La Archidiócesis de Quebec pagará 31,5 millones de dólares para cerrar una demanda colectiva por abusos

La Archidiócesis de Quebec pagará 31,5 millones de dólares para cerrar una demanda colectiva por abusos

La Archidiócesis de Quebec, en Canadá, pagará 31,5 millones de dólares canadienses en el marco de un acuerdo extrajudicial para resolver una demanda colectiva por abusos sexuales cometidos por sacerdotes o laicos en posiciones de autoridad desde 1940 hasta la actualidad. El acuerdo fue ratificado el pasado 12 de agosto por la jueza Danye Daigle, del Tribunal Superior de Quebec, y contempla además una disculpa formal de la Iglesia a las víctimas.

La aprobación judicial abre ahora la fase de adjudicación de las indemnizaciones después de varios años de procedimiento. Antes de comenzar la distribución de las compensaciones, el bufete Dufresne Wee realizará un último llamamiento para que puedan incorporarse al proceso otras personas que reúnan las condiciones establecidas.

La Iglesia de Quebec pide perdón

En un comunicado publicado el 14 de agosto, la Archidiócesis señaló que sus responsables reciben favorablemente la ratificación del acuerdo y reconoció que la etapa de reparación que comienza puede ayudar a los afectados a continuar «su camino hacia la paz y la sanación».

El obispo auxiliar y vicario general de Quebec, monseñor Jean Tailleur, ya había formulado públicamente las disculpas durante la presentación del acuerdo ante el Tribunal Superior el pasado 30 de julio.

«Ante el sufrimiento que llevan consigo, hay poco que mis palabras puedan aliviar o sanar», afirmó Tailleur. «Sin embargo, hay algo que debe decirse. En nombre de la Iglesia católica de Quebec, quisiera ofrecerles nuestras más sinceras disculpas».

El acuerdo contempla precisamente la entrega de una carta de disculpa, además del fondo económico destinado a las personas incluidas en la demanda.

Abusos denunciados desde 1940 hasta la actualidad

El procedimiento comprende abusos sexuales atribuidos a sacerdotes y laicos que ejercían posiciones de autoridad en el ámbito de la diócesis de Quebec durante un período que se extiende desde 1940 hasta la actualidad.

La demanda colectiva fue autorizada judicialmente en 2022 y fue incorporando durante su tramitación nuevas acusaciones y denunciantes. Entre los nombres que alcanzaron mayor repercusión pública se encuentran dos antiguos o actuales arzobispos de Quebec: los cardenales Gérald Lacroix y Marc Ouellet.

En ambos casos es necesario distinguir las acusaciones incorporadas a la demanda colectiva del resultado de los procedimientos o investigaciones realizados específicamente sobre ellos.

El caso del cardenal Gérald Lacroix

El nombre del cardenal Gérald Lacroix, arzobispo de Quebec, apareció en una ampliación de la demanda colectiva hecha pública en enero de 2024. Una mujer le acusó de hechos supuestamente ocurridos entre 1987 y 1988, cuando ella tenía 17 años.

El purpurado negó categóricamente la acusación y decidió apartarse temporalmente de sus actividades públicas mientras se esclarecían los hechos.

Lea también: Acusan de agresión sexual a un cardenal canadiense

Francisco encargó entonces al juez jubilado André Denis, antiguo miembro del Tribunal Superior de Quebec, una investigación canónica preliminar. El informe fue concluido el 6 de mayo de 2024 y posteriormente entregado al Pontífice.

La Santa Sede comunicó que, a la luz de los hechos examinados, la investigación no había permitido identificar ninguna conducta que pudiera calificarse como mala conducta o abuso por parte de Lacroix y que, en consecuencia, no se contemplaba abrir un procedimiento canónico más profundo.

Lea también: El Papa cierra la investigación contra el cardenal Lacroix

Por tanto, la inclusión de Lacroix en la demanda colectiva no debe confundirse con una declaración de responsabilidad individual. La investigación específicamente encargada por Roma sobre la acusación formulada contra él terminó sin que se abriera un proceso canónico.

Marc Ouellet también apareció en la demanda

Otro de los nombres incluidos en el procedimiento fue el del cardenal Marc Ouellet, arzobispo de Quebec entre 2002 y 2010 y posteriormente prefecto del Dicasterio para los Obispos.

En 2022, una mujer acusó a Ouellet de comportamientos de naturaleza sexual supuestamente ocurridos entre 2008 y 2010, cuando ella realizaba labores pastorales en la diócesis.

La Santa Sede examinó la denuncia y anunció entonces que no existían elementos suficientes para abrir una investigación canónica contra el cardenal. Ouellet rechazó las acusaciones y posteriormente emprendió acciones judiciales por difamación contra su denunciante.

La vertiente civil de ese enfrentamiento llegó a juicio en Quebec en marzo de 2026. Durante el proceso aparecieron además testimonios relativos a otros comportamientos del purpurado. Entre ellos, Ouellet reconoció haber introducido en 2014 un billete de 50 dólares en el escote del jersey de una mujer durante un encuentro, un gesto que calificó de «error torpe» y al que negó cualquier intención sexual.

Lea también: El revés en el juicio del cardenal Ouellet: admite como «error torpe» introducir un billete de 50 dólares en el escote de una mujer

Comienza ahora el proceso de indemnización

La ratificación del acuerdo no supone por sí misma una declaración de culpabilidad individual respecto de todas las personas que han sido señaladas a lo largo del procedimiento. Establece, en cambio, el mecanismo mediante el cual la Archidiócesis afrontará colectivamente las reclamaciones comprendidas en el acuerdo.

Con la decisión de la jueza Daigle puede comenzar ahora el proceso de adjudicación de las compensaciones. Antes se abrirá una última oportunidad para que otras personas que consideren haber sufrido abusos dentro del ámbito temporal e institucional establecido puedan solicitar su incorporación.

Una vez completada esa etapa, comenzará la distribución de los 31,5 millones de dólares canadienses entre los beneficiarios conforme a los criterios previstos en el acuerdo.

La Archidiócesis de Quebec afronta así la fase de reparación de un procedimiento que abarca más de ocho décadas de denuncias por abusos sexuales y que ha alcanzado a sacerdotes, laicos en posiciones de autoridad y miembros de la jerarquía. La aprobación judicial encamina el litigio hacia su conclusión, aunque todavía deben completarse la incorporación definitiva de los miembros y la adjudicación de las indemnizaciones.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando