La Santa Sede ha anunciado la ordenación episcopal de monseñor Giuseppe Chang Yanfeng como nuevo obispo de Chifeng, una diócesis situada en la región autónoma de Mongolia Interior, al noreste de China. Según informó el Vaticano, León XIV aprobó su nombramiento el pasado 15 de junio dentro del marco del Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular China.
Sin embargo, ese nombramiento no fue anunciado públicamente en el boletín de la Oficina de Prensa correspondiente al 15 de junio, sino que se hizo público únicamente el mismo día de la ordenación episcopal, una circunstancia poco habitual en los nombramientos de obispos y que vuelve a poner de manifiesto la singularidad con la que se gestionan estas designaciones en virtud del acuerdo sino-vaticano.
Pekín omite toda referencia al Papa
En su comunicado, la Santa Sede precisó que Chang fue nombrado obispo «tras haber aprobado su candidatura en el marco del Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular China».
Por el contrario, la información difundida por la Asociación Patriótica Católica China, organismo controlado por el Estado, no hace ninguna referencia a la aprobación pontificia. El comunicado oficial chino señala únicamente que Chang recibió la aprobación de las autoridades estatales y que había sido elegido por los organismos oficiales de la Iglesia en China el pasado 20 de marzo.
La ceremonia de ordenación fue presidida por varios obispos pertenecientes a las estructuras eclesiales reconocidas por el Gobierno chino, entre ellos Meng Qinglu, vicepresidente de la Asociación Patriótica Católica China, junto a Pei Junmin y Yao Shun.
Formación en Corea del Sur y trayectoria pastoral
Según el currículum difundido por la Santa Sede, Giuseppe Chang Yanfeng nació el 4 de abril de 1984 en Beizhen, en la provincia china de Liaoning. Entre 2000 y 2006 cursó estudios en el Seminario Teológico de Shenyang y posteriormente realizó un período de práctica pastoral en la parroquia de Lindong.
Entre 2007 y 2010 estudió en la Universidad Católica de Daejeon, en Corea del Sur, donde obtuvo la licenciatura en Teología Bíblica. Fue ordenado sacerdote el 18 de noviembre de 2010 para la diócesis de Chifeng.
Desde entonces desempeñó distintos ministerios en la diócesis: trabajó en la curia diocesana y en varias parroquias entre 2010 y 2013; fue párroco de la catedral de Chifeng entre 2013 y 2019; posteriormente ejerció como párroco de Lindong hasta 2021 y, desde el 15 de octubre de ese año, era administrador diocesano.
Mientras la Santa Sede destacó exclusivamente su trayectoria eclesial, las autoridades chinas señalaron además que Chang es director de la Asociación Patriótica Católica de la ciudad de Chifeng, un dato que no figura en la nota biográfica publicada por el Vaticano.
Un acuerdo que sigue rodeado de secretismo
Este es uno de los primeros obispos nombrados por León XIV conforme al acuerdo provisional firmado entre la Santa Sede y China. El pacto, suscrito en 2018 y renovado en 2024 por un nuevo período de cuatro años, continúa siendo confidencial, ya que su texto nunca ha sido hecho público.
Aunque el Vaticano sostiene que el acuerdo favorece el diálogo con Pekín y permite al Papa aprobar a los candidatos al episcopado, diversos expertos, miembros de la Iglesia clandestina china y responsables políticos occidentales cuestionan su eficacia y consideran que las autoridades chinas siguen ejerciendo una influencia determinante en la selección de los obispos.
El acuerdo ha sido defendido reiteradamente por la Santa Sede como un instrumento para mantener abierto el diálogo con el Gobierno chino. Sin embargo, desde su firma ha recibido críticas por parte de católicos de la Iglesia clandestina, expertos en libertad religiosa y dirigentes occidentales, que sostienen que no ha frenado la persecución contra los fieles que permanecen en comunión con Roma ni las políticas de «sinización» impulsadas por el régimen de Xi Jinping.