Francia avanza hacia la legalización de la eutanasia

Francia avanza hacia la legalización de la eutanasia

La Asamblea Nacional de Francia aprobó este martes, por 295 votos a favor, 232 en contra y 35 abstenciones, la proposición de ley sobre el denominado «derecho a la ayuda para morir», una iniciativa que legaliza la eutanasia y el suicidio asistido en determinados supuestos. El texto continuará ahora su tramitación parlamentaria antes de la votación definitiva prevista para el 15 de julio.

La aprobación supone un hito en la legislación francesa al introducir por primera vez la posibilidad de que el Estado autorice la administración deliberada de la muerte como respuesta a determinadas situaciones de sufrimiento, una decisión que representa un cambio profundo en la concepción del papel de la medicina, tradicionalmente orientada a curar, aliviar y acompañar al enfermo, nunca a provocar intencionadamente su muerte.

Horas antes de la votación, la Conferencia Episcopal Francesa dirigió un último llamamiento a los diputados. Su vicepresidente, mons. Vincent Jordy, les pidió votar «en conciencia y con responsabilidad» y advirtió de que la norma supone un «cambio antropológico» que puede modificar de manera duradera la protección dispensada a los más vulnerables.

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«Nuestra sociedad necesita ayuda para vivir»

Tras la aprobación del texto, el arzobispo de París, mons. Laurent Ulrich, publicó un mensaje en el que reiteró la oposición de la Iglesia a la futura ley.

«Más que una ayuda para morir, nuestra sociedad necesita una ayuda para vivir», afirmó el prelado. En su declaración insistió en que la auténtica libertad consiste en garantizar que ninguna persona se sienta empujada a solicitar la muerte por sentirse una carga o por falta de acompañamiento, y reclamó que todos los enfermos puedan acceder a los cuidados necesarios sin caer en el encarnizamiento terapéutico.

El arzobispo recordó que la posición de la Iglesia no ha variado a lo largo de los años y defendió que toda vida humana conserva una dignidad inviolable, incluso en la enfermedad, la discapacidad, la dependencia o la fase final de la existencia.

La alternativa de los cuidados paliativos

Los obispos franceses han reiterado durante todo el debate parlamentario que la respuesta al sufrimiento no debe ser facilitar la muerte, sino garantizar el acceso universal a unos cuidados paliativos de calidad. A su juicio, una sociedad verdaderamente solidaria acompaña al enfermo, alivia su dolor y sostiene a las familias, en lugar de ofrecer la muerte como solución.

En su mensaje, mons. Ulrich aseguró que la Iglesia seguirá defendiendo esta posición durante el resto de la tramitación parlamentaria y después de ella. «La razón y la fraternidad claman por otro camino», afirmó, antes de concluir que «todavía estamos a tiempo de renunciar a tomar este camino, que no es el de un futuro fraterno».

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