En la solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, este lunes 29 de junio, León XIV presidirá a las 9:30 en la Basílica Vaticana la Misa estacional de los patronos de Roma y, durante ella, bendecirá los sagrados palios y los impondrá personalmente sobre los hombros de los nuevos arzobispos metropolitanos nombrados en el último año. Así lo confirmó la Notificación de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, firmada por monseñor Diego Ravelli, que pide a los metropolitanos presentarse antes de las 8:45 en la Capilla de San Sebastián con la mitra blanca simple.
León XIV consolida así, en su segundo año de pontificado, la vuelta a la tradición que ya marcó en 2025: ser el propio Sucesor de Pedro quien coloque la banda de lana, y no —como dispuso Francisco desde 2015— una entrega del palio en Roma seguida de una imposición posterior en cada archidiócesis a cargo del nuncio apostólico. La reforma de hace una década había sido leída por muchos como una atenuación del vínculo visible entre el metropolitano y el Romano Pontífice; el regreso al rito anterior recupera con plenitud esa pedagogía de la comunión.
Qué es —y qué significa— el palio
El palio es una estrecha banda de lana blanca, ornada con seis cruces negras, que el metropolitano lleva sobre la casulla en las celebraciones litúrgicas dentro de su provincia eclesiástica. Tejido con lana de los corderos bendecidos cada 21 de enero, fiesta de Santa Inés, y custodiado junto a la Confessio de San Pedro hasta su bendición, expresa tres realidades inseparables: la jurisdicción metropolitana sobre las diócesis sufragáneas, la comunión jerárquica con el Obispo de Roma y la solicitud pastoral del pastor que carga sobre sus hombros —como el Buen Pastor a la oveja— a la grey confiada. Desde el siglo IX los metropolitanos deben pedir el palio a la Sede Apostólica dentro de los tres meses siguientes a su toma de posesión.
Este año recibirán el palio treinta y cinco arzobispos metropolitanos de los cinco continentes, en una lista que abarca desde Cracovia, Viena, Westminster o Praga hasta Conakry, Lomé, Lahore o Berbérati. Dos de ellos acuden ya revestidos de la púrpura: el cardenal Grzegorz Ryś, arzobispo de Cracovia, y el cardenal Konrad Krajewski, arzobispo de Łódź. Y precisamente ese detalle abre la pregunta de fondo de esta crónica.
Las sedes de tradición cardenalicia
No todas las archidiócesis metropolitanas son iguales en peso histórico. Algunas son, por costumbre constante, sedes cardenalicias: aquellas cuyo titular ha sido, casi sin excepción, elevado al Colegio de Cardenales, hasta el punto de que el capelo parece ir asociado a la sede misma. Otras han conocido algún purpurado de forma ocasional, y la mayoría no pertenece a esa categoría. Repasamos la lista de 2026 bajo esa clave.
Sedes habitualmente cardenalicias
Cinco de las archidiócesis que reciben el palio este año son sedes de cardenalato prácticamente garantizado:
- Cracovia (Polonia). Sede primada de hecho del catolicismo polaco, ilustrada por Adam Sapieha, por Karol Wojtyła —el futuro Juan Pablo II—, Franciszek Macharski y Stanisław Dziwisz. Su actual arzobispo, Grzegorz Ryś, es ya cardenal desde 2023: en él, sede y púrpura vuelven a coincidir con naturalidad.
- Viena (Austria). La sede primacial austríaca encadena una sucesión cardenalicia ininterrumpida en el último siglo: Piffl, Innitzer, König, Groër y Christoph Schönborn. Su nuevo titular, Josef Grünwidl, sucede precisamente a Schönborn y todavía no ha sido creado cardenal.
- Nueva York (Estados Unidos). La sede de mayor relieve del catolicismo estadounidense, con una nómina casi continua de cardenales: Spellman, Cooke, O’Connor, Egan y Dolan. Su nuevo arzobispo, Ronald A. Hicks, releva al cardenal Timothy Dolan.
- Westminster (Gran Bretaña). Cabeza de la Iglesia católica en Inglaterra y Gales desde la restauración de la jerarquía en 1850. Wiseman, Manning, Vaughan, Bourne, Hinsley, Hume, Murphy-O’Connor o Nichols confirman que la púrpura acompaña de ordinario a esta sede, hoy en manos de Charles Phillip Richard Moth.
- Praga (República Checa). Sede primada de Bohemia, jalonada por figuras como Beran, Tomášek, Vlk y Duka. La tradición cardenalicia es aquí firme, reforzada por su papel histórico de resistencia eclesial bajo el comunismo; su nuevo arzobispo es Stanislav Přibyl.
A estas cinco hay que añadir el caso de Łódź, que no es una sede de tradición cardenalicia: el púrpura lo aporta la persona de su nuevo arzobispo, el cardenal Konrad Krajewski —limosnero pontificio—, y no la dignidad propia de la sede.
Sedes que han conocido el cardenalato de forma ocasional
Un segundo grupo lo forman archidiócesis que sí han tenido cardenal, aunque sin que el capelo se haya vinculado de manera estable a la sede:
- Cebú (Filipinas). Es la de tradición más sólida del grupo: la «cuna del cristianismo» en Asia ha dado dos cardenales consecutivos, Julio Rosales (1969) y Ricardo Vidal (1985). Su nuevo titular es Alberto S. Uy.
- Cotabato (Filipinas). Sede del cardenal Orlando Quevedo, O.M.I., creado por Francisco en 2014; hoy la rige Charlie M. Inzon, O.M.I.
