Magnifica Humanitas, publicada este lunes, es un texto largo, ambicioso y honestamente difícil de resumir. El motivo no es tanto la densidad doctrinal —que la hay, sobre todo cuando León XIV se apoya en Tomás, Agustín o el Concilio— cuanto la amplitud temática. La encíclica se presenta como una reflexión sobre la disrupción antropológica que provoca la inteligencia artificial, y arranca con dos imágenes bíblicas potentes —Babel y la reconstrucción de Jerusalén con Nehemías— que prometían un eje vertebrador. Pero a medida que avanzan los párrafos, el lector descubre que el texto va abriendo frentes: el paradigma tecnocrático, el transhumanismo, la cuestión obrera del siglo XXI, las criptomonedas, la familia, la educación, los menores ante las pantallas, el PIB, las migraciones, la disuasión nuclear, los algoritmos armamentísticos, las bulas pontificias del siglo XV, el periodismo de investigación sobre abusos, el colonialismo de datos, el endeudamiento estructural, la guerra justa, el “antropocentrismo situado” y un largo etcétera.
Si hay que sacar punta a la encíclica —y esa es la tarea que aquí toca—, conviene empezar por reconocer que Magnifica Humanitas habla de todo. Y cuando un documento magisterial habla de todo, corre el riesgo de no hablar del todo de nada. La unidad la sostiene a duras penas la metáfora inicial de las dos ciudades —Babel frente a Jerusalén—, pero entre una y otra el Papa va intercalando un mosaico de temas sólo parcialmente conectados con la cuestión antropológica anunciada en el título. Algunos capítulos son auténticos manifiestos en sí mismos —el quinto, sobre la guerra, podría haber sido una encíclica aparte— y otros pasajes parecen interpolaciones que aprovechan la ocasión para fijar magisterio sobre cuestiones que llevaban años pendientes de una intervención papal de rango encíclico.
Para ilustrar la dispersión temática, ofrecemos al lector diez extractos literales que muestran la enorme variedad de asuntos abordados en un mismo documento. Cada uno daría, por sí solo, para una encíclica entera. Que aparezcan todos en Magnifica Humanitas dice mucho sobre las dificultades de construir un texto unitario cuando se quiere decir todo de una vez.
1. Sobre los desarrolladores de inteligencia artificial (n. 98)
“Las inteligencias artificiales modernas están más ‘cultivadas’ que ‘construidas’: los desarrolladores no diseñan directamente cada detalle, sino que crean una arquitectura sobre la cual la IA ‘crece’. En consecuencia, los aspectos científicos fundamentales —como las representaciones internas y los procesos computacionales de estos sistemas— siguen siendo desconocidos.”
2. Sobre el Producto Interior Bruto como indicador obsoleto (n. 159)
“Se observa la necesidad de superar los actuales parámetros de medición del grado de desarrollo —anclados desde hace más de ochenta años en el concepto de Producto Interno Bruto— que hacen que se pasen por alto, de forma casi sistemática, aspectos esenciales para el bienestar general de las personas y del medioambiente. […] El desarrollo de parámetros y métricas complementarios al PIB es decisivo para mejorar los datos de base utilizados para realizar análisis, tomar decisiones políticas y de política económica.”
3. Sobre las bulas pontificias del siglo XV y la petición de perdón por la esclavitud (n. 176 y nota 174)
“Hubo que esperar hasta el siglo XIX para encontrar una condena formal, absoluta y universal de la esclavitud, en particular con León XIII. […] aunque sin haber logrado, en dieciocho siglos, explicitar de manera oficial la total incompatibilidad de la esclavitud con dicha dignidad. Se trata de una herida en la memoria cristiana a la que no podemos considerarnos ajenos. […] Por eso, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón.”
Y en la nota a pie:
“Como en las Bulas Sicut dudum (13 enero 1435) y Etsi suscepti (9 enero 1442) de Eugenio IV, y en las Bulas Dum diversas (18 junio 1452) y Romanus Pontifex (8 enero 1455) de Nicolás V.”
