Representantes de dieciocho iglesias miembros de la Comunidad de Trabajo de Iglesias Cristianas en Alemania (ACK) firmaron el martes 15 de septiembre en Berlín la versión revisada de la Charta Oecumenica, el documento de referencia para la colaboración entre las confesiones cristianas en Europa. La firma tuvo lugar durante un oficio solemne en la Französische Friedrichstadtkirche, la iglesia de la comunidad hugonote de la Gendarmenmarkt, según informa Katholisch.de a partir de la agencia protestante epd.
Un texto de 2001 puesto al día
La Charta Oecumenica original fue aprobada en abril de 2001 en Estrasburgo, al término de una «cumbre del milenio», por la Conferencia de Iglesias Europeas (KEK), que agrupa a las confesiones protestantes, anglicanas y ortodoxas del continente, y por el Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE), el organismo católico. Formula directrices y compromisos de las iglesias para su cooperación mutua, y en 2003 dieciséis iglesias de la ACK la suscribieron en el primer Kirchentag ecuménico celebrado en Berlín.
La versión revisada fue sellada a nivel europeo el pasado mes de noviembre en Roma, y ahora se traslada al ámbito alemán. Incorpora apartados nuevos sobre la paz, la migración, las nuevas tecnologías y el papel de la juventud, y mantiene en el centro los compromisos de las iglesias. Como precisa la propia información, la Carta carece de cualquier pretensión magisterial o de derecho canónico; se trata de un documento de compromiso práctico, no de una declaración doctrinal.
Contra la «instrumentalización política del cristianismo»
El presidente del Consejo Mundial de Iglesias, Heinrich Bedford-Strohm, antiguo obispo luterano de Baviera y expresidente del Consejo de la Iglesia Evangélica en Alemania (EKD), pidió a las iglesias que no consideren su división persistente «como algo normal» y destacó la posición clara del texto revisado contra la «instrumentalización política del cristianismo», una expresión que en el debate alemán suele dirigirse contra el uso de referencias cristianas por parte de la derecha política.
El presidente de la ACK, el reverendo anglicano Christopher Easthill, calificó la firma de nuevo comienzo: «Tomen este texto en sus manos, léanlo como un mapa de la esperanza».
Ecumenismo de gestos en un país de descristianización acelerada
La renovación de la Carta llega en un momento delicado para el cristianismo alemán. Católicos y protestantes suman ya menos de la mitad de la población del país, con más de medio millón de bajas anuales entre ambas confesiones, y el Camino Sinodal católico ha tensado las relaciones de la Iglesia alemana con Roma. En ese contexto, buena parte del ecumenismo institucional se ha desplazado desde las cuestiones dogmáticas que dividen a las confesiones (el ministerio, la Eucaristía, el papado) hacia una agenda de causas sociales compartidas.
El documento firmado en Berlín refleja con nitidez ese giro: la paz, la migración y la tecnología ocupan el espacio que en 2001 aún compartían con la búsqueda de la unidad visible en la fe. Un mapa de la esperanza, en palabras de Easthill, que dice mucho de hacia dónde miran hoy las iglesias europeas y bastante menos de cómo piensan superar lo que las separa.