Los Caballeros de Colón, una de las organizaciones católicas laicales más influyentes del mundo y especialmente activa en la defensa de los cristianos perseguidos y la ayuda humanitaria internacional, han recibido el premio “Path to Peace 2026”, un reconocimiento promovido por una fundación vinculada a la misión diplomática de la Santa Sede ante Naciones Unidas.
La distinción fue entregada el pasado 18 de mayo en Nueva York durante la tradicional gala anual organizada por la Fundación Path to Peace, que apoya diversas iniciativas humanitarias impulsadas desde el entorno diplomático de la Santa Sede. El encargado de entregar el galardón fue el nuncio apostólico en Estados Unidos y observador permanente de la Santa Sede ante la ONU, monseñor Gabriele Caccia.
El reconocimiento llega en un momento en que los Caballeros de Colón han reforzado su presencia internacional mediante proyectos de ayuda a víctimas de guerra, apoyo a comunidades cristianas perseguidas —especialmente en Oriente Medio— y numerosas iniciativas de carácter caritativo y evangelizador.
Más de dos millones de miembros en defensa de la fe católica
Fundados hace más de 140 años por el beato Michael McGivney, los Caballeros de Colón cuentan actualmente con más de 2,2 millones de miembros en distintos países y se han convertido en una de las principales organizaciones católicas de laicos del mundo.
Aunque nacieron en Estados Unidos como una asociación de ayuda mutua para familias católicas, con el tiempo ampliaron su actividad hacia grandes campañas humanitarias, programas de formación y defensa pública de los valores cristianos.
En los últimos años, la organización ha adquirido especial relevancia por su apoyo económico y logístico a comunidades cristianas perseguidas por el terrorismo islamista en Irak, Siria y otras regiones afectadas por conflictos religiosos.
“Queremos llevar esperanza allí donde hay sufrimiento”
Durante la ceremonia en Nueva York, el Caballero Supremo Patrick E. Kelly afirmó que la organización continúa hoy la misión iniciada por su fundador basada en “la caridad, la unidad y la fraternidad”.
“Estamos orgullosos de continuar esta misión en nuestras parroquias y comunidades, pero también en países que sufren las devastadoras consecuencias de la guerra y de la intolerancia religiosa”, declaró Kelly.
El dirigente subrayó además que el objetivo de los Caballeros de Colón es aliviar el sufrimiento humano y dar testimonio de la esperanza cristiana “que proviene de Jesucristo”.
Un premio ligado a la diplomacia de la Santa Sede
El premio “Path to Peace” está estrechamente relacionado con la actividad diplomática internacional de la Santa Sede. La Fundación Path to Peace nació precisamente para ampliar la acción humanitaria y cultural vinculada a la misión permanente del Vaticano ante Naciones Unidas.
Desde 1964, la Santa Sede mantiene presencia estable en la ONU como observador permanente y participa activamente en debates relacionados con la paz internacional, los derechos humanos, la libertad religiosa y la doctrina social de la Iglesia.
La fundación impulsa además proyectos humanitarios, actividades culturales y seminarios sobre las encíclicas sociales y el magisterio pontificio.
Una distinción concedida a figuras internacionales
El galardón se entrega desde 1993 a personalidades e instituciones que hayan contribuido de manera significativa a la promoción de la paz y al bien común internacional.
Entre los premiados en ediciones anteriores figuran el ex secretario general de Naciones Unidas Boutros Boutros-Ghali, el expresidente polaco Lech Wałęsa, la expresidenta filipina Corazón Aquino, los reyes de Jordania Abdalá II y Rania, así como el actual secretario general de la ONU, António Guterres.
La concesión del premio a los Caballeros de Colón supone también un reconocimiento al papel creciente de organizaciones laicales católicas que, en un contexto de fuerte secularización en Occidente, mantienen una intensa actividad pública en defensa de la fe, la familia y las comunidades cristianas perseguidas en distintas partes del mundo.