El cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México, ha nombrado a Mons. Daniel Víctor Villalobos Ortiz como nuevo rector de la Insigne y Nacional Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe. La designación, anunciada este 12 de julio, pone fin a la etapa de Mons. Efraín Hernández Díaz y se enmarca en el proceso de renovación institucional y pastoral que la Arquidiócesis Primada de México ha iniciado en el principal santuario mariano del continente.
Según informó el propio cardenal en un comunicado, el nombramiento se realizó tras escuchar las propuestas presentadas por el Venerable Cabildo de Guadalupe y el Consejo Permanente de la Conferencia del Episcopado Mexicano. Al nuevo rector le ha encomendado conducir una «nueva etapa de renovación institucional y pastoral», con la colaboración de los sacerdotes, diáconos, personas consagradas y fieles laicos que prestan servicio en la Basílica.
El relevo se produce después de varios meses marcados por tensiones en el gobierno del santuario. Como informó Sursum Corda, la salida de Mons. Efraín Hernández Díaz estuvo precedida por las denuncias formuladas por miembros del Cabildo de Guadalupe sobre presuntas irregularidades en la gestión administrativa y financiera de la Basílica. Posteriormente, su restitución como rector en mayo de este año provocó nuevas controversias en torno al gobierno del santuario.
En este contexto, la elección de Mons. Villalobos adquiere un significado especial. La designación recayó finalmente en uno de los propios canónigos del Cabildo, una circunstancia que refleja el procedimiento seguido para la elección y que sitúa al nuevo rector al frente de un proceso de reorganización interna en una institución que recibe cada año alrededor de 35 millones de peregrinos.
Un sacerdote con experiencia en la Basílica
Nacido en Ciudad de México el 10 de agosto de 1968, Mons. Daniel Víctor Villalobos Ortiz fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1998 en la propia Basílica de Guadalupe por el entonces prefecto de la Congregación para el Clero, el cardenal Darío Castrillón Hoyos.
Entre 1997 y 2008 fue asistente del cardenal Ernesto Corripio Ahumada y posteriormente desempeñó distintos ministerios pastorales en parroquias de Xochimilco, Tlalpan, Coyoacán y Álvaro Obregón.
En agosto de 2024 fue nombrado canónigo efectivo de la Basílica de Guadalupe y vicario episcopal para el Clero de la Arquidiócesis Primada de México. Desde febrero de 2026 ejercía además como exorcista del santuario mariano.
Su pertenencia al Cabildo le ha permitido conocer de primera mano tanto el funcionamiento cotidiano de la Basílica como las dificultades surgidas durante los últimos meses, un aspecto que diversos observadores consideran relevante de cara a la nueva etapa que ahora comienza.
Renovación administrativa y pastoral
En el comunicado de nombramiento, el cardenal Aguiar Retes explicó que la Basílica de Guadalupe «ocupa un lugar privilegiado en la vida de nuestra Iglesia particular y en el corazón de millones de peregrinos», por lo que las decisiones relativas a su gobierno deben orientarse a fortalecer su misión evangelizadora.
El arzobispo informó además de que la Arquidiócesis ha iniciado «una etapa de actualización y mejora de los procesos administrativos, operativos y pastorales», inspirada en las reformas aplicadas durante el pontificado del papa Francisco en las basílicas papales de San Pedro y Santa María la Mayor, en Roma.
Según explicó, el objetivo es diferenciar con mayor claridad la misión pastoral de la gestión administrativa, reforzar la organización interna del santuario y mejorar la atención a los millones de fieles que lo visitan cada año.
Asimismo, señaló que desde el año pasado se han realizado diversas revisiones administrativas y operativas cuyos resultados fueron comunicados a la Conferencia del Episcopado Mexicano, a la Nunciatura Apostólica y a la Santa Sede. Estas evaluaciones, indicó, han permitido identificar ámbitos de mejora en la organización y en el servicio pastoral.
La Basílica de Guadalupe, que custodia la tilma de san Juan Diego con la imagen de la Virgen de Guadalupe, recibió cerca de 35 millones de peregrinos durante el último año. Solo en las celebraciones guadalupanas de diciembre de 2025 acudieron al santuario alrededor de 13 millones de personas, según cifras de las autoridades de Ciudad de México.
Al concluir su mensaje, el cardenal Aguiar Retes invitó a vivir esta nueva etapa «con espíritu de comunión y de unidad», evitando interpretaciones que puedan generar división y poniendo este proceso bajo la protección de Santa María de Guadalupe.