4. Sobre los teléfonos móviles en manos de adolescentes (n. 141)
“En los últimos años, la literatura psicológica y psiquiátrica ha documentado con creciente insistencia cómo una exposición precoz y sin supervisión a los dispositivos digitales y a las redes sociales puede afectar negativamente al sueño, a la atención, a la regulación emocional y a las relaciones […]. Tener un teléfono móvil personal demasiado pronto y utilizarlo sin el control de los adultos puede acentuar la fragilidad y favorecer las adicciones en los jóvenes, exponiéndolos a dinámicas de aislamiento, acoso y ciberacoso, así como a la presión para compartir imágenes íntimas o datos sensibles.”
5. Sobre las criptomonedas (n. 160)
“Las finanzas han adquirido una importancia creciente en los últimos años y han experimentado una innovación significativa, incluso después de la introducción de las criptomonedas. Las reflexiones y directrices contenidas en el Magisterio de mis Predecesores, particularmente en sus Encíclicas, han puesto de relieve el funcionamiento de la intermediación financiera ‘cuyo funcionamiento, habiéndose desvinculado de fundamentos antropológicos y morales apropiados, no sólo ha producido abusos e injusticias evidentes, sino que se ha demostrado también capaz de crear crisis sistémicas en todo el mundo’.”
6. Sobre la superación de la doctrina de la guerra justa (n. 192)
“Hoy más que nunca es importante reiterar la superación de la teoría de la ‘guerra justa’, invocada con demasiada frecuencia para justificar cualquier guerra, sin perjuicio del derecho a la legítima defensa, entendida en el sentido más estricto. La humanidad cuenta con instrumentos mucho más eficaces y capaces de promover la vida humana para afrontar los conflictos, como el diálogo, la diplomacia y el perdón.”
7. Sobre la disuasión nuclear como “creencia errónea” (n. 194)
“En este contexto, la entrada en vigor en 2021 del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, respaldado por más de setenta países, representa una señal importante, pero corre el riesgo de quedar en gran parte simbólica, ya que las principales potencias atómicas no se han adherido a él. Así se ha extendido la creencia, errónea, de que la disuasión nuclear es una condición indispensable para la seguridad, lo que ha alimentado una nueva y difícilmente controlable carrera armamentística.”
8. Sobre los algoritmos armamentísticos y los “agentes morales artificiales” (n. 198)
“A veces se habla de ‘agentes morales artificiales’, como si una máquina pudiera garantizar, con mayor coherencia que un ser humano, la distinción entre el bien y el mal. Pero el juicio moral no se puede reducir a un cálculo: implica conciencia, responsabilidad personal y reconocimiento del otro como persona. Por eso no es lícito confiar a sistemas artificiales decisiones letales o, en cualquier caso, irreversibles. No existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable.”
9. Sobre el “colonialismo de datos” y las nuevas tierras raras (n. 178)
“El colonialismo muestra en la actualidad un rostro inédito. No sólo domina los cuerpos, sino que se apropia de los datos, transformando las vidas personales en información explotable. Territorios enteros, sobre todo aquellos con menos relevancia geopolítica y mayor fragilidad estructural, se ven, en el presente, atravesados por una nueva lógica de extracción: la de los flujos sanitarios, perfiles epidemiológicos, mapas genéticos y datos demográficos. Estas son las nuevas ‘tierras raras’ del poder.”
10. Sobre el agradecimiento al periodismo de investigación sobre abusos en la Iglesia (n. 138)
“Hemos sido testigos, con vergüenza, del arduo descubrimiento de verdades dolorosas incluso sobre miembros de la Iglesia y sobre realidades eclesiales. En particular, algunos periodistas comprometidos con la verdad han desempeñado un papel fundamental a la hora de sacar a la luz injusticias y abusos. A ellos quisiera reiterar las palabras del Papa Francisco al dirigirse a los vaticanistas: ‘Les agradezco también por lo que dan a conocer de lo que no funciona en la Iglesia, por lo que nos ayudan a no ocultar bajo la alfombra y por la voz que han dado a las víctimas de abusos’.”