El cardenal Radcliffe y dos obispos bendicen a una pareja homosexual y celebran una Misa de acción de gracias por su aniversario

El cardenal Radcliffe y dos obispos bendicen a una pareja homosexual y celebran una Misa de acción de gracias por su aniversario

La ceremonia, celebrada en la iglesia de los Santos Apóstoles de Londres, incluyó una bendición formal de la pareja al final de la Misa, en aparente contradicción con los límites que el propio Dicasterio para la Doctrina de la Fe fijó en Fiducia supplicans.

El pasado 13 de junio, la iglesia de Holy Apostles, en pleno centro de Londres, acogió una «Misa de acción de gracias por 50 años de amistad, unión y compromiso en la búsqueda de la justicia» en honor de Julian Filochowski y Martin Pendergast, dos conocidos activistas católicos homosexuales que conviven como pareja desde 1976 y que formalizaron su unión civil en 2006. El acto ha sido celebrado con entusiasmo por New Ways Ministry, la organización estadounidense de activismo LGTB dentro de la Iglesia.

Más de 150 personas llegadas de España, Italia, Estados Unidos, Sudáfrica, Guyana y Taiwán asistieron a la celebración. El celebrante principal fue el sacerdote Jim O’Keefe, y concelebraron Radcliffe, dos obispos eméritos ingleses: John Crowley, de Middlesbrough, y John Rawsthorne, de Hallam, junto al canónigo Chris Vipers, de la parroquia.

La homilía corrió a cargo del cardenal Timothy Radcliffe, O.P., figura destacada de los recientes Sínodos sobre la sinodalidad y conocido desde hace décadas por su apoyo a la pastoral LGTB. En su predicación, Radcliffe presentó la relación de los dos hombres como «una participación en la vida de Dios»: «Toda amistad verdadera, fiel y bien vivida es una participación en la vida de Dios», afirmó, sin referencia alguna a la enseñanza de la Iglesia sobre la castidad ni sobre la naturaleza de las relaciones homosexuales.

Una bendición ritual dentro de la Misa

El momento más llamativo llegó al final de la celebración, cuando todo el clero presente en el altar impartió a la pareja una bendición con texto fijo, adaptado —según los propios organizadores— de un formulario «recientemente autorizado por los obispos belgas»: «Pedimos, oh Dios de amor, que tu gracia descienda sobre Julian y Martin al cumplirse el 50 aniversario de su relación».

Conviene recordar que la declaración Fiducia supplicans (2023), incluso en su controvertida apertura a bendiciones de «parejas en situación irregular», excluyó expresamente toda bendición ritualizada, con texto fijo, impartida en contexto litúrgico o que pudiera asemejarse a una convalidación de la unión. Lo celebrado en Londres —una Misa convocada expresamente para conmemorar la unión, con renovación pública de compromiso por parte de la pareja y bendición colectiva del clero según un formulario preparado— parece situarse fuera de esos límites. El Responsum ad dubium de 2021 de la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe había sido aún más claro: la Iglesia «no tiene poder para bendecir las uniones entre personas del mismo sexo».

Durante la Misa, además, el Evangelio —el pasaje de Emaús— fue proclamado «en forma dialogada» por laicos, entre ellos la religiosa estadounidense Jeannine Gramick y el teólogo homosexual James Alison, práctica contraria a las normas litúrgicas vigentes, que reservan la proclamación del Evangelio en la Misa al ministro ordenado.

En el vídeo íntegro de la celebración difundido por los organizadores puede comprobarse, además, que uno de los dos homenajeados distribuyó la Sangre de Cristo a los asistentes durante la Comunión, ante la mirada del cardenal Radcliffe. Las normas sobre ministros extraordinarios de la Comunión, recogidas en la instrucción Redemptionis Sacramentum, exigen que quienes desempeñan esta función sobresalgan por su vida cristiana y no den ocasión de escándalo, condición difícilmente compatible con quien convive pública y notoriamente en una unión contraria a la enseñanza de la Iglesia.

 

New Ways Ministry y la hermana Gramick

La presencia de la hermana Jeannine Gramick no es un detalle menor. Cofundadora de New Ways Ministry, fue objeto en 1999 de una Notificación de la Congregación para la Doctrina de la Fe, firmada por el cardenal Ratzinger y aprobada por Juan Pablo II, que le prohibía de forma permanente todo trabajo pastoral con personas homosexuales por los «errores y ambigüedades» de su planteamiento, contrario a la enseñanza de la Iglesia. La organización fue igualmente desautorizada en su día por el episcopado estadounidense. En los últimos años, sin embargo, Gramick ha sido recibida y elogiada públicamente en Roma.

De la intervención de Ratzinger a la normalización

El propio relato de los organizadores ilustra el cambio de clima en la Iglesia de Inglaterra. Cuando la pareja celebró una Misa similar por su 25 aniversario, en 2001, el cardenal Cormac Murphy-O’Connor ordenó al obispo que iba a presidirla que se retirase. Según recoge el semanario The Tablet, meses después el cardenal Joseph Ratzinger transmitió a Murphy-O’Connor la decepción de la Santa Sede por la respuesta «tímida» del episcopado inglés y le pidió el cese de Filochowski como director de CAFOD, la agencia oficial de cooperación de los obispos de Inglaterra y Gales. Murphy-O’Connor se negó: «Non posso e non lo farò» («No puedo y no lo haré»).

Veinticinco años después, la misma celebración que entonces provocó la intervención directa del futuro Benedicto XVI se desarrolla con dos obispos concelebrando, un cardenal predicando y sin que, por el momento, conste reacción alguna de la diócesis de Westminster ni de la Santa Sede.

La doctrina de la Iglesia, recogida en el Catecismo (nn. 2357-2359), no ha cambiado: los actos homosexuales son «intrínsecamente desordenados» y «no pueden recibir aprobación en ningún caso», sin perjuicio del respeto y la acogida debidos a las personas, llamadas como todo fiel a la castidad. Lo sucedido en Londres plantea, una vez más, la pregunta de quién custodia hoy esa enseñanza cuando son obispos y cardenales quienes protagonizan su desmentido práctico.

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