El TSJ frena las perforaciones del Gobierno en el Valle de los Caídos

El TSJ frena las perforaciones del Gobierno en el Valle de los Caídos

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha ordenado la suspensión cautelar de las perforaciones y trabajos impulsados por el Gobierno en el Valle de los Caídos, una intervención iniciada sin que constaran todas las autorizaciones exigidas y puesta en marcha precisamente el mismo día en que León XIV visitaba España. La decisión judicial supone el primer gran revés para el proyecto de resignificación promovido por el Ejecutivo en uno de los enclaves religiosos y monumentales más emblemáticos del país.

La medida ha sido adoptada tras el recurso contencioso-administrativo presentado por la Asociación por la Reconciliación y la Verdad Histórica (ARVH), que denunció que las obras se estaban ejecutando sin autorización municipal y sin que se hubieran acreditado las autorizaciones sectoriales necesarias para actuar sobre un conjunto protegido.

El TSJM ordena detener unos trabajos cuestionados desde su inicio

Según la resolución judicial, publicada por La Razón, el tribunal considera necesario impedir que continúen unas actuaciones cuya cobertura administrativa no estaría plenamente acreditada.

El auto señala que «es necesario evitar que puedan acometerse trabajos que no hayan obtenido, presuntamente, las preceptivas autorizaciones sectoriales, a fin de controlar su alcance y modo de ejecución». Además, los magistrados consideran que la suspensión cautelar no provoca perjuicio alguno al interés general, ya que la medida deberá ser ratificada, modificada o levantada en un breve plazo una vez que la Abogacía del Estado presente sus alegaciones.

La decisión supone un respaldo inicial a las denuncias formuladas por quienes venían advirtiendo desde hace semanas de la falta de transparencia que rodeaba el inicio de estos trabajos y de los riesgos que podían entrañar para un recinto de especial relevancia histórica, artística y religiosa.

Las máquinas entraron en el Valle el mismo día que León XIV visitaba España

La intervención comenzó el pasado 8 de junio en una fecha difícilmente atribuible al azar. Mientras León XIV desarrollaba una histórica visita a España y se dirigía a las Cortes Generales, las máquinas comenzaban a operar en el Valle de los Caídos para dar los primeros pasos del proyecto gubernamental de resignificación.

Como informó entonces El Debate, la entrada de la maquinaria se produjo en medio de una gran expectación mediática por la presencia del Papa en España. La coincidencia temporal y la resolución del caso hasta ahora evidencian una decisión deliberada del Ejecutivo para avanzar en una operación controvertida mientras la atención pública se encontraba centrada en la visita pontificia.

Aquellas primeras perforaciones estaban destinadas a recabar información técnica para futuras actuaciones sobre el entorno de la Cruz, uno de los elementos más representativos del conjunto monumental.

Una actuación denunciada por falta de permisos

La Asociación por la Reconciliación y la Verdad Histórica sostuvo desde el principio que las prospecciones se estaban realizando sin autorización municipal y sin que se hubiera presentado el correspondiente proyecto técnico.

La entidad advirtió además de que los trabajos podían ocasionar daños irreparables al patrimonio protegido existente en el Valle de los Caídos, argumentos que han sido ahora tenidos en consideración por el TSJM al acordar la paralización cautelar.

La resolución judicial introduce además una cuestión especialmente delicada para el Gobierno: la posibilidad de que se hubieran iniciado actuaciones sobre uno de los conjuntos monumentales más importantes de España sin que estuvieran plenamente acreditadas todas las autorizaciones exigidas por la normativa vigente.

Vandalismo contra la maquinaria y respuesta del Gobierno

La polémica aumentó al día siguiente del inicio de las obras. El 9 de junio, la maquinaria utilizada para los sondeos apareció con diversas pintadas, entre ellas mensajes como «El Valle no se toca», «Viva España» y otras dirigidas contra el presidente del Gobierno.

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, denunció los hechos a través de sus redes sociales y aseguró que las pintadas suponían una exaltación del franquismo.

«Un día después de comenzar los sondeos sobre el terreno, la maquinaria en «Cuelgamuros» ha amanecido vandalizada con pintadas que exaltan el franquismo y con insultos al presidente del Gobierno», escribió entonces el ministro.

Torres reiteró además la intención del Ejecutivo de convertir el Valle de los Caídos en «un lugar de memoria democrática donde prime la verdad, la justicia y la reparación».

Los tribunales frenan, por ahora, el proyecto gubernamental

La suspensión decretada por el TSJM devuelve el futuro inmediato del Valle de los Caídos a los tribunales y cuestiona la forma en que el Ejecutivo ha tratado de avanzar en un proyecto que continúa generando una intensa contestación social, cultural y jurídica.

Por el momento, las máquinas han tenido que detenerse donde el Gobierno pretendía acelerar la transformación del recinto. La Justicia deberá decidir ahora si mantiene la paralización de los trabajos o permite que se reanuden una vez examinadas las alegaciones de la Administración del Estado.

Hasta entonces, el proyecto de resignificación impulsado por el Gobierno queda temporalmente bloqueado por decisión judicial.

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