El cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Múnich y Frisinga, ha vuelto a defender el Camino Sinodal alemán y ha sostenido que cada Iglesia particular debe encontrar su propio camino en comunión con las demás. Al mismo tiempo, ha rechazado que la futura Conferencia Sinodal alemana pueda constituirse como una instancia de supervisión sobre las diócesis.
Las declaraciones aparecen en una entrevista publicada por Katholisch.de con motivo de los 30 años de su consagración episcopal. Marx fue uno de los impulsores del Camino Sinodal cuando presidía la Conferencia Episcopal Alemana y considera, siete años después de su puesta en marcha, que la decisión fue acertada.
«Cada Iglesia particular debe encontrar su camino»
Al abordar las relaciones entre las Iglesias particulares y Roma, Marx afirmó que «la Iglesia no está construida como una pirámide con la Curia de Roma en la cúspide», sino que está constituida por Iglesias particulares que forman conjuntamente la Iglesia universal.
«El Papa es el garante de que todo permanezca unido, el fundamento de la unidad», explicó. A partir de esta concepción, añadió que «cada Iglesia particular debe encontrar su camino, naturalmente en conexión con las demás».
Marx vinculó nuevamente el origen del Camino Sinodal con la publicación en 2018 del estudio MHG sobre los abusos sexuales en Alemania. El cardenal presidía entonces la Conferencia Episcopal y participó, junto con el Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK), en la puesta en marcha del proceso.
Preguntado si mantiene que fue acertado emprender ese camino, respondió: «Sin ninguna duda».
Las declaraciones se producen pocos días después del congreso «El obispo sinodal», celebrado en Múnich con motivo del aniversario episcopal de Marx. Durante el encuentro se abordaron cuestiones como la autoridad episcopal, las estructuras de participación y la «cultura democrática» en la Iglesia. El propio cardenal intervino con una conferencia titulada «Sinodalidad como programa para el futuro».
Ni «lista de exigencias a Roma» ni control sobre las diócesis
Marx considera que el proceso alemán no debería reducirse a trasladar reivindicaciones a la Santa Sede.
«El Camino Sinodal, desde mi punto de vista, no puede terminar enviando una lista de exigencias a Roma», afirmó. «Quiero que también nosotros, aquí en Alemania, como Iglesia, digamos: ¿qué queremos ser aquí? ¿Qué queremos prometer a las personas? ¿Cuál es nuestra misión?».
El cardenal situó el centro de la sinodalidad en las Iglesias particulares. «El lugar central de la Iglesia sinodal es para mí la diócesis, la Iglesia local, y no un nivel nacional», señaló.
Esta distinción alcanza también a la futura Conferencia Sinodal alemana, cuya configuración ha sido objeto de conversaciones entre el episcopado alemán y la Santa Sede. Marx considera necesario un espacio nacional común, pero descarta que pueda ejercer una función de control sobre los obispos.
«No necesitamos una Conferencia Sinodal como una especie de supervisión superior sobre todas las diócesis», afirmó. A su juicio, la estructura debería funcionar como un «espacio común de resonancia» para recoger lo que sucede en las Iglesias locales y representar a la Iglesia en Alemania.
La cuestión de las competencias de las nuevas estructuras alemanas ha sido uno de los asuntos tratados durante los últimos años entre Roma y el episcopado alemán. La Santa Sede señaló en 2022 que el Camino Sinodal carecía de potestad para obligar a los obispos y fieles a asumir nuevas formas de gobierno o nuevos planteamientos doctrinales y morales, mientras las conversaciones posteriores se han centrado, entre otros asuntos, en la configuración de los futuros organismos sinodales.
Lea también: El Camino Sinodal alemán y las últimas noticias sobre la Iglesia en Alemania
«Él es León, no Francisco ni Reinhard Marx»
Marx también se refirió a León XIV y a la manera en que entiende el ejercicio del ministerio petrino. Preguntado por posibles ámbitos en los que esperaría una posición más decidida del Pontífice, respondió: «¡Creo que lo está haciendo completamente bien! Él es León, no Francisco ni Reinhard Marx».
El arzobispo de Múnich describió al Papa como «una persona que escucha mucho» y relacionó su valoración del pontificado con su concepción de la sinodalidad.
«El Papa no es el gobernante autocrático de la Iglesia, sino precisamente el fundamento de la unidad», afirmó. Según Marx, en una Iglesia sinodal corresponde al Pontífice procurar que muchos «puedan recorrer juntos el camino de la Iglesia».
El cardenal considera que esta cuestión constituye «una gran preocupación» para León XIV y señaló que para llevarla adelante «hace falta ciertamente paciencia». Del Pontífice destacó, finalmente, la «noble y gran serenidad» que percibe en él.