La polémica lingüística en torno a la visita de León XIV a Barcelona ha dado un giro tan rápido como previsible. Apenas veinticuatro horas después de que la Santa Sede hiciera público el misal de la celebración en la Sagrada Familia y estallara la controversia por el uso del castellano en la bendición de la Torre de Jesucristo, el Vaticano ha decidido introducir cambios. Finalmente, el Papa hará la bendición en catalán.
Según ha adelantado 3Cat, León XIV incorporará el catalán a una ceremonia que inicialmente contemplaba la bendición íntegramente en español. La decisión llega después de que dirigentes separatistas, representantes institucionales y diversas voces del catalanismo eclesial convirtieran la cuestión lingüística en el principal tema de debate sobre la visita papal.
Una polémica que comenzó con la publicación del misal
Todo comenzó el lunes, cuando la Santa Sede publicó el misal oficial de la visita. Aunque el catalán ya tenía una presencia destacada en distintos momentos de la celebración —incluyendo las primeras palabras del Papa en la basílica, una lectura, el salmo responsorial y otras partes de la liturgia—, la bendición de la Torre de Jesucristo estaba prevista en castellano.
Fue suficiente para desencadenar una reacción inmediata.
Carles Puigdemont denunció un supuesto agravio contra Cataluña, Junts movilizó a sus dirigentes y remitió cartas a diversas instituciones, ERC reclamó una mayor presencia del catalán y el presidente del Parlament, Josep Rull, contactó con representantes de la Iglesia catalana para trasladar su preocupación. La Generalitat también hizo llegar al Vaticano la importancia que atribuía a la cuestión lingüística.
Cuando la lengua eclipsa a Gaudí y a Cristo
Lo llamativo del episodio es que la polémica desplazó rápidamente el centro del acontecimiento.
La visita de León XIV constituye uno de los eventos religiosos más importantes celebrados en Cataluña en las últimas décadas. El Sucesor de Pedro acudirá a Barcelona para bendecir la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, culminación de la obra de Antoni Gaudí en el año del centenario de su muerte.
Sin embargo, durante horas el debate dejó de girar en torno al significado religioso de la visita, la figura de Gaudí o el simbolismo cristiano de la torre para centrarse casi exclusivamente en el idioma que utilizaría el Papa.
La presión política dio resultado
Mientras los organizadores insistían en que la decisión final correspondía exclusivamente a la Santa Sede, las presiones fueron aumentando a lo largo del día.
El obispo de Girona, Octavi Vilà, expresó públicamente su deseo de que el catalán tuviera una presencia más relevante. Desde la Generalitat se trasladó al Vaticano la importancia de la lengua catalana como elemento de cohesión social. Paralelamente, dirigentes separatistas intensificaron sus críticas y reclamaciones públicas.
Finalmente, Roma optó por modificar el planteamiento inicial y permitir que León XIV utilice ambas lenguas durante la bendición.