La Corte Superior de Quebec, en Canadá, ha dado la razón al cardenal Marc Ouellet en la demanda civil por difamación que presentó contra Paméla Groleau, la mujer que lo acusó de agresión sexual. El juez Martin Castonguay ha declarado infundadas las acusaciones contra el purpurado y ha condenado a Groleau a pagarle 100.000 dólares canadienses.
La sentencia, dictada este lunes 31 de agosto, concluye que Ouellet fue víctima de declaraciones difamatorias y cuestiona de forma contundente la credibilidad de la denunciante. Según informa CTV News, Castonguay determinó que Groleau cambió su relato en varias ocasiones sobre los contactos físicos que atribuía al entonces arzobispo de Quebec.
El juez cuestiona la credibilidad de la denunciante
Groleau había acusado a Ouellet de tocarla sin su consentimiento en tres ocasiones entre 2008 y 2010, cuando se encontraba en formación o trabajaba como agente laica de pastoral para la Iglesia en Quebec. Durante el proceso judicial, sin embargo, modificó su versión de los hechos y terminó sosteniendo que solo uno de aquellos episodios constituía, a su juicio, una agresión sexual.
La mujer explicó que los encuentros anteriores debían entenderse como parte de una progresión de comportamientos cada vez más intrusivos. El tribunal rechazó esta explicación y puso en duda la fiabilidad de su relato.
El episodio que Groleau terminó identificando como agresión sexual habría ocurrido durante una ordenación sacerdotal en 2010. Según su versión, Ouellet la saludó y deslizó posteriormente una mano por su espalda hasta tocar la parte superior de sus nalgas. El cardenal negó que aquello hubiera ocurrido.
Castonguay dio crédito a la versión de Ouellet y señaló, entre otros elementos, que el entonces arzobispo sostenía el báculo episcopal en el momento en que supuestamente se produjo el contacto descrito por Groleau. La sentencia concluye que la versión ofrecida por la mujer sobre aquel episodio no resultaba creíble ni fiable.
El magistrado también señala las modificaciones introducidas en el relato de la denunciante y concluye que actuó con una temeridad que llegó a equivaler a «malicia» hacia el cardenal.
El juicio por difamación se celebró el pasado mes de marzo. Durante las vistas comparecieron también otras mujeres que atribuyeron a Ouellet comportamientos inapropiados. En uno de esos testimonios se abordó un episodio de 2014 en el que el propio cardenal reconoció haber introducido un billete de 50 dólares en el escote del jersey de una mujer. Ouellet calificó entonces aquel gesto como un «error torpe» y negó que hubiera tenido intención sexual.
El impacto de la acusación contra Ouellet
El caso alcanzó repercusión internacional en agosto de 2022, cuando Ouellet apareció señalado en una demanda colectiva contra la Archidiócesis de Quebec que reunía numerosas denuncias por abusos sexuales atribuidos a clérigos y otras personas vinculadas a la Iglesia.
Castonguay considera que la inclusión del nombre del cardenal en aquel procedimiento agravó el daño causado a su reputación. La demanda colectiva incluía numerosos casos de abusos sexuales contra menores, mientras que Groleau era adulta cuando tuvieron lugar los encuentros que atribuyó a Ouellet.
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El pasado 21 de agosto, la Justicia canadiense aprobó el acuerdo por el que la Archidiócesis de Quebec pagará 31,5 millones de dólares canadienses para resolver esa demanda colectiva, que comprende reclamaciones por abusos ocurridos durante más de ocho décadas.
Las acusaciones contra Ouellet ya habían sido examinadas anteriormente por la Santa Sede. Después de recibir la denuncia, Francisco encargó una investigación preliminar al jesuita Jacques Servais.
En agosto de 2022, el Vaticano comunicó que, tras recibir las conclusiones de Servais y realizar nuevas consultas, Francisco había determinado que no existían elementos suficientes para abrir una investigación canónica por agresión sexual contra Ouellet, que entonces era prefecto del Dicasterio para los Obispos.
El cardenal negó públicamente las acusaciones y, meses después, decidió acudir a los tribunales civiles para defender su reputación.
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Ouellet donará los 100.000 dólares
Ouellet presentó la demanda por difamación en diciembre de 2022 y reclamó 100.000 dólares canadienses. El purpurado sostuvo que su propósito era restablecer públicamente su reputación después del impacto provocado por las acusaciones.
Durante el juicio celebrado en marzo insistió en que no pretendía obtener un beneficio económico con el procedimiento, sino defender su honor y su integridad.
La Corte Superior de Quebec le ha concedido ahora íntegramente la cantidad reclamada. Ouellet ha anunciado que donará los 100.000 dólares a organizaciones dedicadas a combatir los abusos sexuales sufridos por indígenas en Canadá.