La Oficina del Defensor del Pueblo informó este lunes de que la Unidad de Víctimas, creada en el marco del sistema de reconocimiento y reparación para víctimas de abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia católica, analiza actualmente 450 expedientes. De ellos, 149 se encuentran ya en fase de tramitación, la etapa final del procedimiento en la que se determina el reconocimiento de la condición de víctima y, en su caso, la reparación correspondiente.
Según los datos facilitados por la institución, hasta el 31 de julio la Unidad ha mantenido entrevistas personalizadas con 105 personas y ha inadmitido cuatro solicitudes al considerar que no se ajustaban al objeto de trabajo establecido en el Protocolo firmado el 30 de marzo de 2026 entre la Conferencia Episcopal Española (CEE), la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), el Gobierno y el Defensor del Pueblo.
La cifra supone un incremento respecto al último balance difundido por la institución a finales de mayo, cuando la Unidad informó de que estaba analizando 317 expedientes.
Avanza la tramitación de los primeros expedientes
El sistema de reconocimiento y reparación comenzó a funcionar el pasado 15 de abril, una vez constituida la Unidad de Víctimas, integrada por profesionales independientes especializados en victimología, psicología, criminología y otras disciplinas jurídicas. Desde entonces, recibe las solicitudes remitidas por la Unidad de Tramitación del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.
El Protocolo establece que, tras estudiar cada caso y escuchar a las partes implicadas, la Unidad debe elaborar una propuesta de reconocimiento o de denegación de la condición de víctima en un plazo máximo de tres meses. Ese plazo puede ampliarse un mes adicional cuando concurra un volumen extraordinario de solicitudes o los expedientes presenten una especial complejidad.
Los 149 expedientes que ya han pasado a la fase de tramitación se encuentran en el tramo final del procedimiento, en el que se fija tanto el reconocimiento de la condición de víctima como la reparación que, en su caso, corresponda.
Reparaciones simbólicas, restaurativas y económicas
El Protocolo contempla distintas modalidades de reparación. Estas pueden ser de carácter simbólico o restaurativo, mediante el reconocimiento institucional, el acompañamiento a las víctimas o la petición de disculpas. También prevé reparaciones económicas destinadas a compensar el daño causado y los gastos derivados del tratamiento de posibles secuelas físicas y psicológicas.
Al presentar el funcionamiento de este sistema, el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ha señalado que el objetivo del procedimiento es «recuperar a la persona y reparar daños» y ha afirmado que «no es un mero trámite burocrático cosificador sino un procedimiento flexible, personalizado, profesional y humano».