El obispo austriaco de Innsbruck denuncia una supuesta «infiltración» de la derecha en organizaciones provida

El obispo austriaco de Innsbruck denuncia una supuesta «infiltración» de la derecha en organizaciones provida

El obispo de Innsbruck, Austria, Hermann Glettler, ha expresado su preocupación por las vinculaciones de algunos responsables de organizaciones provida con partidos de derecha y ha advertido de que asociaciones dedicadas a la protección de la vida estarían siendo «instrumentalizadas o infiltradas» por fuerzas que él sitúa entre el «populismo de derecha» y la «extrema derecha». El prelado austriaco, que en los últimos años ha protagonizado polémicas por sus posiciones sobre las bendiciones de parejas homosexuales, el sacerdocio femenino y diversas instalaciones artísticas en iglesias, sostuvo al mismo tiempo que «la protección de la vida no es de derechas ni de izquierdas» y rechazó también la promoción desde la izquierda de un supuesto «derecho al aborto».

Las declaraciones fueron realizadas al semanario austriaco Die Furche después de que el diario Der Standard informara sobre las vinculaciones políticas de dos responsables de Jugend für das Leben (Juventud por la Vida). La organización está reconocida desde 1999 como asociación privada eclesial por la Conferencia Episcopal Austriaca, aunque no actúa oficialmente en nombre de la Iglesia.

Las vinculaciones políticas señaladas

Uno de los casos es el de Frederik Koller, presidente de Jugend für das Leben y concejal municipal por Alternativa para Alemania (AfD) en Altomünster, Baviera (Alemania).

El segundo corresponde a Natalie Walch, portavoz de la organización, que participó junto a su marido, Fabian Walch —político del Partido de la Libertad de Austria (FPÖ)—, en un encuentro de la editorial Antaios celebrado en Schnellroda, Sajonia-Anhalt (Alemania). Según la información recogida por la propia Diócesis de Innsbruck, en ese encuentro estuvo también Martin Sellner, dirigente del movimiento identitario austriaco.

A partir de estos datos, Glettler afirmó que le resulta «alarmante» que organizaciones comprometidas con la protección integral de la vida puedan ser «instrumentalizadas o infiltradas» por partidos que van, según su propia caracterización, desde el populismo de derecha hasta la extrema derecha.

El obispo, sin embargo, no extendió esa valoración al conjunto de Jugend für das Leben. Aseguró estar convencido de que la mayoría de sus miembros no procede de ambientes populistas de derecha y señaló que mantiene conversaciones con la dirección de la asociación.

«La protección de la vida no es de derechas ni de izquierdas»

Glettler sostuvo que la posición sobre el aborto está siendo utilizada como elemento de adscripción política y reclamó que la defensa de la vida sea «despolitizada» y «desideologizada».

«La protección de la vida no es de derechas ni de izquierdas. No debe convertirse en un vehículo para la polarización ideológica o, peor aún, en un arma política contra quienes piensan diferente», afirmó.

Su crítica se dirigió también hacia la izquierda. El obispo rechazó expresamente la campaña para establecer un «derecho al aborto» promovida desde ese sector político y aseguró que se opone también a esa pretensión.

Según Glettler, el debate debería situar en primer plano a las mujeres, los niños, las familias y las personas que necesitan apoyo en situaciones difíciles, en lugar de convertir la defensa de la vida en un instrumento de confrontación partidista.

Glettler había respaldado a la organización provida

Las declaraciones llegan pocas semanas después de que el propio Glettler respaldara públicamente una concentración organizada por Jugend für das Leben en Innsbruck.

El pasado 1 de agosto, el obispo envió un mensaje escrito a los participantes en el que sostuvo que la humanidad de una sociedad puede medirse por el modo en que trata a sus miembros más débiles. «Cada niño, desde el momento de su concepción, es un don único y valioso de Dios», afirmó.

