El papa León XIV recibió este lunes en el Vaticano a una delegación de la Catholic Extension Society, organización misionera estadounidense dedicada al apoyo de comunidades católicas pobres y aisladas, y aprovechó el encuentro para defender la importancia de fortalecer las parroquias periféricas y acompañar pastoralmente a las familias inmigrantes.
Durante su discurso, el Pontífice elogió el trabajo realizado por esta institución desde hace más de un siglo en zonas desfavorecidas de Estados Unidos y en territorios como Cuba y Puerto Rico, insistiendo en que la Iglesia debe seguir presente allí donde existen necesidades materiales y espirituales.
“Es imperativo que nuestros hermanos y hermanas experimenten el calor de una comunidad marcada por la presencia de Cristo”, afirmó León XIV ante los miembros de la organización reunidos en el Palacio Apostólico.
El Papa insiste en una Iglesia cercana a las periferias
El encuentro volvió a poner de relieve uno de los rasgos más visibles del inicio del pontificado de León XIV: la insistencia en una Iglesia cercana a las periferias sociales y geográficas.
El Papa recordó que la misión de la Catholic Extension Society nació hace más de 120 años con el objetivo de llevar los sacramentos y la vida de la Iglesia a comunidades remotas de Estados Unidos, una tarea que, según afirmó, sigue siendo necesaria hoy.
León XIV elogió especialmente el apoyo que la organización presta a comunidades católicas pobres y a familias inmigrantes, en un momento en el que la cuestión migratoria continúa siendo uno de los grandes debates sociales y políticos en Estados Unidos.
“El amor a los pobres” como señal de autenticidad cristiana
En su intervención, el Pontífice vinculó además la caridad hacia los más necesitados con la autenticidad de la fe cristiana.
“El amor a los pobres puede entenderse como la marca evangélica de una Iglesia fiel al corazón de Dios”, afirmó citando su documento Dilexi Te.
El Papa insistió en que las primeras comunidades cristianas se distinguían precisamente por atender a los pobres y aliviar el sufrimiento de quienes padecían necesidad.
A su juicio, las comunidades católicas no solo deben responder a necesidades materiales inmediatas, sino también convertirse en lugares donde las personas puedan experimentar “la alegría de una vida nueva en Cristo”.
Cuba, Puerto Rico e inmigración
León XIV dedicó una parte significativa de su discurso a destacar el trabajo de la organización en Cuba y Puerto Rico, calificándolo como “una hermosa expresión de la universalidad de la Iglesia”.
El Pontífice animó además a continuar la atención pastoral dirigida a personas desfavorecidas y a familias inmigrantes en territorio estadounidense.
Las comunidades católicas y las vocaciones
En otro momento del discurso, León XIV subrayó la importancia de construir comunidades católicas vivas y sólidas, afirmando que son el terreno donde pueden surgir nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas.
“Estas comunidades son la buena tierra en la que las nuevas vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa pueden echar raíces y comenzar a crecer”, afirmó.
El encuentro concluyó con la bendición apostólica del Pontífice a todos los miembros y benefactores de la Catholic Extension Society.