Los anglicanos piden perdón por la separación forzosa de miles de madres y bebés

Los anglicanos piden perdón por la separación forzosa de miles de madres y bebés

La Iglesia de Inglaterra ha reconocido su participación en el sistema que durante décadas separó a miles de madres solteras de sus hijos recién nacidos en el Reino Unido, cuando gestionaba alrededor de un centenar de hogares para madres y bebés durante las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

La disculpa fue pronunciada por Sarah Mullally, responsable interina de la Iglesia de Inglaterra tras la vacante en Canterbury, quien expresó una «profunda vergüenza» por el papel desempeñado por instituciones vinculadas al anglicanismo.

«La vergüenza es nuestra»

Una investigación impulsada por la propia Iglesia ha concluido que miles de mujeres embarazadas fuera del matrimonio fueron enviadas a estos centros y sometidas a fuertes presiones para entregar a sus hijos en adopción tras el nacimiento.

Entre 1949 y 1976, unas 185.000 adopciones fueron tramitadas en Inglaterra y Gales dentro de un sistema respaldado por las autoridades públicas de la época. Aunque oficialmente las madres podían conservar a sus hijos, numerosos testimonios recogidos por la investigación describen una realidad muy distinta.

«No tienen nada de qué avergonzarse. Más bien somos nosotros quienes sentimos una profunda vergüenza de que esto ocurriera a personas bajo el cuidado de comunidades cristianas», afirmó Mullally en un mensaje dirigido a las víctimas.

La responsable anglicana reconoció que muchas mujeres apenas disponían de opciones reales para rechazar la adopción y admitió que la Iglesia contribuyó a sostener una cultura que anteponía la respetabilidad social al cuidado de las madres y sus hijos.

El informe también documenta casos de mujeres y adolescentes obligadas a realizar trabajos domésticos y manuales durante el embarazo como forma de corrección moral. Asimismo, señala prejuicios relacionados con la raza y la discapacidad que influyeron en el trato recibido por algunas madres.

Posibles indemnizaciones y disculpa del Gobierno

La petición de perdón llega mientras la Iglesia de Inglaterra prepara un programa de reparación para personas que sufrieron daños en instituciones eclesiales.

Según The Telegraph, algunos casos relacionados con adopciones coercitivas podrían ser considerados dentro de este sistema. Las compensaciones económicas podrían oscilar entre 5.000 y 660.000 libras esterlinas en circunstancias excepcionales, además de contemplar apoyo psicológico y acompañamiento espiritual.

La disculpa de la Iglesia se produce además apenas un día después de que el Gobierno británico confirmara que prepara una declaración oficial sobre su responsabilidad en este sistema. La ministra de Educación, Bridget Phillipson, describió aquellos años como un periodo «vergonzoso» de la historia del país.

Escocia y Gales ya habían pedido perdón anteriormente a las víctimas, mientras que se espera que el primer ministro británico haga lo propio ante la Cámara de los Comunes en las próximas semanas.

Una institución marcada por nuevas crisis

El reconocimiento de responsabilidades llega en un momento especialmente tenso para la Iglesia de Inglaterra. La confesión anglicana atraviesa desde hace años una pérdida sostenida de fieles y una creciente fragmentación interna.

A la disminución de la asistencia a los oficios religiosos se suman los debates sobre la ordenación femenina, las bendiciones de parejas del mismo sexo, la homosexualidad y las cuestiones relacionadas con la ideología de género. Estas controversias han provocado tensiones entre distintas provincias de la Comunión Anglicana y han debilitado la cohesión de una institución que ya había visto afectada su credibilidad por diversos escándalos de abusos y fallos en la protección de menores.

En febrero de este año, el Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra acordó crear un nuevo grupo de trabajo sobre relaciones, sexualidad y género, reflejo de unas divisiones que continúan abiertas.

El declive anglicano y las conversiones al catolicismo

Paralelamente, diversos estudios muestran una disminución constante de la identificación anglicana entre los británicos más jóvenes. Mientras crece el número de ciudadanos sin afiliación religiosa, también se ha registrado un aumento de las conversiones al catolicismo.

Un estudio publicado en 2025 calculó que alrededor de 700 antiguos clérigos y religiosos anglicanos habían sido recibidos en la Iglesia católica desde 1992, entre ellos 16 obispos. Cerca de 500 fueron posteriormente ordenados sacerdotes católicos.

Los datos reflejan una tendencia que afecta no sólo al clero. Entre los jóvenes británicos que practican regularmente la fe cristiana, el catolicismo ha incrementado su presencia en los últimos años, mientras la Iglesia de Inglaterra continúa afrontando los desafíos derivados de su pérdida de influencia religiosa y cultural.

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