Seis de los 21 miembros de la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe que en 2016 se habrían pronunciado contra el origen sobrenatural de Medjugorje sostuvieron una posición todavía más severa: consideraron que el fenómeno debía atribuirse a una intervención diabólica. Así lo asegura el periodista italiano David Murgia, quien afirma haber tenido acceso a los pareceres escritos remitidos a la Santa Sede y precisa que tres de esos seis votos correspondían a cardenales.
La nueva información, publicada en Il Segno di Giona, amplía los datos revelados sobre la consulta reservada: de 33 pareceres, 21 habrían rechazado el origen sobrenatural, nueve lo habrían aceptado y tres no habrían alcanzado una conclusión. El reparto exacto de los votos y las motivaciones que ahora se conocen proceden de la documentación que el periodista asegura haber consultado. No ha sido confirmada oficialmente por la Santa Sede.
Seis pareceres habrían propuesto una fórmula todavía más severa
A cada uno de los participantes en la consulta se le habría pedido que justificara por escrito su posición. Entre las motivaciones de los 21 votos contrarios a la sobrenaturalidad, seis no se habrían limitado a descartar un origen divino de los acontecimientos iniciados en 1981.
Estos seis pareceres habrían considerado aplicable la fórmula constat de praeternaturalitate maligna, es decir, que el fenómeno tendría un origen preternatural maligno.
Según la documentación descrita por Murgia, para estos seis miembros de la Congregación lo ocurrido en Medjugorje «no es explicable sin la intervención originaria, directa y fundante del Maligno». La posición llegaría así a considerar que no se estaría ante una mariofanía, sino ante una «satanofanía».
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Los argumentos recogidos en los votos
Las motivaciones conocidas se apoyarían fundamentalmente en dos argumentos.
El primero sería la interpretación de la Declaración de Zadar de 1991 como un pronunciamiento negativo de la Iglesia sobre la sobrenaturalidad de Medjugorje. Aquella declaración de la Conferencia Episcopal de Yugoslavia estableció que, sobre la base de las investigaciones realizadas hasta entonces, «no puede afirmarse que se trate de apariciones o revelaciones sobrenaturales».
Sin embargo, esta formulación no equivalía a una declaración positiva de no sobrenaturalidad. Precisamente esta distinción resulta relevante a la hora de valorar el argumento atribuido a los seis miembros de la Congregación.
El segundo punto estaría relacionado con el trabajo de la Comisión Internacional presidida por el cardenal Camillo Ruini. Los seis pareceres habrían considerado que sus conclusiones quedaban comprometidas porque la comisión no habría examinado toda la documentación que se encontraba en poder de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
La existencia de diferencias entre las conclusiones de la Comisión Ruini y los estudios posteriores realizados en Doctrina de la Fe sí ha sido reconocida públicamente. En septiembre de 2024, el cardenal Víctor Manuel Fernández explicó que, después del informe de la comisión, el dicasterio realizó nuevos estudios y consultó a expertos que llegaron a conclusiones «muy diferentes». Francisco ya había señalado en 2017 que dentro de la Congregación surgieron dudas después de recibir el informe Ruini.
Qué proponían los seis miembros
La documentación citada atribuye también a estos seis miembros varias propuestas concretas. Entre ellas figuraba «rehabilitar íntegramente» la actuación doctrinal y pastoral de Pavao Žanić y Ratko Perić, anteriores obispos de Mostar-Duvno y firmemente contrarios a reconocer la autenticidad de las supuestas apariciones.
Al mismo tiempo, habrían pedido no perjudicar «la buena fe, aunque abusada, de los peregrinos» y atender al bien de los supuestos videntes.
La propuesta más severa se refería precisamente a estos últimos: los seis pareceres habrían solicitado su damnatio memoriae. La información publicada no ofrece más detalles sobre el alcance concreto que pretendían dar a esta expresión.
Murgia, que rechaza personalmente la hipótesis de un origen diabólico de Medjugorje y la califica de «absurda», ha anunciado que próximamente publicará en un libro el conjunto de la documentación que asegura haber consultado.
Los votos de 2016 no constituyen el juicio actual de la Iglesia
Los pareceres revelados por Murgia, de confirmarse, permiten conocer la intensidad de las discrepancias que existían dentro de la Congregación para la Doctrina de la Fe, pero no equivalen a una decisión adoptada por la Santa Sede.
Los 21 votos que habrían rechazado la sobrenaturalidad en 2016 no dieron lugar a una declaración oficial de constat de non supernaturalitate. Tampoco existe un pronunciamiento de Roma que atribuya un origen diabólico a los acontecimientos de Medjugorje.
La decisión actualmente vigente responde al nuevo marco establecido por Doctrina de la Fe en 2024. En septiembre de aquel año, el dicasterio concedió el nihil obstat a la experiencia espiritual vinculada a Medjugorje, reconociendo sus frutos espirituales y permitiendo la adhesión prudente de los fieles. Al mismo tiempo, precisó expresamente que esa decisión «no implica una declaración del carácter sobrenatural del fenómeno» y ordenó hablar de «presuntos mensajes».
La información conocida ahora no modifica, por tanto, el estatuto actual de Medjugorje. Aporta un nuevo dato sobre las fuertes discrepancias existentes dentro de Doctrina de la Fe durante el estudio del fenómeno, cuya documentación completa permanece sin publicar.