Roger Vangheluwe, obispo emérito de Brujas y expulsado del estado clerical en 2024 por decisión del papa Francisco tras reconocer abusos sexuales cometidos contra varios menores, ha fallecido este viernes a los 89 años. La noticia ha sido confirmada por la Conferencia Episcopal de Bélgica, que ha reconocido que su muerte puede reavivar el dolor de las víctimas de abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia.
El caso Vangheluwe marcó un punto de inflexión para la Iglesia católica en Bélgica. Su confesión en 2010 desencadenó una amplia investigación judicial sobre los abusos sexuales cometidos por miembros del clero y abrió una de las mayores crisis institucionales vividas por la Iglesia en el país durante las últimas décadas.
El reconocimiento de los abusos provocó una investigación sin precedentes
Vangheluwe reconoció en abril de 2010 haber abusado sexualmente de su sobrino, quien era menor de edad cuando comenzaron los hechos. Los abusos se produjeron tanto antes como después de su nombramiento como obispo de Brujas en 1984, lo que precipitó su dimisión.
Aquella confesión dio origen a la denominada Operación Cáliz, una investigación policial y judicial destinada a esclarecer los casos de abusos sexuales en la Iglesia belga. En el marco de esa operación se practicaron registros en el Archivo General del Reino, en varias sedes episcopales y arzobispales y en el domicilio y despacho del entonces cardenal Godfried Danneels.
Dos años después, durante el registro del ordenador del exobispo, las autoridades encontraron imágenes pornográficas, según informaron entonces las autoridades judiciales belgas.
Expulsado del estado clerical por el papa Francisco
Tras su renuncia, la Santa Sede ordenó a Vangheluwe abandonar Bélgica y someterse a tratamiento psicológico. Desde 2010 residió en Francia y, en los últimos años, permaneció retirado en la abadía benedictina de Solesmes, cerca de la frontera belga.
En 2011, durante una entrevista concedida a la cadena flamenca VT4, admitió además haber abusado de dos de sus primas.
Después de dirigir una carta al papa Francisco en 2023, el Pontífice decretó un año más tarde su expulsión del estado clerical, la máxima pena canónica prevista para un obispo o sacerdote. La sanción supuso la pérdida de todos los derechos y deberes inherentes al ministerio sacerdotal.
Un caso que transformó el debate sobre los abusos en Bélgica
El impacto del caso Vangheluwe trascendió el ámbito eclesial. Su dimisión provocó un aluvión de denuncias ante la comisión creada por la Iglesia belga para atender a las víctimas de abusos y abrió un amplio debate público sobre la respuesta de las instituciones ante estos delitos.
En octubre de 2023, el Parlamento de Bélgica constituyó una comisión de investigación sobre los abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia, después de la emisión de un documental televisivo en el que varias víctimas relataron sus experiencias.
Según datos de la Iglesia católica en Bélgica, en los últimos años se han recibido cerca de 1.400 denuncias de abusos sexuales, la mayoría referidas a hechos ocurridos hace más de tres décadas.
Mensaje de la Conferencia Episcopal
Tras comunicar el fallecimiento del exobispo, la Conferencia Episcopal de Bélgica reconoció que la noticia «puede provocar una nueva oleada de emociones entre las víctimas».
«Los obispos reconocen el sufrimiento duradero causado por los abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia y reiteran su compromiso de reconocer y atender a las víctimas», señala el comunicado difundido por el episcopado belga.