Glettler fue también explícito en su rechazo al aborto: «El aborto no es una prestación sanitaria», sostuvo. El prelado defendió que, precisamente por ello, no debería practicarse en centros sanitarios públicos y concluyó su intervención pidiendo que todos los niños concebidos puedan llegar a nacer.

La posición coincide con la que había manifestado en mayo, cuando el Gobierno regional del Tirol, Austria, decidió permitir abortos como prestación privada en un centro perteneciente a las clínicas públicas regionales. Entonces afirmó que «un embarazo no es una enfermedad y un aborto no es una terapia» y sostuvo que el derecho de autodeterminación de la mujer no puede contraponerse al derecho fundamental a la vida.

La actual controversia, por tanto, no responde a una discrepancia entre Glettler y Jugend für das Leben sobre la defensa del niño no nacido, sino a las vinculaciones políticas de algunos dirigentes de la organización y al riesgo de instrumentalización partidista que el obispo dice apreciar en ellas.

Las polémicas posiciones de Glettler

Las críticas del obispo a las vinculaciones políticas de algunos responsables provida se producen en el contexto de una trayectoria marcada por distintas controversias eclesiales.

En 2021, después de que la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe negara que la Iglesia tuviera poder para bendecir uniones entre personas del mismo sexo, Glettler criticó públicamente la respuesta romana. El prelado calificó de «vieja escuela» la pretensión de abordar una cuestión de esa naturaleza mediante una declaración y sostuvo que el documento podía ser recibido como una «ofensa».

Glettler llegó a proponer que fueran los propios familiares quienes bendijeran a las parejas homosexuales, argumentando que «una bendición no es un sacramento». Al mismo tiempo, reconoció que la Iglesia seguiría defendiendo el matrimonio como unión entre un hombre y una mujer.

Lea también: El obispo de Innsbruck, sobre el ‘responsum’: «Una bendición no es un sacramento»

El prelado también ha realizado declaraciones controvertidas respecto al sacerdocio femenino. En 2020 describió la imposibilidad de ordenar sacerdotes a mujeres como una desigualdad «difícil de justificar». La Iglesia sostiene que no tiene facultad para conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, doctrina que san Juan Pablo II estableció que debía ser sostenida definitivamente por todos los fieles.

Glettler ha promovido además iniciativas pastorales dirigidas a divorciados vueltos a casar civilmente y se ha mostrado favorable a fórmulas de acogida eclesial para personas homosexuales.

Sus polémicas instalaciones artísticas en iglesias

Otro de los aspectos que ha situado repetidamente al obispo de Innsbruck en el centro de la polémica ha sido su promoción de instalaciones de arte contemporáneo en espacios sagrados.

Durante la Cuaresma de 2022, la iglesia universitaria de San Juan Nepomuceno de Innsbruck fue decorada con una gran imagen de un hombre semidesnudo colocada en el espacio del presbiterio. El propio Glettler participó en la inauguración de la instalación y la defendió públicamente ante las críticas.

Lea también: Obispo de Austria defiende la decoración de una iglesia con la imagen de un hombre semidesnudo

En 2023 volvió a suscitar controversia una instalación cuaresmal en la iglesia del hospital de Innsbruck que mostraba un corazón de cerdo parcialmente cubierto por un preservativo.

Estas posiciones han convertido a Glettler en uno de los prelados austriacos más controvertidos en cuestiones pastorales y artísticas. En materia de aborto, sin embargo, el obispo mantiene públicamente una postura provida: rechaza que exista un derecho al aborto, niega que pueda considerarse una prestación sanitaria y defiende la protección del niño desde la concepción.

Su advertencia actual se dirige específicamente a las conexiones partidistas de algunos responsables del movimiento provida: Glettler considera que pueden conducir a una apropiación política de la causa por parte de sectores de derecha, mientras sostiene que la misma crítica debe dirigirse a la izquierda cuando pretende convertir el aborto en un derecho.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando