La Iglesia en Francia celebrará este año 84 ordenaciones sacerdotales, frente a las 30 previstas en Alemania. Aunque ambos países continúan registrando un descenso de vocaciones a largo plazo, las cifras reflejan realidades muy diferentes dentro de la Iglesia europea. Polonia, por su parte, volverá a situarse muy por delante con 196 nuevos sacerdotes.
La solemnidad de los santos Pedro y Pablo volverá a ser el marco habitual para las ordenaciones sacerdotales en buena parte de Europa. Los datos publicados en los últimos días por las conferencias episcopales y recopilados por la agencia KNA muestran un panorama desigual entre los principales países católicos del continente.
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Francia celebrará en 2026 un total de 84 ordenaciones sacerdotales, mientras que Alemania contará únicamente con 30 nuevos sacerdotes diocesanos. Polonia, por su parte, registrará 196 ordenaciones, una cifra superior a la suma de Francia y Alemania.
Francia consolida una ventaja sobre Alemania
Aunque las cifras de ambos países no son plenamente comparables —ya que las estadísticas alemanas solo incluyen sacerdotes diocesanos, mientras que las francesas incorporan inicialmente a religiosos y miembros de comunidades—, incluso utilizando únicamente los datos del clero diocesano Francia mantiene una clara ventaja.
De los 84 sacerdotes que serán ordenados este año en Francia, 66 pertenecerán al clero diocesano, frente a los 30 nuevos sacerdotes previstos en las diócesis alemanas.
El episcopado francés considera especialmente alentador el aumento de candidatos que ingresan en el año propedéutico de los seminarios, etapa previa al inicio de la formación sacerdotal. Entre 2023 y 2025 las incorporaciones pasaron de 99 a 145 aspirantes, un incremento cercano al 47 %, que los obispos interpretan como un signo positivo para el futuro de las vocaciones.
París y Fréjus-Toulon lideran las ordenaciones
La provincia eclesiástica de París será la que más sacerdotes incorpore este año, con 18 nuevas ordenaciones. Solo la archidiócesis de París contará con siete nuevos presbíteros, entre ellos tres asuncionistas y un miembro de la Comunidad Emmanuel.
Muy cerca aparece la provincia de Marsella, con 14 nuevos sacerdotes, impulsada especialmente por la diócesis de Fréjus-Toulon, que aportará diez ordenaciones, la cifra más elevada de cualquier diócesis francesa.
También destacan varias comunidades religiosas. La Comunidad Saint-Martin ordenará diez sacerdotes, mientras que los Agustinos de la Asunción y la Comunidad Chemin Neuf incorporarán cinco cada una.
Alemania sigue en mínimos históricos
En Alemania se aprecia una ligera recuperación respecto al mínimo registrado en 2025, cuando solo hubo 25 ordenaciones diocesanas. Este año serán 30, aunque la cifra continúa muy lejos de las registradas hace apenas unas décadas.
La diócesis de Rottenburg-Stuttgart encabeza el listado con cinco nuevos sacerdotes, seguida de la archidiócesis de Berlín con cuatro. Eichstätt, Colonia y Múnich-Freising ordenarán tres presbíteros cada una.
Sin embargo, once de las veintisiete diócesis alemanas no tendrán ninguna ordenación sacerdotal este año. Entre ellas figuran Münster, Essen, Hamburgo, Maguncia, Hildesheim, Erfurt y Limburg, diócesis esta última presidida por el expresidente de la Conferencia Episcopal Alemana, monseñor Georg Bätzing, que acumula ya cuatro años consecutivos sin nuevos sacerdotes.
La diócesis de Fulda no pudo facilitar todavía una cifra definitiva, aunque recordó la ordenación en marzo de un sacerdote ucraniano del rito bizantino destinado a la atención pastoral de la comunidad greco-católica ucraniana.
Polonia mantiene el liderazgo, aunque también desciende
A pesar de experimentar igualmente un descenso sostenido en las últimas décadas, Polonia continuará siendo el principal semillero de vocaciones sacerdotales de Europa, con 196 ordenaciones previstas en 2026.
El país cuenta con una población inferior a la de Francia o Alemania, pero dispone de un mayor número de católicos bautizados y mantiene índices de práctica religiosa significativamente superiores, factores que siguen repercutiendo en el número de vocaciones.
Un reto común para la Iglesia europea
Las cifras publicadas este año confirman que la crisis de vocaciones continúa afectando a buena parte de Europa occidental, aunque con intensidades muy distintas según los países. Mientras Francia parece estabilizar parcialmente sus ordenaciones y detecta signos esperanzadores en el ingreso de nuevos seminaristas, Alemania sigue enfrentándose a una escasez cada vez más acusada de nuevos sacerdotes, con numerosas diócesis que este año no incorporarán ningún presbítero.