La Novena a Nuestra Señora de Covadonga, que se celebra desde el 30 de agosto bajo el lema «Bienaventurada María», culmina este martes 8 de septiembre con la solemnidad de la Santina, patrona de Asturias y Día del Principado, en una edición que ha trascendido con creces el ámbito regional. El santuario se ha convertido durante estos días en caja de resonancia del debate nacional abierto tras la entrada masiva de más de 70.000 inmigrantes en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio, que la Policía califica en un reciente informe de operación «planificada» con posible participación de agentes vinculados a las fuerzas de seguridad marroquíes.
De la novena a la «reconquista»
El tono lo marcó el obispo emérito de Córdoba, Demetrio Fernández, que abrió la novena el 30 de agosto con una reivindicación explícita del significado histórico y cristiano del enclave: «Covadonga es la cuna de España», afirmó en la primera predicación, dedicada a «María, Señora de las Bienaventuranzas».
Le siguió el arzobispo de Oviedo. Tras las concentraciones celebradas el miércoles en toda España en apoyo a Ceuta y Melilla —con especial seguimiento en Oviedo y Gijón bajo el lema «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende»—, Sanz Montes escribió en su cuenta de X: «España escenificó su apoyo solidario a Ceuta y Melilla. También en Covadonga en plena novena a la Santina. Lugar de reconquista que recuerda que hemos de recuperar lo que vale la pena, lo que nos sostiene e identifica ante la pretensión marroquí y la inanición de una gobernanza fallida».
El mensaje ha vuelto a situar al arzobispo en el centro del debate público y le ha valido las críticas habituales de la prensa progresista, que le reprocha apartarse de la línea oficial de la Conferencia Episcopal. Sanz Montes fue de los primeros obispos en pronunciarse sobre la crisis, que calificó de «triste invasión premeditada» y de «nueva marcha verde ante la debilidad extrema de un gobierno tocado».
Nueve días de predicación y la Vigilia de jóvenes
El novenario reúne cada tarde a cientos de fieles en la Basílica: Misa a las 18:00 horas seguida del rezo del Santo Rosario en procesión con la imagen de la Santina hasta la Santa Cueva, donde se cantan la Salve y el himno a la Virgen de Covadonga. Tras Demetrio Fernández han predicado, entre otros, los arciprestes de Avilés y Villaviciosa, los delegados episcopales de Pastoral Juvenil y Universitaria y el prior de los Carmelitas y presidente de CONFER Asturias, Roberto Gutiérrez. Cerrará el ciclo este lunes 7 el abad de Covadonga, David Cueto, con la meditación «María, fiel al pie de la Cruz», seguida por la noche de la Vigilia de jóvenes en el santuario.
El martes 8, festividad de Nuestra Señora de Covadonga, la Eucaristía solemne comenzará a las 12:00 horas presidida por Sanz Montes, en la cita religiosa y civil más importante del calendario asturiano. Habrá que estar atentos a su homilía: todo apunta a que el arzobispo no rebajará el tono en la fiesta grande de su archidiócesis.
Un año de récord: dos millones de peregrinos y la marcha de la Cristiandad
La fiesta llega además tras un año excepcional para el santuario. En una entrevista publicada este viernes por el Arzobispado, Sanz Montes recuerda que Covadonga recibe cada año dos millones de peregrinos y destaca dos hitos de 2026: la JEMJ de julio, con más de 2.000 jóvenes de 23 países, y la VI Peregrinación de Nuestra Señora de la Cristiandad, que unió a pie Oviedo y Covadonga. «La Novena de este año está suponiendo un gran gozo de poder ver a un pueblo que sabe que, yendo a Covadonga, llega a una casa habitada y encendida donde nos espera la Señora», afirma el arzobispo.
La marcha de la Cristiandad, inspirada en la peregrinación París-Chartres, batió este agosto todos sus registros: 1.700 peregrinos en 39 capítulos —10 de ellos internacionales, con fieles llegados de Australia, Estados Unidos, México o los Países Bajos— y un crecimiento superior al 40% respecto a 2023, bajo el lema de la «reconquista espiritual de España». Por tercer año consecutivo, sin embargo, los peregrinos toparon con la prohibición del Dicasterio para el Culto Divino de celebrar la Misa tradicional dentro de la Basílica, una restricción que la organización confía en revertir de cara a la edición de 2027, ya anunciada bajo el patrocinio del Apóstol Santiago: «Patrón de las Españas, protege a tu nación».
Un episcopado dividido ante Ceuta
Las palabras del arzobispo de Oviedo contrastan con las del obispo de Mondoñedo-Ferrol y responsable de Migraciones de la CEE, Fernando García Cadiñanos, que esta misma semana ha asegurado que «los migrantes no son una amenaza» y ha rechazado plantear el debate como una disyuntiva entre ceutíes e inmigrantes. En medio queda el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, que llegó a advertir de que «la invasión de Ceuta es un test» y que «la demografía es un arma».
La fiesta de la Santina llega así con el episcopado español visiblemente dividido ante el fenómeno migratorio y con Covadonga convertida, una vez más, en símbolo disputado entre quienes la reivindican como cuna de la nación y quienes preferirían que el santuario quedara al margen de la actualidad política.