España registra un nuevo indicador del avance de la secularización. El 17,1% de los españoles se declara ateo, frente al 15,9% que se define como católico practicante, según el Barómetro de septiembre de 2026 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). La encuesta, realizada sobre una muestra de 4.042 personas, sitúa así a los ateos 1,2 puntos por encima de los católicos practicantes.
El dato, sin embargo, no significa que los ateos sean más numerosos que los católicos en España. Otro 38,5% se define como católico no practicante, por lo que practicantes y no practicantes suman el 54,4% de los encuestados. A ellos se añaden un 3,2% de creyentes de otras religiones, mientras los agnósticos representan el 12,2% y los indiferentes o no creyentes, el 11,3%.
El 17,1% se declara ateo y el 15,9% católico practicante
La clasificación procede de una pregunta de autodefinición. El CIS pregunta directamente al entrevistado si se considera «católico/a practicante, católico/a no practicante, creyente de otra religión, agnóstico/a, indiferente o no creyente, o ateo/a». No establece, por tanto, un criterio previo de asistencia a Misa para decidir quién pertenece a la categoría de católico practicante.
La distribución completa deja ver la magnitud de la distancia entre identidad católica y práctica religiosa. De los 4.042 entrevistados, 642 se declararon católicos practicantes y 1.556 católicos no practicantes, frente a 692 ateos, 495 agnósticos, 458 indiferentes o no creyentes y 129 creyentes de otras religiones.
El barómetro ofrece también una marcada diferencia según la autoubicación ideológica. Entre quienes se sitúan en el extremo izquierdo de la escala, el 28,6% se declara ateo y el 8% católico practicante. En el extremo derecho, los porcentajes son del 9,9% y del 47,6%, respectivamente.
Más de la mitad de los creyentes no va nunca o casi nunca a Misa
El CIS pregunta posteriormente a quienes se han definido como católicos o creyentes de otra religión por su asistencia a Misa u otros oficios religiosos, excluyendo bodas, comuniones, funerales y otras ceremonias de carácter social. Sobre ese grupo de 2.327 personas, el 26,2% responde que nunca acude y otro 26,4% que lo hace casi nunca. El 23,6% asiste varias veces al año y el 8,8%, dos o tres veces al mes. Solo un 10,4% dice acudir todos los domingos y festivos y un 3,8%, varias veces por semana.
El desglose por identificación religiosa resulta especialmente significativo. Entre quienes se autodefinen como católicos practicantes, el 33,4% afirma acudir todos los domingos y festivos y el 10,3% varias veces por semana. Otro 22,9% lo hace dos o tres veces al mes y un 23,7%, varias veces al año. Incluso dentro de este grupo, un 3,6% reconoce no acudir nunca y un 5% casi nunca.
Entre los católicos no practicantes, por el contrario, el 34,8% no asiste nunca y el 35,8% casi nunca. Apenas el 1% afirma acudir todos los domingos y festivos.
Los católicos practicantes tienen un perfil más envejecido
La edad muestra otra diferencia considerable entre los distintos grupos. Los mayores de 75 años constituyen el 27% de todos los encuestados que se declaran católicos practicantes, pese a representar el 13,5% de la muestra total. Entre los ateos, ese grupo de edad supone únicamente el 5,6%.
La relación se invierte entre los más jóvenes. Las personas de 18 a 24 años representan el 7% del conjunto de católicos practicantes y el 12,5% del conjunto de ateos. Entre los 25 y 34 años, los porcentajes son del 7,4% y del 16,4%, respectivamente.
El nuevo barómetro dibuja, por tanto, una España en la que la identidad católica continúa siendo mayoritaria, pero con una brecha considerable entre pertenencia y práctica.