el obispo Robert Barron.

El trasfondo es el de una de las sociedades más secularizadas de Europa: según una encuesta de 2020 citada en el texto, el 48 % de los noruegos no cree en Dios. Varden dijo a La Vie que en Noruega «apenas queda nada por secularizar». Lo calificó de enorme pérdida cultural y religiosa, pero también de ocasión para anunciar el Evangelio «por primera vez», porque la población ha olvidado en qué consiste.

Católicos de 130 países

El obispo recuerda que la comunidad católica noruega está formada sobre todo por inmigrantes. «En Trondheim tenemos católicos de 130 países diferentes», explica. Esa diversidad, añade, ayuda a no tratar la identidad nacional como algo absoluto ni a imaginar una forma «específicamente noruega» de catolicismo que deba servir de norma. Invita, en cambio, a vivirlo «en el sentido original, etimológico, de la palabra: como una comunión universal».

Del despertar por la música a la Curia romana

En la entrevista, Varden repasa también su itinerario. Nació en 1974 en una familia cristiana poco practicante y se alejó de la fe en la adolescencia, hasta que a los 14 o 15 años comenzó un despertar interior. Una «extraña iluminación» a través de la música le dio la certeza de una presencia «con un nombre», y esa búsqueda lo llevó a la Biblia, a Cristo y a la Iglesia. Se hizo católico en 1993 e ingresó en 2002 en la abadía trapense inglesa de Mount Saint Bernard, que después dirigió como abad.

En febrero, el obispo noruego predicó los ejercicios espirituales de Cuaresma a León XIV y a la Curia romana en la Capilla Paulina, bajo el lema «Iluminados por una gloria oculta». Esas meditaciones se han publicado en francés en Illuminés d’une gloire cachée (Artège). A la vez ha salido Introduction à la vie cachée (Fayard), una conversación con Nicolas Diat a partir del discurso de Benedicto XVI en el Collège des Bernardins en 2008. Varden defiende en la entrevista que la acción pública requiere «un fundamento de reflexión y arraigo interior», para que las palabras expresen algo verdadero y no sean mera palabrería.

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