Marx abre un congreso que propone «renovar sinodalmente» el ministerio episcopal y aumentar la «cultura democrática» en la Iglesia

Marx abre un congreso que propone «renovar sinodalmente» el ministerio episcopal y aumentar la «cultura democrática» en la Iglesia

La Academia Católica de Baviera y la archidiócesis de Múnich y Frisinga han inaugurado este viernes 18 de septiembre en Múnich un congreso de dos días dedicado a replantear el ejercicio del ministerio episcopal desde la sinodalidad. El encuentro, titulado Der synodale Bischof —«El obispo sinodal»—, se celebra con motivo del 30.º aniversario de la consagración episcopal del cardenal Reinhard Marx y tendrá esta tarde uno de sus momentos centrales con una intervención del propio purpurado sobre la «sinodalidad como programa para el futuro».

La presentación oficial plantea abiertamente que «una Iglesia sinodal necesita un obispo sinodal» y sostiene que el ministerio episcopal «cambiará» cuando quede integrado de manera vinculante, tanto dentro de las diócesis como más allá de ellas, en estructuras de participación. Los organizadores hablan además de un «claro aumento de la cultura democrática», aunque precisan que no se trataría de introducir votaciones parlamentarias, «mucho menos sobre cuestiones de fe».

Repensar la potestas del obispo

El congreso no se limita a una reflexión genérica sobre estilos pastorales. Las preguntas planteadas por sus organizadores entran directamente en el ejercicio de la autoridad episcopal: cómo situar la potestas del obispo en una «relación constructiva» con la dignidad y los derechos de todos los bautizados, qué modelos permitirían una «reformulación sinodal de la autoridad episcopal», qué tendría que modificarse para alcanzarla y qué transformaciones pueden introducirse ya dentro de las posibilidades existentes.

Una primera parte del programa examina la cuestión desde la tradición y los orígenes del episcopado. Thomas Söding, profesor en Bochum, aborda las líneas bíblicas del poder de gobierno y el «potencial innovador» de la teología neotestamentaria de los ministerios, mientras Christian Hornung estudia cómo y por qué el ministerio episcopal adquirió sus primeras formas.

Otro de los bloques busca determinar qué elementos constituyen lo esencial del episcopado y qué funciones deberían mantenerse incluso bajo un «perfil modificado». El propio programa introduce una comparación con las comunidades protestantes y pregunta qué respuestas dieron a esas cuestiones «cuando reformaron el ministerio».

Michael Seewald, profesor de Teología Dogmática en Múnich, interviene sobre el lugar del obispo diocesano dentro del «entramado sinodal», mientras la teóloga protestante Friederike Nüssel analiza la reconstitución y comprensión del ministerio episcopal durante la Reforma.

Marx: «Sinodalidad como programa para el futuro»

La parte dedicada expresamente a la «innovación» parte de una pregunta directa: «¿Qué hacer diferente en el futuro?». Los organizadores sostienen que, tras la conclusión del Sínodo sobre la sinodalidad y del Camino Sinodal alemán, la Iglesia católica pretende «implementar permanentemente nuevas estructuras sinodales» y plantean qué «nuevos contornos» deberían derivarse de ello para el ministerio episcopal.

El programa formula incluso las preguntas de qué significa «convertirse en un obispo sinodal» y qué supone «ser un obispo sinodal». El panel debatirá distintas ideas y propuestas para el desarrollo del ministerio episcopal.

Marx intervendrá a las 19:30 con la ponencia «Sinodalidad como programa para el futuro». En el debate participan también Charlotte Kreuter-Kirchhof, profesora de la Universidad de Düsseldorf y miembro del Consejo para la Economía del Vaticano, y Annette Schavan, antigua ministra federal de Educación y exembajadora de Alemania ante la Santa Sede.

La elección del asunto está directamente vinculada al aniversario episcopal del cardenal. La Academia Católica de Baviera ha organizado las jornadas con motivo de sus tres décadas como obispo y ha escogido para celebrarlas precisamente una reflexión sobre cómo podría modificarse el ejercicio de la autoridad episcopal dentro de estructuras sinodales.

Del Camino Sinodal a nuevas estructuras permanentes

La segunda jornada ampliará la discusión desde una perspectiva supradiocesana. El programa propone confrontar las reflexiones surgidas en Múnich con la experiencia de una diócesis de otro país, con la Conferencia Episcopal Alemana y con el Camino Sinodal.

Entre los participantes figuran el obispo de Amberes, Johan Bonny; el sociólogo y filósofo social Hans Joas; y Frank Ronge, organizador del Camino Sinodal por parte de la Conferencia Episcopal Alemana y del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK).

La última parte del encuentro pretende extraer consecuencias pastorales y eclesiológicas concretas. Entre las preguntas formuladas aparece expresamente «¿cómo debería compartirse el liderazgo?». Un grupo formado por responsables pastorales de Múnich, de la Conferencia Episcopal Alemana y del Consejo Diocesano de los Católicos expondrá las conclusiones, los avances y las cuestiones abiertas surgidas durante las jornadas.

De Wels a Múnich

El congreso comienza apenas un día después de concluir en Wels (Austria) el simposio europeo Shaping Synodality in Europe: From Vision to Roadmap, que reunió del 14 al 17 de septiembre a representantes eclesiales de 31 países para abordar la aplicación práctica de la sinodalidad. Entre los asuntos tratados estuvieron precisamente las estructuras, los ministerios y los procesos de toma de decisiones en la Iglesia.

Durante el encuentro austríaco, la canonista Myriam Wijlens, consultora de la Secretaría General del Sínodo, sostuvo que los obispos diocesanos y las conferencias episcopales no necesitan «esperar a Roma» para utilizar los márgenes que ya ofrece el Derecho canónico. Wijlens señaló que corresponde ahora aprovechar esos espacios durante la fase de aplicación del Sínodo.

Múnich retoma ahora algunas de esas mismas cuestiones, pero concentrándolas específicamente en el ministerio episcopal: desde el ejercicio de la potestas y la integración del obispo en estructuras participativas hasta la posibilidad de compartir el liderazgo y establecer de manera permanente nuevas formas de funcionamiento sinodal. El propio programa del congreso formula la pregunta que recorrerá las dos jornadas: qué significa, en la práctica, «convertirse en un obispo sinodal» y «ser un obispo sinodal».

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