- Calcuta (India). El jesuita Lawrence Trevor Picachy fue su arzobispo y cardenal desde 1976, en los años de Madre Teresa. Recibe ahora el palio Elias Frank.
- Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Owen McCann fue creado cardenal en 1965, por Pablo VI; su nuevo arzobispo es Sithembele Sipuka.
- Aparecida (Brasil). El santuario mariano nacional brasileño tuvo dos cardenales sucesivos: Aloísio Lorscheider y Raymundo Damasceno Assis, creado por Benedicto XVI en 2010. Lo sucede Mário Antônio da Silva.
- Morelia (México). Caso singular: hasta Alberto Suárez Inda, creado cardenal por Francisco en 2015, jamás había tenido un purpurado. El propio portavoz vaticano subrayó entonces que se trataba de un gesto del Papa hacia una región castigada por la violencia, no de una tradición de la sede. No cabe, pues, hablar de sede cardenalicia, sino de un único precedente; el nuevo arzobispo es José Armando Álvarez Cano.
El resto de la lista
Las demás archidiócesis —Brisbane, Mobile, Madurai, Belém do Pará, Katowice, Grouard-McLennan, Nueva Segovia, Keewatin-Le Pas, Edmonton, Piura, Juiz de Fora, Sorocaba, Denver, Nueva Orleans, Sassari, Bucaramanga, Conakry, Lahore, Lomé, Sherbrooke, Berbérati, Benevento o Gorizia— no responden a un patrón de sede cardenalicia. Conviene precisar dos matices que a veces inducen a error: que el cardenal Robert Sarah fuera arzobispo de Conakry no convierte a esa sede en cardenalicia, pues recibió el capelo años después y al servicio de la Curia; y que Benevento, archidiócesis italiana de antiquísima dignidad, contara con cardenales en siglos pasados no la sitúa hoy entre las sedes de cardenalato.
Una fotografía del gobierno de León XIV
La distribución de palios de 2026 confirma una geografía eclesial de marcado acento misionero y periférico
en línea con el rumbo de los últimos pontificados. Pero la decisión de imponerlos de nuevo con sus propias manos, en el altar de la Confessio, sobre la tumba del Apóstol, dice algo más: que para León XIV el palio no es un trámite delegable, sino el signo vivo de que cada metropolitano —sea o no llamado un día a la púrpura— recibe su misión en y desde la comunión con la Cátedra de Pedro.
Los 35 nuevos arzobispos metropolitanos que reciben el palio (2026)
Se reproduce el elenco oficial en su orden. Junto a cada sede de tradición cardenalicia se hace constar entre paréntesis su condición.
- Cardenal Grzegorz Ryś — Cracovia, Polonia (sede cardenalicia)
- Cardenal Konrad Krajewski — Łódź, Polonia
- Mons. Shane Anthony Mackinlay — Brisbane, Australia
- Mons. Mark S. Rivituso — Mobile, Estados Unidos
- Mons. Antonysamy Savarimuthu — Madurai, India
- Mons. Alberto S. Uy — Cebú, Filipinas (con cardenal en su historia)
- Mons. Júlio Endi Akamine, S.A.C. — Belém do Pará, Brasil
- Mons. Andrzej Przybylski — Katowice, Polonia
- Mons. Charles Duval, C.SS.R. — Grouard-McLennan, Canadá
- Mons. Charlie M. Inzon, O.M.I. — Cotabato, Filipinas (con cardenal en su historia)
- Mons. Elias Frank — Calcuta, India (con cardenal en su historia)
- Mons. Josef Grünwidl — Viena, Austria (sede cardenalicia)
- Mons. David William V. Antonio — Nueva Segovia, Filipinas
- Mons. Susai Jesu, O.M.I. — Keewatin-Le Pas, Canadá
- Mons. Stephen Andrew Hero — Edmonton, Canadá
- Mons. Luciano Maza Huamán — Piura, Perú
- Mons. Ronald A. Hicks — Nueva York, Estados Unidos (sede cardenalicia)
- Mons. Charles Phillip Richard Moth — Westminster, Gran Bretaña (sede cardenalicia)
- Mons. Marco Aurélio Gubiotti — Juiz de Fora, Brasil
- Mons. José Roberto Fortes Palau — Sorocaba, Brasil
- Mons. Sithembele Sipuka — Ciudad del Cabo, Sudáfrica (con cardenal en su historia)
- Mons. José Armando Álvarez Cano — Morelia, México (precedente cardenalicio único)
- Mons. Stanislav Přibyl, C.Ss.R. — Praga, República Checa (sede cardenalicia)
- Mons. James R. Golka — Denver, Estados Unidos
- Mons. James Francis Checchio — Nueva Orleans, Estados Unidos
- Mons. Francesco Antonio Soddu — Sassari, Italia
- Mons. Luis Augusto Campos Flórez — Bucaramanga, Colombia
- Mons. François Sylla — Conakry, Guinea
- Mons. Mário Antônio da Silva — Aparecida, Brasil (con cardenal en su historia)
- Mons. Khalid Rehmat, O.F.M. Cap. — Lahore, Pakistán
- Mons. Isaac Jogues Kodjo Agbéménya Gaglo — Lomé, Togo
- Mons. Guy Boulanger — Sherbrooke, Canadá
- Mons. Dennis Kofi Agbenyadzi, S.M.A. — Berbérati, República Centroafricana
- Mons. Michele Autuoro — Benevento, Italia
- Mons. Giampaolo Dianin — Gorizia, Italia