El auge de las peregrinaciones vinculadas a la liturgia tradicional tendrá este verano una nueva expresión en Inglaterra. Más de 200 católicos recorrerán a finales de agosto los cerca de 90 kilómetros que separan Ely de Walsingham, uno de los grandes santuarios marianos de la historia inglesa, en la peregrinación anual organizada por la Latin Mass Society. La cita coincide en el mismo verano con el nacimiento de otra peregrinación tradicional, entre Oxford y Evesham, concebida bajo la influencia del multitudinario modelo francés de Chartres.
La marcha a Walsingham se celebrará del 27 al 30 de agosto y durante tres días los participantes atravesarán la campiña inglesa acompañados por sacerdotes, con el rezo del rosario, el canto de himnos y la celebración diaria de la Misa tradicional, según recoge The Catholic Herald. La peregrinación comenzó en 2010 con un pequeño grupo y ha crecido hasta superar los 200 participantes.
Dos peregrinaciones tradicionales en un mismo verano
La peregrinación a Walsingham coincide este verano con la primera edición de Our Lady of Christendom Pilgrimage, otra iniciativa vinculada a la liturgia tradicional que recorrerá Inglaterra entre Oxford y Evesham. Su aparición refuerza la presencia de este tipo de peregrinaciones en el país, en un momento marcado también por el crecimiento de las grandes convocatorias de Chartres, en Francia, y Covadonga, en España.
La nueva peregrinación recorrerá durante tres días unos 80 kilómetros a través de los Cotswolds hasta las ruinas de la antigua abadía de Evesham. Nacida bajo la influencia del modelo de París-Chartres, sus promotores han contado también con la experiencia de los organizadores de Nuestra Señora de la Cristiandad a Covadonga.
Lea también: De Chartres a Inglaterra: nace una nueva peregrinación inspirada en la tradición
La marcha organizada por la Latin Mass Society hacia Walsingham cuenta, por su parte, con una trayectoria que se remonta a 2010. Desde entonces ha pasado de reunir a un pequeño grupo de fieles a superar los 200 participantes, con un itinerario propio hacia uno de los principales lugares de la historia católica de Inglaterra.
90 kilómetros desde Ely hasta Walsingham
El recorrido comienza en Ely, al norte de Cambridge, y se prolonga durante 56 millas —unos 90 kilómetros— hasta Walsingham, en el condado de Norfolk, al este de Inglaterra.
Cada jornada está marcada por la oración y la liturgia. Se celebra Misa cantada cada mañana y varios sacerdotes realizan a pie el recorrido junto a los peregrinos. Durante el camino se rezan rosarios y se cantan himnos.
Aunque la peregrinación tomó inicialmente algunos elementos del modelo de París-Chartres, con los años ha adquirido un carácter marcadamente inglés. El recorrido por pequeños pueblos y la campiña de Norfolk desemboca en un santuario cuya historia se remonta a la Inglaterra católica medieval.
El crecimiento de Walsingham y la aparición este año de la ruta Oxford-Evesham muestran, además, cómo el modelo de las largas peregrinaciones tradicionales está encontrando nuevas expresiones en Inglaterra, aunque con identidades y destinos diferentes.
Walsingham, un santuario arrasado durante la Reforma
Walsingham fue uno de los grandes centros de peregrinación de la Europa medieval. La tradición sitúa su origen en el siglo XI, cuando la noble Richeldis de Faverches habría recibido una visión de la Virgen en la que se le pidió construir una reproducción de la Santa Casa de Nazaret.
Durante siglos acudieron allí peregrinos de toda Inglaterra, incluidos varios monarcas. Esa continuidad terminó con la Reforma inglesa. En 1538, bajo Enrique VIII, el priorato fue suprimido y destruido y la peregrinación quedó extinguida durante siglos.
La devoción católica comenzó a recuperarse en el siglo XIX. La Slipper Chapel, una capilla medieval que había sobrevivido y había pasado a usos seculares, fue adquirida y restaurada para el culto católico. Con el tiempo se convirtió en el corazón del actual Santuario Nacional Católico de Nuestra Señora de Walsingham.
La propia historia del lugar ofrece así un trasfondo particular a una peregrinación asociada a la liturgia tradicional: tanto el santuario como una forma de culto que durante décadas afrontó un futuro incierto han encontrado nuevas generaciones dispuestas a conservarlos y transmitirlos.
Seis décadas de la Latin Mass Society
Detrás de la peregrinación está la Latin Mass Society, fundada en 1965, cuando comenzaban a introducirse los cambios litúrgicos posteriores al Concilio Vaticano II. Entre las personalidades relacionadas con sus primeros años estuvieron escritores e intelectuales como Evelyn Waugh y Hugh Ross Williamson.
La asociación nació inicialmente para defender el uso del latín en el culto católico, pero la transformación litúrgica llevó progresivamente sus esfuerzos hacia la preservación de la antigua liturgia romana.
Uno de los episodios más conocidos de su historia tuvo lugar en 1971, cuando promovió un llamamiento dirigido a Pablo VI para preservar la antigua Misa. Lo firmaron personalidades de la cultura como Graham Greene, Kenneth Clark, Iris Murdoch, Yehudi Menuhin, Robert Graves, Joan Sutherland y Agatha Christie.
El argumento no se limitaba al terreno estrictamente religioso. Los firmantes defendían que la antigua liturgia pertenecía también al patrimonio cultural europeo: durante siglos se habían construido iglesias para albergarla y se habían compuesto para ella algunas de las grandes obras de la música occidental.
Pablo VI terminó permitiendo que los obispos de Inglaterra y Gales autorizaran determinadas celebraciones de la liturgia anterior. La concesión pasó a conocerse popularmente como el «indulto Agatha Christie».
De preservar la Misa a llevarla por los caminos de Inglaterra
La actividad cotidiana de la Latin Mass Society durante sus seis décadas de existencia ha sido menos llamativa que aquel episodio: localizar sacerdotes, organizar celebraciones, mantener una red de representantes locales y formar a sacerdotes interesados en aprender a celebrar según los libros litúrgicos tradicionales.
La peregrinación de Walsingham se ha convertido en una de las manifestaciones visibles de ese trabajo. Quienes comenzaron a recorrer el camino en 2010 eran apenas un pequeño grupo. Dieciséis años después, más de 200 peregrinos volverán a caminar hasta el antiguo santuario mariano.
Este verano, además, no estarán solos en los caminos ingleses. La consolidada ruta de Ely a Walsingham y el nacimiento de la nueva peregrinación entre Oxford y Evesham ofrecen dos manifestaciones distintas de un mismo fenómeno: católicos que recuperan la peregrinación a pie, la liturgia tradicional y antiguos lugares de la historia religiosa inglesa como formas públicas de vivir y transmitir la fe.